Tercer oído | El nuevo libro de Ana Longoni

Tercer oído de Ana Longoni (Caracol Ediciones, 2021) está atravesado por tres palabras –más una de bonus track- con la que podríamos conformar, en un principio, un poema:

Prefigurar

apariciones

canallas

Desatascar

Un poema de lo premonitorio, y a la vez indeterminado; de un cierto fulgor en la acción de desatranpar; de despejar el campo (artístico) para estas apariciones de ciertos personajes que bordean los límites cristalizados del cánon; que hicieron su aparición en los años sesenta conformando un cambio de paradigma; que se ocuparon y se ocupan de desatascar el binomio arte y política.

Elda Cerrato, Roberto Jacoby, Oscar Masotta, Ricardo Carreira y Alberto Greco entre otros, especialistas en la inadecuación de etiquetas, de moldes y formatos artísticos. Desde Tucumán arde, el Antiafiche guevariano de Jacoby, el Pop-Art de Masotta, y quizás la biblia epocal por excelencia, la antología Happenings editado por Jorge Álvarez, Ana Longoni nos propone un panorama de un período de la Argentina irrecuperable en su dimensión, en su grosor cultural.

La figura de Elda Cerrato es una de las joyas del libro. Mística, esotérica, surrealista. Inclasificable. Hay en Cerrato una búsqueda existencial y a la vez de poner el cuerpo, de hacer acción en la política motorizada por el arte como arma y vehículo de cambio. A diferencia de Rodolfo Walsh, que en su Diario permanentemente se cuestiona y duda sobre su categoría de “escritor” (categoría burguesa de constructor de relatos de ficción) o intelectual al servicio de la revolución, la militancia en Cerrato es una parte que conforma un Todo: Gurdjieff y las proyecciones de las experiencias cotidianas vividas y por vivir; el estudio de la Biología, el Amor y la resistencia a pertenecer al cánon; la metafísica. Por exponer aquello que varios quieren ocultar.

El azar puede conducir y también ligar, o echar luz sobre acontecimientos que se creían cerrados, en una especie de fatalidad de la incompletud. Las fotografías encontradas de las obras de Ricardo Carreira y Eduardo Ruano son peripecias que completan el hecho artístico, que las traslada desde su condición de mito hacia un estadio de legibilidad visual (efectivamente el Charco de sangre de Carreira se puede apreciar de acuerdo a como la realizó el artista; lo mismo que el acto performativo foquista de Ruano de lanzar una piedra sobre su propia obra exhibida del retrato de Kennedy). Obras efímeras que paradójicamente, se conservarán para siempre en luminiscentes instantáneas.

Oscar Masotta atraviesa a lo largo del libro de múltiples formas y funciones: es amigo leal, es amigo que traiciona a sus amigos; el teórico del arte; es el incansable polemista; el que lee a McCluhan; el que invade todos los territorios posibles del saber, del pensamiento académico, la cultura popular y las vanguardias: el Happening –donde afirma a Greco como el primer artista artista argentino en realizarlo- la historieta, la literatura, el psicoanálisis. Hasta me animaría a esbozar una tercera posición entre Cerrato y Walsh: en la noción de que el trabajo intelectual es tan importante como la acción política.

Tercer oído es, en definitiva, un libro imprescindible y un aporte fundamental para pensar las manifestaciones artísticas de los sesenta como actos conceptuales y a la vez estrategias políticas revolucionarias para la toma del poder.

por Roberto Papateodosio





El libro se consigue en Librería La Sede, y en la librería del MALBA

por Roberto Papateodosio, 21 de Marzo de 2022
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