El silencio responde de Sol Pochat en Acéfala

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¿Es posible insuflarle aire a una imagen? ¿Inocular la frescura de la brisa a una superficie de papel? ¿Puede, la extrema palidez de ciertas variaciones tonales ser, a la vez, tan sutil como potente? Sol Pochat cree fervientemente que Dios habita en los detalles y aquí no resulta relevante si la célebre frase fue acuñada por Mies van der Rohe o si, en realidad, pertenece a Gustave Flaubert. Dios, en este caso, viene a significar cierto tipo de magnetismo, de energía, esa que Sol parece querer infundir en sus obras, esa misma que seguramente ella siente cuando le escapa a la ciudad para conectarse con la naturaleza.
Pero por supuesto Sol sabe que todo paisaje natural es paisaje construido; y esa tensión entre presentación y representación que gravita en su obra da cuenta de este saber. Sin embargo, uno de los puntos fuertes de su trabajo anida en que esa tensión sea completamente imperceptible.

Su propuesta para Acéfala es radicalmente improductiva en el mejor sentido del término.
Se posiciona opuesta por el vértice a la vorágine de eficiencia y laboriosidad que cunde por el sistema del arte y por nuestras vidas sin descanso. Aquí Sol ideó una obra de sitio específico que ofrece al menos dos planos simultáneos de lectura: por un lado, la evocación de la naturaleza (el bosque donde nace el papel, donde mueren las hojas), por el otro, el arte, sus formas, sus legados y repertorios, el minimalismo, con sus estructuras mudas autosuficientes.

Si es la palabra la que impide que el silencio hable, paradójicamente, para que el silencio responda es preciso dejarlo hablar... Permitir entonces que el silencio se manifieste. Quizás una obra meditativa como la de Sol pueda ser un buen punto de partida para apagar los ruidos que se agolpan en nuestra mente y comenzar a escuchar la respuesta del silencio. La suya es una obra que se esfuerza por ser acallada, por transmitir el poder de las formas puras y limpias.

Al ingresar a Acéfala habrá que aquietar los ánimos para agudizar los sentidos y percibir así la cuidada calidad tectónica y abstracta de los trabajos de Sol Pochat. Y no irse sin antes bajar a ver el cielo, recordando que dotamos a los colores de una realidad tan física como simbólica.

Florencia Battiti

Inauguración Jueves 10 de mayo de 2018 a las 19hs en Acéfala (Niceto Vega 4754 - CABA)


Sol Pochat nació en Buenos Aires, Argentina en 1988. Actualmente reside y trabaja en Buenos Aires. Es artista visual, graduada con un BFA de School of Visual Arts en Nueva York . Ha tenido muestras colectivas en Nueva York, Sao Pablo y su primera individual en Argentina. Recientemente fue reconocida con el 3er premio adquisición de la Fundación Itaú y una beca completa de la residencia Marble House Project en Vermont. En el 2015 funda HILO, un espacio auto-gestionado dedicado a la experimentación y comercializacion artística interdisciplinaria.También recibió subsidios de Amelia Geocos Scholarship, en Nueva York y un Mecenazgo Cultural de la ciudad de Buenos Aires para la realización de dos proyectos curatoriales con artistas emergentes. Asistió a clínicas de obra con diversos artistas, entre ellos Karina Peisajovich, Gary Simmons, Tim Rollins, Frank Gillette, Fabiana Barreda, entre otros. Su cuerpo de obra se reconoce en la multiplicidad de materiales y nuevos medios, que remiten a una búsqueda estética y poética entre la naturaleza y su relación con el hombre.


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