LA DESTRUCCIÓN Marta Minujin

“Y llegó el gran día, cité a todo el mundo en el Impasse. Ya en galerías y museos había puesto anuncios del happening y gran cantidad de gente se mostró interesada y vino a la destrucción. Seguidamente tomé una garrafa con nafta y unas antorchas y rocié las obras mientras el verdugo proseguía a los hachazos y mis amigos se alejaban, acto seguido solté los 500 pájaros al aire y largué los 100 conejos entre la audiencia y con la antorcha encendida prendí fuego las obras, una a una. Era fantástico ver la imagen de los pájaros que se volaban, los conejos corriendo entre la gente, los colchones que despedían ese olor a pluma quemada y a pintura chamuscada, fue una sucesión de imágenes orgiásticas incontrovertibles. Las sirenas de los bomberos nos alejaron rápidamente del lugar y fue así que en medio de la excitación más total finalicé mi primer happening.”

(Nota del archivo personal de Marta Minujín, 06/06/1968





"Empecé a notar que lo más interesante en el arte eran los espectadores. Pensaba que el arte estaba bien, pero tenía que haber un arte vivo"

Instagram martaminujin

compartir