Roxana Ramos en Mac Salta. Texto Marina De Caro

Viento entre líneas. Roxana Ramos en MAC (Salta) desde el sábado 30 de noviembre de 2019 hasta el lunes 30 de diciembre de 2019.

Susurros al oído
En ciertos mitos, la memoria está vinculada con la creación. Las Musas eran hijas de la Memoria. Como memoria e inspiración, su existencia fue la de susurrar ideas a quienes quisieran convocarlas. Nueve mujeres que entregaban poesía, arte y conocimiento. En nuestra tierra, convocamos la memoria construyendo y homenajeando nuestros archivos y rituales. La memoria está en nuestros cuerpos y territorios y, aunque la quieran acallar, está guardada y se atesora en el tiempo.

Una artista es la que comparte generosamente esas memorias, sus historias sensibles, subversivas, sus historias otras; es quien materializa lo que estaba invisible, lo que han querido silenciar, pues resalta los lugares, los espacios, los colores, las palabras, los rincones y las voces para que nuestros cuerpos sean mirados y escuchados.



Roxana Ramos bucea y balbucea sus historias y documentos; en esta muestra, nos comparte todo el conocimiento y la sensibilidad que pasó susurrante ante sus ojos.
Para dar comienzo y entrar en lo que será nuestro ritual, encontramos el vacío, lo primero. Cuatro audios con entrevistas a mujeres cafayateñas. Palabras que dan identidad, que construyen nuestra subjetividad. No las vemos, no conocemos sus rostros, no necesitamos sus imágenes. Tenemos la oportunidad de que estas musas cafayateñas nos susurren al oído. Tres artesanas del textil y una partera. El textil es ese texto primero que se repite infinitamente. La partera, la musa del ritual, que nos da la vida. Abuelas madres, hermanas, vecinas e hijas que, sin querer, aprenden y que Roxana pone en valor. Las formó la propia vida que las encontró en ese gran acto de recibir, de proteger la entrada, de cuidar la llegada, del primer contacto, de los primeros textos. Una sala visiblemente vacía, pero llena de Mujeres Cerro. Conocerlas es conocer a las testigos de nuestro propio viaje. Parto y artesanía son las madrinas de la existencia de Roxana.
Un cuerpo sin lugar no tiene condición de existencia, su diálogo es permanente con la realidad, con la materia que nos rodea en su forma de espacios: ¿qué es ese cerro? ¿cuál es el horizonte? ¿qué es un médano en Cafayate?



Gris médano, celeste azulcielo comparten equitativamente la imagen; su encuentro es el lugar común, una leve línea que nos marca el tiempo. No es el tiempo de la ciudad, no es el tiempo esclavo del reloj, es el tiempo del cerro, lento, tranquilo. Una línea originaria que no es homogénea ni quieta, solo tranquila, es la respiración que hace paisaje. Abstracto. El sonido se mueve, aúlla sobre la arena, vibra y dibuja. Línea sutil, viento poderoso.
Las manos no pueden contra ese viento. Hallazgo, soplo, rastro, la arena seca que se escapa a cualquier forma. No es tan quieto nuestro suelo, la superficie donde nos paramos, el viento sopla y se registra en movimientos que borran los huecos. El viento nos enseña su independencia, desobedece desobediente, informe.

¿Hay algún dibujo que pueda materializar su espíritu, su fuerza? ¿cuánto espacio ocupa?
¿cómo se despliega el viento en un papel? ¿cuán grande debería ser ese dibujo? ¿se puede agarrar al viento? Solo, descansa en una línea continua.
Hacer líneas en Cafayate es hacer horizontes posibles y acompañarlos en su ritmo. Oficio del dibujante, trabajo de artista: el saber de las líneas.
“Cuando no tengas que hacer, no tengas que dibujar: hacer líneas”, dijo su padre, un panadero que con leña calienta enciende el horno y crea alimento.
Hay un árbol familiar que les ha dado sostén y al que la artista homenajea en una sala blanca, una sala de arte familiar. Con esa categoría abraza a su familia, al territorio y a otra de sus musas que no dejan de silbar en su oído.



¿Nos parecemos a los árboles? Ellos son imágenes de lo robusto, creciente, multiplicación de brazos largos y dedos finos. Desarrollo de una potencia-semilla que plantó su madre en cada cuadro. Hay cuadros de flores raras, de paisajes, pero Roxana eligió los árboles para representar a madre e hija en eso que ninguna palabra podría describir por completo. El saber de las mujeres se enseña en el silencio de la acción.

Para volver a los orígenes, la ceniza que abonará la tierra. De una pared, que no cuenta historias, sale todo lo que queda, lo transformado, lo sagrado, lo esencial.
Se difuminan, así, los límites entre el arte y la vida. Las fotos o vídeos, las obras son las huellas de este recorrido, son los significados ocultos de Roxana Ramos.

La sabemos lugareña, la sabemos Cafayate.
Marina De Caro


Roxana Ramos nació en Cafayate y vive en Salta, norte de Argentina. Es Artista plástica; Licenciada y Profesora de Artes visuales (Universidad Nacional de Tucumán, Argentina)Realizó un Posgrado en Gestión Cultural (Universidad Nacional de Córdoba, Arg) y actualmente realiza un Doctorado en Humanidades con orientación en Artes (Universidad Nacional de Tucumán)y un Diplomado en Innovación y creatividad (Universidad de Salamanca, España) Al presente trabaja en investigación de Arte de Salta y Arte contemporáneo latinoamericano; desarrolla tareas de curaduría y gestión independiente. A su vez trabaja en Educación artística superior y universitaria; siendo además Coordinadora Pedagógica a cargo de la Rectoría, de la Escuela Provincial de Bellas Artes Tomas Cabrera 6002, en Salta, Argentina. Ha ideado y co-coordinado desde 2004 a 2014 el espacio de arte contemporáneo La Guarda, en Salta. En 2019 Recibió la beca a la Creación del Fondo nacional de las Artes y la Beca Montesori de la Universidad de Salamanca, España. Fue becaria de Fundación Antorchas, Trama y RiejAcademie, Fondo Nacional de las Artes para formación, Fondo ciudadano de Cultura Salta y Embajada de España. Se ha formado con artistas y pensadores como Tulio de Zagastizábal, Graciela Sacco, Jorge Macchi, Valeria Gonzáles, Eva Grinstein, Fabiana Barreda; Ana María Batistozzi, Pablo Siquier, Ana Longoni, Ana Gallardo, Marcos Figueroa, Carlota Beltrame, entre otros. Participó de exposiciones nacionales e internacionales curadas por Rodrigo Alonso, Adriana Almada, Marina de Caro (Mac), Javier Villa (Mamba) entre otros. Desarrolla su obra artística mediante prácticas interdisciplinares (Dibujo, Pintura, Fotografía, performance, Instalaciones). Forma parte de colecciones privadas y de museos argentinos.


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