Todavía hay lugar | Lucía Rubiolo. Por primera y única vez lo ve como es

Todavía hay lugar. Lucía Rubiolo en Crudo Galería desde el sábado 27 de abril de 2019 hasta el domingo 7 de julio de 2019.

Todavía hay lugar es una instalación de fotos y videos que tomo desde la intuición y la atracción. Situaciones extrañas dentro de mis recorridos cotidianos. Una imagen exacta, una escena perfecta. Sé que su desaparición es inminente y siento la urgencia de fotografiar lo que veo. No sé hasta cuando, pero todavía hay lugar en el mundo para todas las imágenes que me quieran tomar.

Lucía Rubiolo




Un lápiz sostiene un peinado recogido a las apuradas. Un carrito de supermercado dado vuelta sobre un fueguito ahora es una parrilla. Un cable usb le entalla la cintura a una cortina y deja pasar la luz de la ventana. Las perillas de las cocinas a menudo se falsean o se rompe la termocupla y he visto por cada hogar una manera distinta de darle arreglo momentáneo: banquetas, cuchillas, escobas, pedazos de cartón, escarbadientes…

Los adornos ¿para quién son? El otro día fui a visitar a un amigo que quedó parapléjico y noté que sus adornos acumulaban polvo en las ranuras de los ojos de cerámica, limpiados como al pasar por alguien. Todo eso sucedía completamente fuera de su campo visual.

Alguien descubrió que mezclando jabón líquido, bicarbonato y plasticola se obtiene un material viscoso muy irresistible de estrujar, agradable al tacto y olfato, con efectos desestresantes y que puede ser estirado casi hasta el infinito sin romperse. En las piyamadas las niñas hacen su propio experimento científico y lo personalizan a su antojo con colorantes, glitter o estrellitas de papel glacé.



Los objetos tienen por lo general una vida bastante sencilla. Algunos reciben la gracia de ser advertidos por su valor potencial, habilitados a una función vital distinta de aquella para la que fueron concebidos o diseñados. Ese acto, que puede parecer tan común o banal, solo puede ser ejecutado por alguien capaz de ver en las cosas una razón de ser más allá de la asignada. Es un acto pleno de conciencia, un hallazgo simple, una ocurrencia, algo gracioso, una idea pragmática que da solución a un problema concreto de una manera singular.

Hay un punto ciego que nos impide ver la transformación de las cosas que están siempre delante nuestro, como el lento crecimiento de las mascotas o de las manchas de humedad en la casa. Es posible que no veas el póster de tu cuarto desteñido hasta que otro te lo haga notar. La imagen original con sus colores vívidos, ya cristalizada en tu memoria, se superpone a la versión triste y deteriorarda de sí misma en que devino en el tiempo.



Los conos de tránsito son fabricados en colores fluorescentes con el fin de captar la rápida atención del conductor, de recortarse del fondo de la noche cuando le proyectan una luz encima. Su mutuo condicionamiento de color y forma responde a una cuestión solamente utilitaria, a su función de alerta, sin reparaciones en su aspecto estético.

Pienso en alguien a quien se le ocurre fabricar un cono de tránsito rosa pálido o celestito bebé, y en que eso podría considerarse una obra de arte contemporáneo. Si ese fuera el tono que el cono naturalmente hubiera adquirido en la intemperie bajo la influencia del tiempo, es probable que la imagen de cómo debería ser anule la percepción de su color actual verdadero, desgastado por la lluvia y el sol, condenado a ser naranja fluorescente ante la mirada insensible, para siempre atado a su signo.

Pero miren: alguien viene en bicicleta, frena y le saca una foto con su celular. Por primera y única vez lo ve como es.

Curaduría: Maximiliano Rossini
Texto: Daiana Henderson



Hasta el 7 de junio de 2019 en Crudo Arte Contemporáneo Viamonte 671 - Rosario


Lucía Rubiolo. Nació en 1988 en la ciudad de Córdoba donde egreso de la Escuela Superior de Teatro Roberto Arlt. Desde 2014 vive y trabaja en Rosario. Ingresó en la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto para cursar talleres de fotografía con Andrea Ostera, Cecilia Lenardón y Gabriela Muzzio. Al mismo tiempo, realizó seminarios y clínicas de obra con Alberto Goldenstein, Andrea Ostera, Gisela Volà,Nancy Rojas y Estefanía Landesmann, entre otros. Participó en exposiciones y proyectos artísticos en diversos formatos tanto individual como colectivamente: "Todavía hay lugar", muestra individual en CRUDO Galería (Rosario, 2019); “Fuego” proyección colectiva de fotografías durante la presentación de Revista Balam, en Gris Topo (Rosario, 2018); “Permanecer en los límites” muestra junto a Constanza Ruibal, Sofía Sartori, Sofía Roncaglia y Marina Ritcher en Inestable No Space Gallery Art (Córdoba, 2018); durante el marco de Mercado de Arte Córdoba con CRUDO Galería en "Flortes artes y ocio" (Córdoba, 2018); “NADA” muestra colectiva en Borde Fotografía (Buenos Aires, 2017); “En contra de las apariencias y a favor del corazón”, proyección colectiva de fotografías para Fuerza y Posibilidad Ediciones (Rosario y Tucumán, 2016); “Objetos Objetables” muestra colectiva en Nómade (Rosario, 2015); “Lucigram, galería a la venta” muestra individual en Gris Topo (Rosario, 2015); y en el XXIII Festival Internacional de Poesía, intervención con gigantografías en la vía pública, postales y retratos a poetas (Rosario, 2015). Tambien participó con sus obras en diversas publicaciones impresas: arte de tapa para “MAPAMUNDI” de La Paisanita Editora (2018); arte de tapa para “Furia Amanecer” de Gerardo Grande, (México, 2018); Publicación colectiva y fanzines para “Gula” editorial de fotografía (Rosario, 2017); “Alaluz” publicación en colaboración con Constanza Pellicci para “Archivida-Mod” en Centro Cultural Casa de Pepino (Córdoba, 2015); y “Rosario, esta ciudad 2” Editorial Municipal de Rosario (Rosario, 2015).


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