Diario gráfico de Guillermo Roux en Castagninomacro

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En los últimos años Guillermo Roux (Buenos Aires, 1929) ha llevado un registro detallado de todo lo que le preocupa, le sorprende y de lo que aún no entiende en este vertiginoso mundo que lo rodea.

Ese registro tomó la forma de un diario donde Roux recreó su universo: el regreso desde el hospital hasta su casa en Martínez, el inicio de su rehabilitación donde la pileta, su kinesióloga y las personas con las que allí alternaba le devolvieron movilidad e independencia.

La moda, la mujer y las flores -siempre presentes en sus obras- retoman protagonismo desde un nuevo escenario. Mientras que el graffiti y el arte urbano despiertan su curiosidad como antaño lo hicieran los frescos en la Roma de su juventud.

Los autorretratos realizados de madrugada con poca luz y al borde de su cama develan misterios de una vida colmada de éxitos, viajes y reconocimientos internacionales.

“Guillermo Roux ha decidido crear un relato gráfico de su vida cotidiana. Un relato que será el medio para acercarse a un público que quizá por su juventud no lo conoce, al tiempo que lo reencontrará con aquellos que extrañaban sus trazos”, afirma su curadora Cecilia Medina.



Inauguración viernes 24 de mayo de 2019 a las 19 hs en Castagnino + Macro
Bv. Oroño y el río @castagninomacro



Guillermo Roux. Nace en Buenos Aires, en 1929. Formado en la Escuela Nacional “Manuel Belgrano”, adquiere una sólida experiencia en pintura y dibujo. En Europa, donde vive entre los años 50 y 60, aprende observando la obra de los grandes maestros de la historia del arte. En Italia, tiene la oportunidad de conocer en detalle los trabajos de los pintores del Trecento y el Quattrocento. Este interés lo lleva a estudiar con el pintor Umberto Nonni, en Roma, quien lo introduce en las técnicas del fresco y del mosaico, fundamentales para el desarrollo posterior de su obra. En aquellos años, los viajes por distintas ciudades europeas se complementan con sus estancias en Nueva York, lo que le permite entrar en contacto con las tendencias de la época. De regreso a la Argentina, en 1960, se radica en Jujuy, donde alterna la docencia con la pintura. Luego, en 1966, se traslada a Nueva York, donde se dedica a la pintura y a la ilustración, que le permite conectarse con el mundo de la publicidad y ampliar su horizonte de técnicas artísticas. Regresa a Buenos Aires en 1967, pero son frecuentes sus estancias en París, Roma y Sicilia. Ha realizado exposiciones individuales en Buenos Aires, Munich, París, Londres y Nueva York. En 1998, el Museo Nacional de Bellas le dedica la exposición retrospectiva Guillermo Roux en el Museo Nacional de Bellas Artes. Ha sido galardonado con numerosos premios, entre los que se destaca el otorgado en la XIII Bienal de San Pablo de 1975. Es miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes.


Organizan Castagninomacro Museo y Cecilia Medina
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