Esperando con vos. Sobre la muestra de Alex Chalmers (Alemania)

Purgatory es una exhibición del artista Alex Chalmers en el espacio 1822-Forum Gallery, en
Frankfurt am Main, Alemania y Andy Gorzycki escribió sobre la muestra



Al entrar a la muestra, uno se encuentra con dos cajas de metal grandes y polvorientas, que provocan una poderosa sensación física. Hay que echar un segundo vistazo para darse cuenta de que se trata de ascensores que el artista ha obtenido de edificios antiguos y ha reconstruido dentro de la galería, tal y como los encontró.
Los ascensores son lugares donde se puede pasar mucho tiempo, sobre todo si se vive en una gran ciudad. Son lugares especiales para aburrirse, a la vez que son órganos fundamentales dentro de los cuerpos de los edificios. En nuestra relación con estos órganos-ascensores, sólo experimentamos su parte interior, sin ver todo el complejo mecanismo que sustenta su vida.

Con esta obra (Untitled, 2021), Alex Chalmers disecciona estos órganos mecánicos, permitiéndonos ver su superficie exterior, cubierta por patrones geométricos minimalistas, grandes trazos negros, múltiples cables, estructuras de acero y algo de polvo que muestra la acumulación de tiempo que este objeto soportó durante su vida útil. Es posible ver algunas huellas de zapatos en el polvo, hechas quizás durante el transporte a la galería o una reminiscencia de un trabajo de reparación realizado hace tiempo, cuando el ascensor aún trabajaba en el edificio. El origen de esas huellas no está claro, pero son los primeros rastros humanos que se pueden ver en estas grandes máquinas.

Estos curiosos objetos y el polvo que contienen, también provocan la sensación de estar en un yacimiento arqueológico de nuestro tiempo presente. Así la exposición pasa a ser un lugar para tomarse un tiempo y contemplar los artefactos utilitarios que rodean nuestros entornos urbanos contemporáneos. En este sentido, la acción del artista nos permite ver estos ascensores no sólo como robustos objetos de estudio, sino también como cuerpos vulnerables que han sido despojados de su utilidad original, tratando de encontrar una nueva en el espacio de la galería.

Además de estas dos estructuras, otras obras importantes dentro de la exposición son las esferas metálicas que cuelgan de la pared (Untitled, 2021). Llaman la atención por su material brillante que invita a acercarse. Al mirar fijamente una de estas esferas, aparece una lectura particular que conecta estos objetos, haciéndome reconocer una fuerte atmósfera masculina en la exposición. Los materiales industriales, el acero duro, las líneas verticales del ascensor, las esferas metálicas en las paredes...
Pero después de esta cruda primera impresión, la lectura de la muestra gira en otra dirección con el descubrimiento de los pequeños arañazos en el interior de las paredes de los ascensores, abriendo una capa de significado más suave y ambigua. Todos estos pequeños gestos que la gente hizo durante su tiempo de encierro en esta caja. Posiblemente se hicieron con una llave o una moneda, sacando pedazos de la pintura sintética o rayando directamente las paredes de metal, como un intento de dejar una huella humana en los edificios de hormigón sin alma, mientras esperaban llegar a otro lugar.

¿El propio artista hizo esos dibujos en las paredes del ascensor? ¿O fueron hechos por todas las personas que pasaron su tiempo dentro de esas máquinas?
A pesar de no conocer al creador o creadores de estos dibujos, este gesto de dejar una marca en una pared me hace pensar en el grafiti, con la diferencia de que uno se produce en el espacio íntimo de un ascensor y el otro en el conflictivo espacio público de la ciudad contemporánea. En ambos casos, la clara línea que separa el arte del vandalismo se vuelve borrosa. Esta difuminación nos ayuda a reconocer un rastro común, una profunda necesidad humana de dejar una señal de la propia vida en su entorno inmediato que nos acompaña desde los tiempos de las cavernas. ¿De dónde viene este deseo?
El artista reforzó conscientemente esta conexión de lenguajes en la publicación adjunta. Intervino en las páginas de una antigua y extraña impresión del documento jurídico de la Ley de Insolvencia y Quiebra. En algunas partes de la publicación, el vínculo con el graffiti se vuelve directo y concreto. Chalmers interviene en algunas páginas utilizando plantillas y pintura en spray, construyendo figuras geométricas y una serie de números. Otras páginas, cubiertas de líneas rápidas, manchas o contornos de figuras, conservan algunas cualidades de ese momento tan particular durante una llamada telefónica o una reunión de Zoom, en el que uno se deja guiar por el impulso de empezar a garabatear en un papel y empiezan a aparecer imágenes libres de control consciente. El resto de las páginas están cubiertas de dibujos y pinturas que representan emojis, caras felices, cuerpos y símbolos pop, como el signo del dólar, la silueta de mickey mouse o el signo de la anarquía, entre otros.
La recurrencia de los emojis en la publicación podría apuntar, por un lado, al hecho de que cuando nos encontramos en este tiempo de espera, tendemos a utilizar el teléfono para llenar el vacío. Es como si este tipo de tiempo conlleva un atributo que amenaza alguna parte de nosotros mismos, o lo hace insoportable, obligándonos a cancelarlo o borrarlo, rellenándolo con otra cosa -como los emojis-. Por otro lado, con todos los gestos que cubren la exposición, el artista nos muestra que la espera también puede ser una experiencia preciosa y digna.
La narrativa del Purgatorio como recipiente que engloba los objetos de la muestra aparece con más claridad al final, después de ver los garabatos en las paredes del ascensor, las imágenes, los emojis y los símbolos dentro de la publicación, y leer que todos ellos surgen de la experiencia de este diverso tiempo-en-el-medio.
Salgo de la exposición pensando en todas las cosas que hacemos mientras esperamos que ocurra algo más. Todos los pequeños gestos, movimientos, percepciones, ideas que surgen durante este tiempo concreto y las tensiones que genera.
¿Por qué nos cuesta tanto esperar si la espera puede ser un lujo?
Purgatory es una exhibición del artista Alex Chalmers en el espacio 1822-Forum Gallery, en Frankfurt am Main, Alemania.

Texto publicado en inglés en la revista Passe-Avant.


Andy Gorzycki

por Andrés Gorzycki, 22 de Febrero de 2022
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