Una bitácora de sueños en blanco y negro

Mapa de sueños latinoamericanos. Martín Weber en Parque de la Memoria desde el viernes 15 de noviembre de 2019 hasta el lunes 17 de febrero de 2020.

Más de 100 deseos se reúnen en la Sala Pays del Parque de la Memoria. Anhelos personales, íntimos, sociales, grandes, pequeños, monetarios, tristes, tiernos, alcanzables y no. Estos van combinados con sonrisas y ojos expectantes, caras serias y concentradas. Todo en blanco y negro.

Es Mapas de sueños latinoamericanos, la muestra fotográfica de Martín Weber que reúne 110 trabajos tomados, durante 20 años, en 53 ciudades de Latinoamérica. Son fotos que llaman la atención por una serie de elementos. Por un lado, el espectador se encuentra con imágenes reproducidas, y otras colgadas, en una pared bicolor, donde se observan personas. A veces hay una sola posando, mas en la mayoría, el visitante se encontrará con muchos ojos que lo miran desde el otro lado. A su vez, en todas aparece una pizarra de tiza. Como elemento central de unión conceptual, la pizarra “funciona como el hilo que hilvana la narrativa de este ensayo fotográfico en el que resuenan con fuerza los contrastes y contradicciones de una América Latina repleta de asignaturas pendientes”, dicen las palabras de la curadora, Florencia Battitti. ¿Por qué? Porque en ella se escriben los sueños de las personas que han sido fotografiadas.



“Una consigna simple para una proyecto complejo”, resume Battitti al trabajo de Weber. Proyecto que despierta la empatía de todo aquel que ingrese al recinto. El atravesar los espacios e ir encontrándose con los distintos sueños que componen este mapa, produce sensaciones encontradas. Ganas, muchas ganas de que los sueños allí retratados se cumplan; comprensión de las distintas realidades que existen en paralelo, como piezas de rompecabezas que se van uniendo; bronca a raíz de la injusticia que desbordan algunos sueños y escenarios; y a la vez, incita a reflexionar sobre nuestros propios deseos. “Nos convoca a mirarnos para respetarnos y convivir sanamente con lo diferente”, describe Pamela A. Malewicz, desde la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural.

Las imágenes entran en diálogo y despiertan preguntas. Lo interesante se encuentra en el trabajo del espectador. Este tiene dos planos de análisis. Para empezar, el soñador llama la atención. Su sueño, su letra, la forma en que toma la pizarra, sus ojos, su expresión y su pose; para luego pasar a ver qué lo rodea. Si está solo, adentrarse en el lugar que habita, si está acompañado descifrar a los otros integrantes. Las escenas se enriquecen a medida que se les dedica mayor atención. Transportan e invitan a querer saber el proceso que llevó a que esas fotografías se hayan tomado, el backstage. “No se trata de capturar el “instante decisivo” sino de construir esmeradas puestas en escena, conversadas, dialogadas y compartidas con el otro” explica la curadora, ya que “cada contexto, sea urbano o rural, interior o exterior, modesto o acomodado, se convierte en un universo de signos a descifrar.”



“Ser abogada”; “Mi sueño es morirme”; “Pistola”; “Tener felicidad para tener, para poder vivir”; “Encontrar la forma de poder manifestar lo que llevo dentro” ; “Grabar mi primer casete”; “Cariño”.

La disparidad de sueños presentados, convierte a toda la muestra, en una experiencia muy real de la que el visitante puede también ser parte, tomando una de las pizarras que se encuentran al lado de la puerta de entrada y escribir en tiza su propio sueño.




Mapa de sueños latinoamericanos | Martín Weber

El sábado 15 de febrero se va a realizar un recorrido por la muestra a cargo del artista

La muestra se puede ver hasta el lunes 17 de febrero de 2020 en Parque de la Memoria




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