Señalar el paradigma de los sentidos

Entre sentidos. Eugenia Calvo, Sebastián Tedesco, Joaquín Aras en MUNT - Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (Tucumán) desde el viernes 24 de mayo de 2019 hasta el domingo 25 de agosto de 2019.
El Museo de la Universidad Nacional de Tucumán representa el km 1.222 del evento de cruces artísticos internacionales, albergando la muestra colectiva Entre sentidos.

El kilómetro 1.222 de BIENALSUR le corresponde al MUNT (Museo de la Universidad Nacional de Tucumán), ubicado en calle San Martín 1.545, San Miguel de Tucumán, cuya exhibición, denominada Entre sentidos, cuenta con la curaduría de la italiana Benedetta Casini, integrante del staff de curadoras y curadoras de la bienal en cuestión. Inaugurada el viernes 24 de mayo, la exhibición tiene como protagonistas a los y las artistas Chiara Banfi (Brasil), Cecilia Ivanchevich (Argentina), Cecilia Catalín (Argentina), Ana Mance (Argentina), Camila Maya (Colombia), Ana María Morillo (Colombia), Duygu Nazli Akova (Turquía), María Jesús Román (Chile), Sebastián Tedesco y Bruno Mesz (Argentina), Joaquín Aras (Argentina) y Eugenia Calvo (Argentina). La misma podrá visitarse hasta el 25 de agosto.

¿Qué sucede cuando un sistema social, cultural y simbólico activado para el uso inequívoco de los cinco sentidos pierde eficacia?

Aromas que parecen de fuentes naturales, gamas tonales claras y limpias contrastan con momentos de oscuridad visual y sonora, brillos y otras fragancias, envolviendo al MUNT en cada una de sus instalaciones. Con frecuencia, el contacto con la naturaleza se repite a través de la palabra, pero también con distintas presencias. El sonido toma protagonismo, ya sea por la permanencia, o no, de un discurso que se espera y definitivamente no llega, o de otro que no se puede evitar. Lo que sí es un común denominador es la necesidad de agudizar la percepción en todas y cada una de sus formas.

En un extremo, un ecualizador gráfico traduce señales sonoras, o intensidades de tonos, de diversas situaciones propias de una gran ciudad, a una correspondencia visual independiente. Pero, en simultáneo, y como parte de ese gráfico, se develan imágenes propias de las situaciones descriptas, originando la sustancia de mensura, en una suerte de ciclo semántico infinito a partir de la repetición.

Luego, ¿cómo se traduce la existencia de una planta, un fruto o una flor en sonido? No vemos caléndula, euphrasia, manzanilla, ni regaliz, pero las oímos, en virtud de una traducción melódica a partir de la escritura en lenguaje Braille. Pero esto no queda aquí.

El olfato tiene la facultad de trasladarnos hasta los sitios más recónditos de nuestra memoria. Incluso, hacia recuerdos que parecían extintos, o vivencias que nunca recordamos hasta el momento de percibir un determinado aroma. Hay un experimento. Una acción a partir de un objeto/sujeto devenido en activador de memoria; una niña recuerda a su abuelo; un señor mayor piensa en el mejor bocadillo de su vida y una mujer de unos cuarenta años recorre un jardín de su infancia. Todo concentrado en un Erlenmeyer de laboratorio que regurgita nostalgias.



Pieza de Ana María Morillo, Aroma de la memoria, instalación materiales y medidas variables, 2018.


Hay una pieza que se ubica en el medio de las instalaciones del museo, cuyo misterio es el más grande de todos los presentes y el límite de su pretensión, también. Un aparente fondo infinito, largo y angosto, nos deslumbra con brillos y colores, dependiendo de la perspectiva desde que se lo mire. Hay un texto escrito en aparente Braille. "Este trabajo nace de una carta que Gabriela Mistral le escribe a Inés Puyó, pintora chilena que le regala a Mistral una pintura de flores", señala la chilena María Jesús Román. Lo que hice es traducir en lenguaje Braille esta carta y construirla en lentejuelas. Siempre me ha interesado el asunto de la traducción y cómo en ese proceso se produce una pérdida, un resto que no se puede manifestar", agrega. En efecto, la traducción es ineficiente tanto para una persona no vidente como para una vidente, debido a que el brillo de las lentejuelas mantienen el código encriptado y no existe relieve que pueda ser percibido al tacto. La pérdida de información ha llegado a su extremo y aquí no hay sentido que valga para entenderlo.



María Jesús Román, Estética de la superficie, pieza de pvc transparente, lentejuelas tornasoles y plateadas, 120 x 700 cm - 2018 (Gentileza de la artista)


Más adelante, aparece una cortina que comunica con la sala más pequeña del museo. Dentro, las butacas recicladas de un cine de antaño indican que veríamos una película, pero sólo se escucha un sonido de pocas, repetitivas y pausadas palabras. Su mentor, el artista bonaerense Joaquín Aras plantea que le interesa cómo la narrativa afecta la vida cotidiana. “Es una función de cine sin película, una acción artística que recrea una tradicional función e interviene la sala con relatos sobre películas perdidas, narradas por espectadores que las vieron, reconstruyéndolos a partir de su memoria”, explica.


Joaquín Aras, Algo persiste, Video instalación - Función de cine sin película 30 min. - 2018 (Gentileza del artista)


Alrededor de las traducciones perdidas en brillo y uniformidad táctil se encuentra la instalación de Cecilia Ivanchevich. Se trata de un sitio especifico anclado en sus investigaciones sobre la relación entre la música y las artes visuales en el espacio. "En esta exposición exploro la levedad y sutileza. La obra aspira a ser una red de bienvenida para que el y la visitante comiencen a activar la percepción de los sentidos que propone la exposición. Con mis líneas redibujo el espacio, generando nuevos ritmos que evocan musicalidad", señala la artista que reside en Ciudad de Buenos Aires.



Cecilia Ivanchevich,

Fluidez y contrapunto Instalación de sitio especifico. (Gentileza de BIENALSUR 2019)


Atriles con partituras nos indican, a primera vista, signos musicales. Violín, violonchelo y Contrabajo. Pero de cerca, tanto quien sepa leerlas como no, sabe que allí no hay posibilidad alguna de construir un sonido. Sin embargo, en la misma sala, y en contraposición, hay una inmensa partitura musical, enmarcada y claramente decodificada. 'A orden', 'B desorden' y 'A' nuevo orden'. Al lado, se reproduce, con una instrumentación alejada del acostumbrado escenario teatral, de los violines, violonchelos y clarinetes, la partitura descripta.


Eugenia Calvo La marcha de las funciones. Video acción 5 min 15 s - (2015 - 2017)



Eugenia Calvo permite un dialogo directo y un marco de referencia para Ivanchevich, debido a que exhibe una suerte de partitura que es ejecutada por un ensamble de ventanas que puede verse en un video aparte y al lado de la partitura gigante.

Las obras de los y las artistas seleccionadas para esta muestra resumen el espíritu de la bienal en nuestra provincia, en el afán de reunir latitudes y modos de ver, “como el propio eje en que está anclado lo indica", señala, nuevamente, Cecilia Ivanchevich. “Pero, en este caso, el tópico del cruce de los sentidos ayudó a nuclear búsquedas e investigaciones. Lo cual lleva a poner en el centro de la escena las posibilidades de las artes visuales de expandirse a otros campos, tanto científicos como artísticos", concluye.

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