Una Buenos Aires suspendida en el tiempo

Mundo Propio, Fotografía moderna argentina 1927-1962. Artistas varixs en Malba desde el viernes 22 de marzo de 2019 hasta el domingo 9 de junio de 2019.

Con luz baja y paredes oscuras. Copias vintage originales de una Buenos Aires esplendorosa y única, suspendida en el tiempo. En sus buenos tiempos. La ciudad vestida de gala saluda a los espectadores de Mundo Propio. Fotografía moderna argentina 1927 - 1962. La primera exposición en Latinoamérica centrada exclusivamente en dar cuenta de la construcción de un nuevo lenguaje en este octavo arte, según las últimas tendencias de enumeración.

250 obras, 12 vitrinas y 25 artistas pioneros están presenten en el MALBA hasta el 9 de junio como exponentes de la modernidad en estas fotografías experimentales. Facundo de Zuviría, el curador, encuentra a este período como el momento donde se elige la libertad creativa por sobre la representación de la realidad, dónde existe una búsqueda de lo expresivo en las formas. El día de la inauguración confesó “incluimos todo lo que pudimos, la mayoría son copias originales y muchas vienen tanto de colecciones privadas como de instituciones. Algunas hasta del exterior.”


Juan Di Sandro, Entrada al subte (1959)


La nostalgia atraviesa todo el tercer piso del museo, se oyen constantemente entre los rincones frases de asombro, “me estás cargando”, “wow, qué linda”, “mirá la calle Corrientes, ¡qué loco ver cómo era!” Treinta años de una Buenos Aires pujante, moderna, cosmopolita, ícono del progreso. El espectador se encuentra con una ciudad vigorosa que les sirvió a artistas como Horacio Coppola, Grete Stern, Annemarie Heinrich, Anatole Saderman, Sameer Makarius, Juan Di Sandro, Pedro Otero, Hans Mann, George Friedman y Alicia d’Amico para desarrollar su propia forma de expresividad. “Se buscaba una creatividad visual nueva, un lenguaje diferente”, decía Victoria Giraudo, Jefa de Curaduría, en el auditorio del Museo sobre la exposición.


Grete Stern, Sueño N°7, ¿Quién será? (1949)


El recorrido está muy bien logrado, comienza con un espacio dedicado completamente a Coppola, ya que la muestra lleva el nombre de una de sus fotografías, Mundo Propio y su curador lo considera el padre de la fotografía moderna en Argentina. “Un Coppola de 21 años, toma esta foto –dice Zurivía señalando la imagen– con una carga metafórica considerable, con un ángulo novedoso, con un contenido eterno. Un gesto que indudablemente inaugura la fotografía moderna.”

A medida que se avanza, el visitante atravesará los distintos ejes en los que está organizada la muestra, siempre teniendo a la Ciudad de Buenos Aires como protagonista. Las abstracciones, donde se hace palpable la importancia de los fotógrafos extranjeros que llegaron a nuestro país e hicieron su carrera aquí, convirtiendo a la ciudad en parte de ellos mismos; la ciudad moderna en sí, dando cuenta de todos los hechos históricos importantes que ocurrieron en ella; la creación de nuevas formas de retratar, donde artistas como Hans Mann, Anatole Saderman, Annemarie Heinrich, Gisele Freund reformulan el encuadre e instauran su marca. Es decir, que a través de sus distintos enfoques, logran que se vea, en cada fotografía, la mirada del artista que la tomó. Más adelante se presentan obras cuyo objetivo era la experimentación visual, logrando en la década del 50 instaurar a la fotografía como un medio de expresión autónomo.


George Friedman, sin título (1950)


Por último, la muestra se cierra con la sección Sueños y Fotonovela. “Es el final romántico de la muestra”, describe Victoria Giraudo. En él, brillan las creaciones de Grete Stern para la sección El psicoanálisis te ayudará de la revista Idilio. 46 fotomontajes novedosos, surrealistas, atractivos y profundos, que representaban la interpretación que hacía Gino Germani, director de la publicación y sociólogo, de los sueños de sus lectoras que enviaban a la redacción. Por una parte, muy actuales ya que se puede ver una especie de denuncia del sometimiento de la mujer en la sociedad de esa época.
Cada uno de estos espacios, va acompañado de vitrinas que exhiben distintos libros, revistas y publicaciones editoriales de cada época. Entre ellos se encuentran ediciones de Sur; Life; Idilio; el libro que la Municipalidad de Buenos Aires le encargó a Horacio Coppola, Buenos Aires: visión fotográfica, para conmemorar los 400 años de la Ciudad; el libro de Saderman Maravillas de nuestras plantas indígenas, entre otros.

El visitante se perderá entre las calles desiertas de Buenos Aires, entre sus personalidades famosas, entre las luces juguetonas y las sombras detalladas, en primer plano. Entre los audaces puntos de fuga que nos generan hasta vértigo, por los ángulos que proponen, entre diagonales prominentes que nos permiten apreciar escenas cotidianas desde nuevos puntos de vista, donde se hacen abstractos los objetos del día a día, donde aparece la distorsión y hasta la interacción con la obra.

La muestra nos inserta en un nuevo mundo, dentro del conocido.


Alicia D'Amico, La sombra (1962)




Participan de la muestra lxs siguientes fotógrafxs: Juan Bechis, Horacio Coppola, José Costa, Alicia D´Amico, Juan Di Sandro, Gisele Freund, George Friedman, Manuel Gómez, Annemarie Heinrich, Alex Kein, Sameer Makarius, Hans Mann, Julio Maubecin, Rodolfo Ostermann, Pedro Otero, Humberto Rivas, Anatole Saderman, Ricardo Sansó, Fred Schiffer, Nicolás Schonfeld, Boleslaw Senderowicz, Grete Stern, Augusto Ignacio Vallmitjana y Sivul Wilensky.


Hasta el 9 de junio de 2019 en MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415 - CABA) @malba


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