Metalenguaje del imaginario devastado

Otro páramo. Andrés Labaké en NN (La Plata) desde el viernes 11 de octubre de 2019 hasta el sábado 2 de noviembre de 2019.

Otro Páramo, del artista, investigador y docente Andrés Labaké, es una instalación que articula dibujos, pinturas, objetos, videos y un ready made. La misma surgió a partir de un proyecto anterior que el artista presentó en Montevideo el año pasado, llamado -parafraseando a un título de Juan Rulfo- Otro páramo y el Paraíso en llamas.

Ante tal aclaración se deduce, rápidamente, que existe una reconfiguración alrededor de ciertos signos -complejos y contradictorios, según su autor- para introducirse en el espacio NN Galería, ubicado en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires. Sin embargo, revisitar su obra (o usarla como nuevo punto de partida) parece funcionar como un hábito para el autor, porque, si se mira en retrospectiva obras anteriores, una constelación de sentidos fuertemente vinculados se hacen presente en su poética, donde cierta mímesis con el objeto representado deviene en metonimia y profundo experimento sígnico.

En esta línea, Labaké parte de una idea de terreno destruido, colapsado, que se extiende a múltiples posibilidades. A su vez, trabaja diferentes formas de articular tales representaciones apropiándose del simbolismo que arrastra el significado de la palabra ‘páramo’, para luego volcarlo en los dispositivos y objetos que se conjugan en el espacio que los contiene. En este sentido, el artista pone en relación diversas piezas que, en una primera capa de lectura, remiten a situaciones apocalípticas, caos y destrucción, para dar cuenta de otros asuntos; unos vinculados a lo relacional, al territorio arrasado como lugar de pensamiento, pero, también, señalando asuntos autorreferenciales de los circuitos que perimetran el terreno de las artes visuales contemporáneas.

Existe la hipótesis de que, durante el período Cretácico de la era geológica Mesozoica, un asteroide de aproximadamente 10 km de diámetro marcó el comienzo de la extinción de hasta el 96 por ciento de las especies marinas, y del 70 por ciento de los vertebrados terrestres; un equivalente de las tres cuartas partes de la vida vegetal y animal que, en ese entonces, habitaban la Tierra. Así, los dinosaurios fueron parte de ese exterminio, y una era geológica nos separa de ese vacío.



Desierto, desamparo, yermo, desolado. ¿Qué conceptos surgen en el imaginario colectivo a partir de la palabra 'páramo'? Entre las acepciones que se encuentran en Google, una de ellas indica "situación carente de actividad cultural", sin embargo, Labaké motoriza su discurso en función de posibles factores y causas que transforman una actividad cultural en una estepa ruin y que, curiosamente, no tienen su germen en un factor externo, ajeno e imponderable como aquel que sepultó bajo tierra a nuestros enormes y potentes antecesores.

Quiebres, catástrofes, y una suerte de profecías apocalípticas, toman forma en una serie de dibujos y pinturas constituidas desde una técnica pulcra, casi (o completamente) obsesiva, y de carácter científico. A su vez, las imágenes contienen tachaduras, gruesas y violentas líneas, que sugieren la no representación de posibles espectros, o signos, que parecen manejar una dinámica similar a la que se aprecia en las descripciones de algunos sueños (o más bien pesadillas), alrededor de eventos que también funcionan como un dejavú del futuro, pero, fundamentalmente, devienen en trasnominación de una estructura en estado de emergencia y crisis.



Varias de estas representaciones encuentran su germen en fotografías o fotogramas viralizados en Internet; la gigantesca máquina de copiado en la que no somos dueños ni dueñas de nada, y lo compartimos todo. Sin embargo, este sector de la sala aún no se agota, puesto que conviven también objetos en escala (y en proporciones de suma exactitud y rigor), junto a una pequeña y vetusta pieza industrial en desuso, amalgamando una mezcla semántica alrededor de las representaciones arquitectónicas o tecnológicas que (en un primer e ingenuo momento) sugieren.

En efecto, nuevas retóricas se hacen presente a partir de un ambicioso experimento sígnico, que señalan el fracaso de un modelo económico, político y filosófico progresista; el de la modernidad, pero lo hace a través de la evocación de un lenguaje sonoro y visual que deviene de las vinculaciones entre los objetos, y de una constelación, cuya génesis se desprende de otro lenguaje presente en la sala: el audiovisual.

Así, dos proyecciones gigantes de videos contra las paredes se enfrentan y envuelven la sala, reforzando el caos representado en los dibujos y pinturas. En ambos casos se plantea “el registro tal cual lo dado” y, si bien fueron captadas por el artista, nada lo indica, e, incluso, se puede suponer que provienen de YouTube, Vimeo, o cualquier medio de comunicación digital; una comunidad abandonada y destruida, en medio de un gran palmar, dialoga con un fuego invasor, que arrasa con todo a su paso. Se trata de una imagen que resuena bastante, sobre todo, a partir del reciente incendio masivo que azotó al Amazonas, y que fue reproducido masivamente en todas las redes sociales, pero que, en este caso, parece incendiar la sala.

En general, Otro páramo se nutre de representaciones, simbolismos y restos del pasado que se articulan en el presente. Sin embargo, hay un objeto que abandonó su condición de desecho (y de latencia) para transformarse en verdadera fuente de vida; un ready made tira por la borda la mímesis de la representación, a partir de un plantín de palta, cuyo carozo fue intervenido por el artista para que germine, a través de un dispositivo de forzamiento de conducta, entonces, una fuerte paradoja se hace presente y aniquila cualquier atisbo de sensación de alivio, o pensamiento idealista y romántico, que pudiera asomarse.



De este modo, la conjugación de las piezas construidas por Labaké abren un universo de significaciones difíciles de cerrar; signos comunes y fácilmente identificables se vuelven mutantes y disparadores semánticos, para cada espectador y espectadora, cuya lectura deviene en formación temporal del lenguaje que articula una idea, que explota, se atomiza, y regresa al gran océano del lenguaje, ese en el que todos nadamos [1]; se trata de una constelación infinita que guarda su germen más ambicioso en otro sistema fracturado, pero más perverso; una estructura filosófica y política que lleva harto tiempo amasándose y recrudeciendo, cada vez más, las asimetrías de poder.

Paradógicamente, también, este conflicto es tan masivo, profundo y, sobre todo, tan autodestructivo, que ni los procesos y los dispositivos que condicionan las formas de cada imaginario, y que regulan, finalmente, el régimen económico hegemónico en que nos configuramos hoy, podrán contener la furia de aquello que arbitrariamente llamamos naturaleza, puesto que hará de nosotros, lo que el asteroide hizo de nuestros gigantes y anfibios antecesores, hace 65 millones de años, dejando sin efecto nuestra sed de control y poder.





Hasta el lunes 2 de noviembre de 2019 en NN (La Plata) - Calle 49 # 719 - La Plata

[1] "Goldsmith, Kenneth "Hacia una poética del hiperrealismo”, en: Escritura no-creativa. Gestionando el lenguaje en la era digital, Caja Negra, Buenos Aires, 2015.
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