Estética de la instalación

«Este libro indispensable cambiará de manera definitiva los debates sobre la naturaleza de la experiencia estética, la autonomía del arte, el modernismo y el posmodernismo. Y a través de ello revitalizará la noción que tenemos de la instalación, una práctica que, a partir de la definición expandida de Rebentisch, se muestra como la forma de arte más importante desde su surgimiento en la década del sesenta.» Douglas Crimp





En los últimos años la presencia de instalaciones domina la programación de museos, ferias, exposiciones, bienales y galerías. Y, sin embargo, se sigue revelando como un terreno de difícil definición, que pone en crisis los conceptos con los que desde la modernidad comprendemos los fenómenos estéticos. En la crítica de las artes esto tuvo como resultado una línea de combate clara, que sigue aún vigente: los defensores del modernismo rechazan la instalación, argumentando que renuncia a la preciada autonomía de la experiencia estética respecto de las esferas de la razón práctica y teórica; y los defensores del posmodernismo rechazan no esta nueva forma de arte, sino el concepto de autonomía en sí.

En este notable trabajo, que no pretende ser ni historia ni tipificación del arte instalativo, pero sí una reivindicación de sus procedimientos, Juliane Rebentisch afirma que la instalación, al contrario de lo que se asume generalmente, no se opone a la autonomía artística per se, sino que deber ser entendida como un llamado a reformular este y otros conceptos de la teoría y la crítica contemporáneas. La instalación –y la convivencia en ella de distintas disciplinas en estado de hibridación– pone en crisis la obra de arte entendida como objeto, cuestiona la autonomía del artista como expresión de soberanía, y también la noción misma de experiencia estética, así como la distinción entre sujeto y objeto. A partir de un riguroso diálogo con la obra de autores como Michael Fried, Martin Heidegger, Theodor W. Adorno, Stanley Cavell, Clement Greenberg, Rosalind Krauss, Boris Groys y Jacques Derrida, este volumen arroja una nueva luz sobre la tradición del arte instalativo –desde el minimalismo a la instalación cinematográfica–, y sobre su potencial estético, ético y político.

Introducción
Para comenzar, una advertencia: en las páginas que siguen no me interesa extraer prototipos a partir de los experimentos artísticos que hoy se reúnen bajo el concepto de instalación, para llegar luego a una definición de contornos claros del género. Si bien es posible señalar algunos rasgos generales del arte instalativo –y se los discutirá en este libro–, avanzar más en una tipificación así parece no solo claramente difícil, en vista de la multiplicidad fenomenal de las prácticas instalativas, sino además poco
sensato. ¿Por qué fijar lo que se encuentra en movimiento?.
Tampoco me interesa reconstruir la génesis del arte instalativo u ofrecer un pantallazo provisorio de su actual multiplicidad. Quien al leer el título de este libro haya esperado una clasificación crítica de una forma artística hasta ahora poco explorada verá frustradas sus expectativas, puesto que Estética de la instalación debe entenderse desde la perspectiva de la estética filosófica.
Ahora bien, ¿qué puede decir la estética filosófica, que trata el concepto de arte en general, acerca de una forma específica de arte? Más aun, ¿qué puede decir de una forma de arte que se manifiesta de tantas maneras distintas y que se encuentra todavía en desarrollo, como es el caso de la instalación? ¿Qué se podría esperar de un intento de este tipo? Estamos habituados a la triste imagen que presentan las empresas filosóficas de este tipo: a veces con arduas tesis se declara paradigma del arte a una forma de arte determinada, en otras se la utiliza como mera ilustración de una estructura general que podría demostrarse también a partir de varios otros ejemplos. Pero incluso más allá de estos casos extremos, es evidente que, debido a las preguntas que plantea, la estética no puede desentenderse de su tendencia a la generalización. ¿Cuál sería entonces el punto de partida para una “estética de la instalación”? - Continuar leyendo

por Juliane Rebentisch, 24 de Noviembre de 2018
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