La demolición del referente

L'Argent o La fotografía y su doble. Gabriela Schevach, Ariel Authier en CC Recoleta desde el jueves 5 de noviembre de 2015 hasta el lunes 28 de marzo de 2016.

Así como Picture for women (1979), de Jeff Wall, lograba alterar la relación del espectador con la obra y tomar por asalto la conquista de la tercera dimensión fusionando a la fotografía con su referente y multiplicando los puntos de vista, esta segunda entrega de L’Argent, de Gabriela Schevach & Ariel Authier, vuelve a desmantelar ese sincretismo de los ojos con las imágenes que ven, esa especie de nostalgia de fe que manifestamos cada vez que vemos solo el referente cuando miramos una imagen.



L’Argent se ocupa de señalar de modo cada vez menos simbólico los dispositivos involucrados en el proceso actual de mirar. Y esta segunda entrega es más cruda (más raw), más ‟técnica”, menos narrativa y teatralizada que su antecesora: fotografías del interior de una cámara, de una mano que sostiene diapositivas y su envoltorio de la marca Kodak, imágenes en las que hay fotografías, libros de fotografía...

Todas las obras trabajan en un mismo sentido: un señalamiento y una ruptura.
El señalamiento es literal, tal como lo exponía Vilém Flusser: ‟En las imágenes técnicas lo que cuenta no es el significado sino el significante: su sentido es la dirección hacia la que señalan”. Y estas imágenes se señalan a sí mismas, señalan los mecanismos, los condicionantes, los soportes materiales que permiten que las imágenes existan, sean en este mundo, tengan una entidad. Con esto, abandonan ya su antigua condición de representación de la realidad para convertirse ellas mismas en lo único real. Las imágenes son ya no lo que nos queda, los restos de algún afuera, sino todo lo que hay.

La ruptura, por otro lado, es corporal. Se trata de quebrar el vínculo mágico entre lo que comanda nuestro modo de estar en el mundo –los ojos– y eso que capturan. En la mayoría de las imágenes aparecen las manos de los artistas sosteniendo otra imagen, marcando la distancia con la idea del referente, devolviendo, en definitiva, la mirada al que mira y mostrando un punto de vista técnico-subjetivo: Desde mi cuerpo veo, pero ¿qué es lo que hay para ver? Estas imágenes ¿de qué son? ¿Muestran, en definitiva, cómo miro? El texto de Schevach & Authier responde: ‟Observarlas [a las imágenes] así, de manera directa, como (no) se mira hacia el sol”. Y aquí el sol es aquel referente perdido, una arcadia sin nostalgia, una incandescencia de acceso indirecto, que no se anhela porque ya no es el tiempo de recordar otros modos de mirar. Ahora es el tiempo de pensar en las imágenes solas, en un mapa sin territorio. Ahora es el tiempo, tal como pronosticaba Flusser en 1985, de acabar con lo sagrado a través de la crítica de las imágenes: ‟Las imágenes técnicas esconden y ocultan el cálculo (...) que se procesó en el interior de los aparatos que las produjeron. La tarea de la crítica de las imágenes técnicas es pues la de des-ocultar los programas tras las imágenes”. Hoy, lo sagrado es esa noción de verdad y falsedad que aún arrastramos de otro tiempo. Lo sagrado es pensar en las imágenes como transmisoras de algo que no sean ellas mismas.

La obra Picture for women mide 1,40 x 2 m. y está montada sobre una caja de luz. La impresión se hizo en dos partes unidas por una cinta que puede verse y que Wall describe así: ‟La unión entre las dos imágenes lleva al ojo nuevamente a la superficie y crea la dialéctica que siempre he disfrutado y aprendido de la pintura... la dialéctica entre la profundidad y la superficie”.

Nuestro mundo son esas superficies, nuestros ojos una especie de intelecto fenoménico continuo y totalitario. Las superficies de L’Argent son una crítica a esos ojos.
Esto es política.


La muestra se puede visitar hasta el 28 de febrero de 2016


Más imágenes de la muestra en RƎV


CC Recoleta
Junín 1930 CABA
@CentroCRecoleta

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