Randa Testigo | Una muestra sobre malla tejida bordadas por mujeres de la comuna rural de El Cercado, Monteros, Tucumán

Randa, tradición y virtualidad

Si hay un hecho que, este año, parece imperativo aceptar es la mediatización de las experiencias, el 4 de diciembre inauguró la exhibición Randa Testigo en el Museo del Traje, con un relato físico y un correlato en formato virtual, ¿o viceversa?

La exhibición, curada por Alejandra Mizrahi, en su formato de página web nos sumerge en la localidad del El Cercado – Tucumán y cuenta la historia de la llegada de la Randa a la región con los testimonios de las randeras que hoy viven en la localidad y perpetran la tradición.

Lo paradójico de la exposición virtual es que, al sumergirnos en esos hábitats, cuerpos, material (ejes de desarrollo del contenido expuesto) no podemos menos que desear tener una randa en nuestras manos para tocarla, poder sentirla. En este punto, quizás sea imposible formarnos una idea acabada de lo que una randa es sin compartir espacio con ella, sin la experiencia táctil, sin la posibilidad de poner nuestro cuerpo junto al resultado del cuerpo de una randera. O quizás, la exhibición virtual marca el límite redundante de toda experiencia virtual: su mediación. La necesidad que sentimos en tanto espectadores interpelados por hábitats físicos, cuerpos físicos, material físico, de poder experimentar nuestra propia fisicidad junto a ellos es acuciante.

La randa es un textil, más precisamente un encaje, cuya malla se teje y luego se borda. Su llegada al territorio americano se remonta a la época colonial y en Tucumán, es símbolo de identidad para las mujeres de El Cercado – Monteros. Canal Feijóo se refiere a este sentido de las obras de artesanía tradicionales de las regiones del interior del país donde “la obra, impersonal, pero distinta e inconfundible” (190) es signo de identidad de una comunidad completa. Una vez que vemos una randa, sabemos que existe, el cúmulo de significados que condensa deja de sernos ajenos. Su ser – objeto, es inseparable de la comunidad de mujeres que las producen, tanto de su conjunto como de cada una de ellas, del aprendizaje de la técnica asociado a la herencia materna, al legado que se deja a las hijas, de un oficio que se entiende, primeramente, como femenino y provoca este intercambio, esta comunión de mujeres en su quehacer común. Pero también un producto de innegable origen colonial ¿cómo ignorar aquel que, pese a todo, es parte de nuestro pasado?

Recontextualizando una cita de Feijóo a Goethe “¿Quién es capaz –se pregunta Goethe en el Fausto- de tener una idea, necia o prudente, sin que el pasado esté ante él?” (196) Y aunque la emancipación cultural se proponga como una meta, la tradición construida a partir de la situación colonial constituye, también, nuestra identidad cultural presente. Una randa contiene todo esto en su urdimbre.

En su objetualidad física, condensa sentidos intangibles, testigo de múltiples aconteceres. El juego conceptual realizado por la curadora entre texto - textil – testigo para abordar hermenéuticamente este objeto cobra distintos matices conforme al contenido semántico en el que se haga foco. Una randa es hoy, aludiendo, condensando, todos sus sentidos y significados pasados, pero perteneciéndole al presente. Es esta una de las virtudes que porta la exhibición de la técnica candidata a Patrimonio Inmaterial de la UNESCO.

Por Gabriela Cisterna





Por qué la Randa
La Randa es un textil. Es una malla tejida y bordada por un grupo de mujeres que viven en la comuna rural de El Cercado, Monteros, provincia de Tucumán. Sus hilos testifican un modo de estar en el mundo y le dan un cariz particular a la comunidad que la mantiene viva.

Con cinco siglos de historia es cierto que la Randa es tradición, aunque el aforismo aymara qhipnayra -recobrado por la socióloga Silvia Rivera Cusicanqui- propone también imaginar una reactualización permanente del pasado como futuro.

Para los pueblos andinos el futuro es lo incierto, lo que está detrás nuestro y no podemos ver. Mientras, el pasado se ofrece revelado ante los ojos y hacia él nos dirigimos. Allí está la Randa, que en su dimensión histórica, social y morfológica nos acerca a una historia de Tucumán y de las mujeres que la tejen desde siglos.

