Alumbrar la noche. Muestra Julia Dron

Alumbrar la noche. Julia Dron en Trastienda Botánica desde el viernes 6 de abril de 2018 hasta el viernes 27 de abril de 2018.
por Laureana Buki Cardelino

Alumbrar la noche

Hay un paseo que marca un comienzo. Hay una vereda que es una línea que divide el borde de lo que se acerca. ¿Pero a qué? Hay un libro apoyado en la vereda, tiene tapas forradas en tela, muchas hojas escritas en hebreo y llenas de ilustraciones sin color. Hay la decisión de empezar por ahí. Hay algo familiar en esto.

Como si fueran estampillas del tamaño de un sobre, ahora son otra cosa, ya dejaron de ser parte de un libro. Las imágenes se superponen trazadas con pincel y una paleta oscura. No esconden ni revelan, intervienen en la escritura y en el dibujo fragmentado. Son piezas que fijan el movimiento de las plantas, células nuevas, hojas, ramas violetas, otoño, verde y gris: paseo. La invención de un paisaje que veremos repetido pero nunca igual.

Cartas y fotos, cuadernos, figuras de cerámica, tapas de libros de protocolo, álbum familiar, madera. La obra traspasa su soporte para contarnos un cuento donde siempre es de noche. Una mujer niña de pelo negro y un lobo aparecen flotando en el aire como aliados en un collage que desprende un relato distinto cada vez que se lo mira. Texturas, marcas que recuerdan fósiles, plantas y flores estampadas, hojas finitas, la forma de la espiga como alimento de la noche sin luna. Hay un equilibrio que no se rompe, no es como en los cuentos tradicionales. El lobo es una criatura que nos interpela y aúlla. La mujer niña se eleva en comunión nocturna con él y con los árboles, con todos los elementos. El paisaje tiene fuerza y relieve. La noche pide ser habitada sin miedo.




Hay una música sobrevolando en las imágenes, una continuidad entre cuadros, una cercanía que es la misma que la del mundo vegetal volando sin tierra, porque lo que está plantado está en macetas. Los brazos abiertos son el gesto dorado de querer abarcar la noche, una noche que tiene mucho de interior de libro y de círculo. ¿Es esta una pintura de noches que son un libro álbum que ya empezó a escribirse antes de cualquier decisión, antes del encuentro alumbrador de páginas arrancadas y de veredas?




Desarmar un libro y empezar uno más grande, más completo, dividido en series, uno que no necesita palabras pero que todo el tiempo las susurra, como si desde adentro de las casas hermosas de los cuadros alguien nos estuviera llamando para comer, como si los personajes pudieran guardarse ahí adentro para poder iniciar otro paseo y seguir vivos en el espacio nocturno con una presencia suave, leve, auténtica y libre.

Laureana Buki Cardelino

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