En medio de la noche y sin descanso; abrir los ojos, desplazarse, buscar luciérnagas

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“La supervivencia de las luciérnagas”

Esta exposición plantea una cartografía de fricciones con obras que son emergentes de esta tensión entre las formas de vida –que los artistas pretendían seguir usando como punto de referencia– y las fuerzas de los eventos políticos, económicos y culturales de los últimos años –ejerciendo su presión hasta el peligro de sofocamiento. Son, por lo tanto, obras en las que se ponen en escena (antes que resolverse) las tiranteces e incertidumbres de la vida dejando de ser tal como se la conocía. Son, también, el recurso imaginado, inventado; son creaciones ex nihilo en tanto herramientas para seguir adelante.

Esta muestra es, por lo tanto, un mapeo posible – aunque todavía inconcluso y en progreso– de los poderes de la obra para imaginar otro futuro. Es un homenaje personal al poder de las y los artistas de transmutar las fuerzas de lo incómodo y lo insoportable en un signo, irrepetible, que conjugue artificio con inteligencia, necesidad con capricho, y diga de una manera abismalmente nueva de decir lo que muchos estamos viviendo en el cuerpo.



“La imaginación es politica” por Malena Souto Arena

El joven Pier Paolo Pasolini asistiendo a la plena victoria de los consejeros pérfidos (Hitler, Mussolini) que se hallaban en plena gloria luminosa. Posteriormente en 1975, publica El artículo sobre las luciérnagas, un lamento fúnebre sobre el momento en que en Italia desaparecieron las luciérnagas: esas señales humanas de la inocencia y la libertad, aniquiladas por los reflectores del fascismo triunfante. La luciérnaga no es más que una metáfora de la luz, la iluminación, la fuerza, la potencia, la vida, la danza, el destello, la resistencia. Ver y hacer ver. Iluminar y ser una luz. Si bien el fascismo había sido vendido, se había instalado para siempre en la política, la sociedad, la cultura. Los intelectuales más avanzados y críticos no se han dado cuenta de que 'las luciérnagas' estaban desapareciendo. El verdadero fascismo, dice, es el que la emprende con los valores, las almas, con los lenguajes, los gestos, los cuerpos, el pueblo. Las luciérnagas nos invitan a repensar nuestra encuentro entre el antes y el ahora, estallar nuestro principio de esperanza, encender la luz, el relampagueo, crear una constelación para ser el resplandor. Cuando eso sucede, asistimos a un acontecimiento y es allí, donde el antes y el ahora se abre hacia el futuro.

Encender una luz significa imaginar, y es en nuestra forma de imaginar donde yace nuestra forma de hacer política. La imaginación es política, eso es lo que hay que asumir. Imaginar, en medio de las tinieblas, es un acto político. Perder la imaginación es cegar la mirada frente a los reflectores de los consejeros pérfidos. Recuperando las proposiciones de Agamben, Didi-Huberman añade que el sujeto contemporáneo es aquel que se hace de los medios para ver aparecer las luciérnagas. Es una tarea que exige coraje- virtud política- y poesía: en otras palabras fracturar el lenguaje, quebrar las apariencias, desunir la unidad del tiempo.

Curaduría de Mariana Rodríguez Iglesias, con la colaboración conceptual de Malena Souto Arena



Inauguración Jueves 28 de junio de 2018 a las 19 hs en Pasaje 17 (Bme. Mitre 1559 - CABA) @Pasaje17

Hasta el 16 de agosto de 2018

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