Un laboratorio para la Naturaleza

Entre el Cielo y la Tierra. Stella Benvenuto en Calvaresi Contemporáneo desde el jueves 21 de noviembre de 2019 hasta el lunes 24 de febrero de 2020.
Celeste, un cielo celeste se eleva por las veredas adoquinadas de San Telmo. En él vuelan suspendidas, en silencio, figuras coloridas. Una lluvia dorada brilla por el costado derecho. Escenas indescifrables, pero que en algún punto suenan conocidas. Son l

“¿Es posible recuperar el teatro de la Naturaleza?” abre preguntando el texto curatorial de Entre el Cielo y la Tierra, a cargo de Ana María Battistozzi. La muestra de Benvenuto en Calvaresi Contemporáneo ofrece una respuesta afirmativa.



Con una precisión que parece gozar de libertad, los bordados de la artista llenan el espacio. Con un recorrido como propuesta, el espectador podrá caminar entre nueve de las 21 obras que se encuentran expuestas y así alcanzar distintas perspectivas.

La imaginación está invitada a la cita, con ella se pueden apreciar los patrones visuales propios de la Naturaleza y a la vez jugar e inventar un territorio nuevo. Calvaresi presenta lo que podría funcionar como el laboratorio de la Naturaleza. Lugar calmo, cosmos alegre y vivo, donde la artista personifica a la fuerza creadora natural y se pone a experimentar con colores, hilos, telas, formatos y formas. De forma intuitiva y sin prejuicios, encarnando una condición casi infantil, Benvenuto posiciona al visitante frente a las formas que componen y llenan el espacio, a la vez que se conectan y complementan.

El conjunto de trabajos expuestos está compuesto por móviles con formas orgánicas y colores amables a la vista y por telas bordadas también suspendidas en el aire. Estás no se conforman con simplemente ocupar su lugar en el soporte, sino que se desbordan y van más allá de su espacio, aparentando ser la fuerza de la Naturaleza, que no se encasilla en esquemas esperados. En algunas son hilos dorados los que cuelgan, en otras, esferas de telgopor, recubiertas con mostacillas brillosas. Por último, también se encontrarán doce obras que sí fueron colocadas sobre la pared, de forma aleatoria. Son de pequeño formato y funcionan como punto de partida para el resto de las composiciones. Portales íntimos que permiten la entrada a este nuevo universo estilístico no figurativo.

“Surge así una suerte de escenografía que invita al espectador a deambular entre los móviles y bambalinas de memoria orgánica, convirtiéndose al mismo tiempo en actor e interlocutor de una propuesta que lo incluye”, dice la curadora.

La textura se asume como protagonista de este arte textil que da lugar a la experimentación. Es a través del bordado, que Benvenuto encarna a la Naturaleza y va creando una nueva faceta de ecosistema, con temperamento abstracto y la línea como guía que marca el camino. Pasar los hilos por la tela, es mucho más que una actividad hogareña, femenina, nos recuerda Battistozzi en el texto curatorial, sino que le permite a la artista perseguir la armonía del mundo, pausar la vorágine cotidiana y lograr un despliegue espacial que en algún punto “forma parte de un impulso de expansión, inspirado en cierta manera en la dimensión inabarcable de la naturaleza que es su referencia.”

Así como las obras, el visitante se encontrará suspendido entre el Cielo y la Tierra mientras recorre un mundo estimulante, donde reina la textura, el color y la imaginación.




Entre el Cielo y la Tierra. Stella Benvenuto en Calvaresi Contemporáneo (Defensa 1136 - CABA), hasta el lunes 24 de febrero de 2020.

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