Hábitos artísticos contemporáneos

Hogar dulce hogar. Diego Perrotta, Diana Schufer, entre otros, Mauro Koliva, Irina Kirchuk, Chiachio & Giannone en Muntref (Caseros) desde el sábado 28 de abril de 2018 hasta el domingo 26 de agosto de 2018.

“Todo espacio realmente habitado lleva como esencia la noción de casa.”
Gastón Bachelard, La poética del espacio.




¿Cuánto dicen de nosotros los espacios que habitamos? ¿Qué formas o modos de representación pueden adoptar esos espacios? Si la figura de la casa funciona como una frontera entre el adentro y el afuera, lo privado y lo público, lo seguro y lo incierto, “la casa” opera también como proyección de nuestro propio cuerpo (y especialmente de nuestra mente), como una suerte de microcosmos que, a su vez, disputa la inmensidad del universo.




Pensamos la casa, entonces, como ese espacio-tiempo donde se despliega la experiencia del habitar, donde se ancla el deseo primario de la mujer y del hombre por ocupar un lugar en el mundo, pero también como el sitio donde se emplaza la imaginación. ¿Quién de chico no soñó con la construcción de una casa arriba de un árbol o improvisó una debajo de la mesa? Ese acto, el de armar una casa adentro de otra, ensayada con cualquier elemento que se tuviera a mano, es además la necesidad de construir historias, de tejer relaciones, de inventar experiencias.




Una cama cubierta de cartas de amor, un reloj obcecado que se cansó de dar la hora, floreros con flores que jamás se marchitan, una biblioteca alucinada que amenaza con romper el techo, un bosque de columnas transparente, un juego de sillas prisionero en su propio comedor, una serie de diamantes astillados y unos espejos deformantes y deformados. El orden se ha alterado. Los enseres domésticos, sumisos y silenciosos, se han rebelado para manifestar otros usos, más poéticos (y más poiéticos). Usos que quizás nos ayuden a comprender mejor nuestra propia existencia y nuestros propios deseos.

La casa no solo es refugio, escenario de la hospitalidad, de la celebración, de la intimidad. La casa es guardiana de tesoros y secretos pero, también, es depositaria de hostilidad y de extrañamiento.

Esta casa, a la que quedan todos ustedes invitados, está habitada por artistas. Ellos le arrebataron la funcionalidad a los espacios y a las cosas para sembrar, en cambio, un territorio de fantasía, de cotidianeidad transfigurada, de ficciones inquietantes y sugestivas. Bienvenidos a esta morada donde la cotidianeidad tiene la facultad de potenciar lo extraordinario.




Florencia Battiti y Fernando Farina
Curadores

Hasta agosto 2018 en MUNTREF (Valentín Gómez 4838 - Sede Caseros) @MUNTREF

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