(In) Visibles y su invitación a redimir la ceguera cromática

(In) Visibles. Artistas varixs en Museo Pueyrredón desde el sábado 13 de julio de 2019 hasta el domingo 27 de octubre de 2019.

Dos muestras, tres salas y una serie de intervenciones en el Museo Pueyrredón dan cuenta de la presencia de la cultura negra en nuestro país, muchas veces negada o como bien afirma el título de la exposición, invisibilizada.



“Intuimos que los negros no habían desaparecido, se había vuelto invisibles. Por eso (In) Visibles pretende inspirar a recorrer el camino inverso: el de recuperar linajes e historias que nos ayuden a asumirnos como una nación mestiza en la cual la herencia de los que estaban, los que vinieron y los que fueron traídos a la fuerza sirva como sedimento para construir una relación plural con la verdad”, cuenta Eleonora Jaureguiberry una de las curadoras de la muestra, junto con Cecilia Lebrero y Patricio López Mendez, en el folleto.

Hace dos años se viene gestando (In) Visibles en el equipo del Museo sanisidrense. El punto inicial fue el descubrimiento de documentos que anunciaban la presencia de esclavos en la quinta colonial. Se encontraron sus nombres, edades y precio. La pregunta que inmediatamente surgió fue “¿qué pasó con los negros que ya no se ven?”. Este interrogante y su respuesta dieron vida a la exposición, que presenta de forma amplia y variada la vida de los negros en la Argentina colonial, a la vez que recuera su legado, a partir de objetos arqueológicos, pinturas, fotografías y documentos originales. En estos se hace palpable la crudeza de sus experiencias, la desfachatez del hombre blanco en su trato, el procedimiento de su llagada, cómo se menospreció su individualidad y origen, y las negociaciones dadas con los amos para su libertad. “La he visto a mi ama como me encargaste y pide por mi libertad doscientos pesos bajando lo que expresa la ley de un diez por ciento, tu resolverás lo que convenga”, dicen las palabras en letra prolija, en una carta de una madre esclava a su hijo liberto.



Las paredes negras contrastan con las placas en rojo, que van explicando lo sucedido en la historia. El montaje en el museo es muy apropiado. Las tres salas de la muestra se encuentran armadas al lado de las dependencias de la antigua casona que correspondían a la cocina. Lugar de trabajo, entre tantos, del negro esclavo.

Palabras que impactan e historias que no conocíamos pero a la vez resuenan en la memoria colectiva, nos acompañan a medida que avanzamos y vamos descubriendo sus canciones negras, sus expresiones y situaciones. Los candelabros que utilizaban en la finca, sus pavas, pipas y piedras para rituales. Objetos encontrados producto de excavaciones del Centro de Arqueología Urbana.

No solo estas piezas han sido cedidas al museo, sino que también se pueden visitar una serie de cuadros reveladores, tanto por lo que muestran como por lo que silencian. Entre ellos se encuentra una pintura de Prilidiano Pueyrredón de mediados de siglo XIX donde representó una escena de la vida cotidiana y aparecen en ella una mujer negra, una mestiza y una blanca concedida por el Museo Nacional de Bellas artes. Otras otorgadas por el Museo Histórico Nacional como el retrato de dos niños, una negro y otro blanco Joven negro con niño blanco, de Bernardo Troncoso. Donde el negro solo está representado como atributo social para expresar el estatus social del blanco. O el retrato anónimo de un jefe de la comunidad afro porteña. También se destacan las acuarelas del inglés Emeric Essex Vidal, donde se ven lavanderas a orillas del Río de la Plata y Paseo por Buenos Aires de Johan Mortiz Rugendas, artista alemán.

Recorrer (In) Visibles nos va dejando un sin sabor, ya que nos damos cuenta de lo poco que sabemos de estas comunidades, del poco lugar que se les ha dado y se les da en nuestra cultura. El propósito del arte, entonces, aquí viene a ser el de exponer el presente y el de “completar una historia oficial de más de cuatro siglos”, aseguró el antropólogo Norberto Pablo Cirio que trabajó en la investigación previa a la muestra. El de visibilizar su enorme aporte a cultura, que no es solo blanca. La presencia negra se encuentra en la música y en muchas de las palabras que utilizamos diariamente. Como “quilombo”, “cachengue”, “mendigo” o “mina”. Afro argentinismos que usamos con regularidad pero cuyas raíces se han invisibilizado. Justamente estas palabras se encuentran en la primera sala de la muestra. Junto con un collage de fotos de afro argentinos actuales, para tomar conciencia y reflexionar sobre su existencia y legado.



A lo largo de toda la exposición existe una interxtualidad con otras artes, más allá de la pintura al óleo o acuarela, destacándose la poesía, la artesanía, la cerámica y la música.

(In) Visibles conversa y se complementa con la acción de BIENALSUR Hombres blancos de Marcelo Massagão. Tres láminas colocadas en el patio y jardín del Museo Pueyrredón. En ellas, el artista brasileño ha intervenido, borrando y dejando el espacio vacío de las personas blancas en las acuarelas de Jean-Baptiste Debret, creadas en 1830. Nos sentimos incómodos al observar la desaparición del hombre blanco en la escena ya que este no se convierte en invisible, sino que su presencia continua allí con todo su sucio poder, a pesar de la acción de borramiento.

Realidades históricas que siguen siendo actuales. Condición de “ceguera cromática”, afirman los curadores.





Hasta el domingo 27 de octubre de 2019 en Museo Pueyrredón (Rivera Indarte 48 - Acassuso)

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