De la familia de los encajes a la aguja, traslúcida, abierta y permeable, la Randa anuda cuerpos de múltiples tiempos con distintas formas de hacer, bajo una combinación única de vientos, soles, ríos, cañaverales y montañas. Corporalidad, Materialidad y Hábitat son aquí el guión que construí para acercarnos a ella.

Los cuerpos son los de las Randeras. La muestra invita a oír el cuchicheo de sus voces en confidencia, que enlazan vivencias en un constante devenir de la aguja, entre el atar de cada nudo y el tensar de cada malla.

La materia nos remite a las secuencias creativas de nudos que aún cortados por azar impiden que el tejido se desarme. Lluvias, espigas, arroces, esterillas y panales de abeja, conforman diseños figurativos, abstractos, geométricos, radiales y simétricos, que condensan el sentido de la Randa para cada autora.

El hábitat es ese espacio-tiempo que construye la historia de una forma única e irrepetible. Esas coordenadas donde lo exótico, lo folklórico, lo antiguo, lo marginal -en palabras de Baudrillard- se resisten a “perder su mundo”.

Corporalidad, Materialidad y Hábitat. En lugar de un orden lineal, se abre un recorrido radial. Empezarlo por cualquiera de estas tres dimensiones invita a experimentar la Randa sin almidonar su relato.

Alejandra Mizrahi
Curadora de Randa Testigo




Randeras que exponen:
Claudia Aybar, Agustina Sosa, Ana Belén Costilla Ariza, Marcela Sueldo, Ana María Toledo, Anice Ariza, Antonia Ariza, Cristina Costilla, Elba Aybar, Elba Sosa, Gabriela Belmonte, Tatiana Belmonte, Giselle Paz, Johana Elizabeth Pacheco, Johana Patricia Torres, Magui ArizaMarcela Sueldo, Margarita Ariza, María Dolores Nuñez, María Marcelina Nuñez, María Laura González, María Magdalena Nuñez, Mirta Costilla, Silvia Amado y Silvia González

Artistas y diseñadores:
Carlota Beltrame, Guadalupe Carrizo, Josefina Luna, Fernanda Villagra Serra, Sandra Mora y Gonzalo Villamax

Visitá la muestra hasta el 28 de febrero de 2021 en el Museo del Traje (Chile 832 - CABA)

Curadora: Alejandra Mizrahi

Material audiovisual: Alejandra Mizrahi y Alina Bardavid

@museodeltrajeba



Randa Testigo es un documental dividido en tres partes que retratan el mundo alrededor de la Randa, una técnica de encaje a la aguja. Este tejido se realiza en El Cercado, una comuna rural del Departamento de Monteros en la provincia de Tucumán, Argentina.

Este tríptico audiovisual dividido en los ejes Materialidades, Corporalidades y Hábitat, es una invitación a experimentar estéticamente la Randa, acercarnos a sus tejedoras las Randeras, a sus historias, a su hábitat; acercarnos íntimamente, para poder escuchar sus voces, el atar de cada nudo y el tensar de cada malla.


Libro RandAcerca - Libre descarga

Randa Testigo - Corporalidades - Audioguía




¿Qué hay detrás de un tejido de randa?
Detenernos ante algunas de estas reflexiones puede llevarnos a valorar aún más a este textil.

Detrás de un tejido de randa hay años de trabajo paciente y dedicado de las mujeres de la comunidad de El Cercado, en Monteros, provincia de Tucumán, que hace que esta técnica ancestral se mantenga en el tiempo.

Hay una forma de tomar la aguja y el hilo, muy propia de esa región, que marca la huella de transmisión heredada de madres a hijas.

Detrás de un tejido de randa existe una comunicación con el entorno natural circundante que se manifiesta a través de sus bordados.

Detrás de una randa también hay sustento económico para la economía del hogar. También es para muchas de ellas la posibilidad de conocer otros lugares, exponer sus trabajos y comunicar su experiencia.

En el transcurrir de cada pieza tejida hay momentos vividos, sentimientos, alegrías y tristezas. También un disfrute por el tejido, que lo hace ser parte de lo cotidiano. “Amor” por la belleza y deseo de expresión. Es portar una identidad propia y particular, ya que ser randera en El Cercado es un “modo de estar en el mundo”.

Delia Etcheverry


La nota por Gabriela Cisterna @gabycisterna

por Gabriela Cisterna y Alejandra Mizrahi (Curadora de la muestra), 22 de Enero de 2020
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