Un fardo de eucaliptos poblados de hongos de acero inoxidable | Beatriz Moreiro en Quadro

Habitantes de otro reino. Beatriz Moreiro en Quadro Galeria desde el viernes 18 de octubre de 2019 hasta el jueves 12 de diciembre de 2019.

Habitantes de otro reino , es una serie de dibujos y una instalación conformada por un fardo de eucaliptos poblados de hongos de acero inoxidable, que recrean estas especies y que son habitués en la zona del Litoral.




Beatriz Moreiro, oriunda de Florida, Buenos Aires, se convirtió por elección y de manera progresiva en
habitante de la tierra en una quinta al costado de la ruta que une las ciudades de Resistencia y Corrientes, en la provincia del Chaco, en contacto con el monte, su flora y su fauna locales.

Esta vez, invitada por la galería Quadro de la Boca, Buenos Aires, donde las propuestas site specific son bienvenidas, eligió otra especie de su admiración, los hongos, cuya filiación al reino vegetal ha sido discutida por los expertos. Se trata de otros pobladores del monte - central razón para la artista-misteriosa e infinita especie que irrumpe al ras de la Tierra. Así, a los hongos se los ha denominado, a menudo, como ‘habitantes de otro reino’.



En el singular espacio blanco de la galería, la esquina en ochava de las calles Caffarena y Ministro Brin, La Boca, edificio centenario, la artista proyectó una instalación mixta de elementos naturales y de dibujos.
Los protagonistas en esta exposición de la artista chaqueña por adopción, aparecen de dos maneras: el dibujo sobre papel, el grabado sobre metal y la instalación.



Así, en el gran escenario urbano y en el interior de la galería,la artista proyectó una puesta en escena con elementos de su entorno natural. Creó, en versión site specific, un gran fardo de troncos de eucaliptos, árbol que reemplaza a las especies autóctonas en extinción como los diversos tipos de quebracho. Estos fueron especialmente trasladados por barco desde Paso de los libres, Corrientes. Rodeado por alambre, ese gran objeto instalado en la parte inferior central de la galería, evoca de manera simbólica al escenario donde los hongos surgen de manera natural en el monte chaqueño, como también al cuidado acto simbólico de enfardar propio de la artista, que marca también su actitud de respeto y cuidado hacia la naturaleza. Así, los hongos de acero, con sus líneas dibujadas y grabadas de manera sutil por la artista, fueron dispuestos tal como lo suele dictar su propia biología en el entorno natural, tanto sobre la madera como, en su exceso, trepando sobre la pared.



Así también, como cierta elegida flora autóctona, los hongos devinieron en tema de los dibujos de
Beatriz Moreiro, esta vez tanto en gran tamaño, como en pequeño formato. Y, a través del trabajo
experto de la artista con el grafito, los hongos cobran en ellos un rol protagónico único que abarca casi la totalidad del soporte. Esto los vuelve magnificentes, los agiganta. Se podría sugerir que ese cambio de escala sugiere de manera simbólica la valoración destacada de las ofrendas que el planeta Tierra le
otorga al género humano, y de las cuales la artista de manera sutil destaca. Por otra parte, se vuelve
necesario poner de relieve otro aspecto de estos dibujos, y que les confiere también identidad. Aparece
algo así como un rasgo interpretativo, ya que en la observación atenta de estos diseños, los hongos
parecen por momentos metamorfosearse en flores, producto tal vez, de una imaginación fantástica.

Mercedes Casanegra.





Hasta el sábado 12 de diciembre de 2019 en Quadro (Agustín R. Caffarena 199. CABA)

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