Cuando el arte es más fuerte

Travesías. Magrit Eppinger Weisz en Fundación Osde desde el jueves 21 de febrero de 2019 hasta el sábado 27 de abril de 2019.

“Margit Eppinger Weisz fue una mujer libre, que tomó importantes decisiones”, abre el texto curatorial. Murió en 1989 en Buenos Aires y hasta el 27 de abril se la recuerda en Fundación OSDE.



Carbonilla, acuarela, óleo, témperas, crayones, lápices de colores, fibras. Sobre tela, caballete, madera, papel liso, papel rallado o cartón. Todo se convertía en materiales para la creación en la mente de Margit Eppinger Weisz, la artista húngaro-argentina expuesta en el Espacio de Arte de Fundación OSDE.

Cecilia Rabossi es la curadora de la muestra Travesías. Una muestra que nos cuenta el paso de esta artista por el mundo y por el mayor conflicto del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial, donde se la posiciona como testigo de la historia.
Con una obra familiar, figurativa, de trazos vivos, gruesos y simples Margit Eppinger Weisz lograba transmitir su forma de ver el mundo. Un mundo que no la ayudó a cumplir su sueño pero que tampoco logró frenarla, “Margit soñó con ser una artista reconocida. La mayor tragedia del siglo XX se interpuso”, dice su nieto, Daniel Helft, en un texto del libro-catálogo de la exposición. Pero un mundo que le dio la posibilidad de crear.

Su obra está presente como símbolo de un viaje de vida, con sus vicisitudes. Su trabajo busca reflejar la esencia de quienes la acompañaron. Funciona como un registro de diferentes lugares y personas del mundo.

El recorte curatorial expone al espectador a tres épocas distintas de creación de la artista. El recorrido está montado de forma tal, que parece que las atravesamos con ella. La muestra comienza con sus bocetos en carbonilla de los Tribunales Populares a los jerarcas nazis de su país. Ella fue la única artista a la que se le dejó plasmar el momento en que se juzgaban a los responsables de la muerte de más de cien mil judíos húngaros. Serie que donó en 1970 al Museo y Archivo Judío de Hungría. Su trazo rápido y emotivo transporta al visitante al momento fuerte que ella debería de estar viviendo en su condición de sobreviviente. Judía que había logrado escaparse con su familia hacía Eslovaquia, gracias a la ayuda de una familia aristocrática y católica, que arriesgo su vida para salvarlos. La carbonilla grita al ser vista. Grita de impotencia y emoción. La tensión presente en estos dibujos, combinado con la sensación de culpa o altanería que se percibe en los personajes, eriza la piel de quien los mire.

Luego, el espectador se encuentra con la etapa de posguerra, momento en donde Eppinger Weisz forma parte de la colonia de artistas Szentendre, donde se vinculó con las personalidades que conformaron el movimiento “escuela europea”. Todos ellos, al igual que ella, pasaron por París en las décadas del 20 y 30 donde recogieron influencias de los principales exponentes del Impresionismo y del Cubismo franceses. Podemos apreciar su forma de trabajar en un video realizado por Borbála Zsigmondi, al final de esta etapa.

A medida que avanzamos y dejamos las paredes azul oscuro detrás nos encontramos con el último momento representado en Travesías. 31 obras en tres paredes. Amontonadas, amigas y expresivas. Reina el color y la curva. El visitante logra así distenderse y disfrutar con ella de este período de su vida, donde ya se encuentra arraigada en la Argentina, ya tiene conformada y asegurada la empresa familiar y viaja por el mundo plasmando sus sensaciones.

Su nieto, con quien compartió esta tercera etapa, la describe “aquejada por angustias pero siempre vital, la recuerdo sentada en su living, con un whisky en la mano, fumando cigarrillos en boquilla, un pañuelo en la cabeza, acompañando la vida. Cada tanto reflexionaba sobre los temas de nuestro tiempo pero sus sentidos estaban más atentos a las muestras de belleza que podía capturar en su entorno - una hortensia, el sonido de un oboe - que a analizar la disfuncionalidad de nuestro mundo.” Sus intereses son otros, se ven en sus trabajos, donde se aprecia el amor que le tenía al arte.

Más allá de esta exposición, Margit Eppinger Weisz sólo exhibió su trabajo en 1975 en la galería Martina Céspedes de Buenos Aires.




Travesías de Magrit Eppinger Weisz hasta el sábado 27 de abril de 2019 en Fundación Osde


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