Ana Benedetti en MAC (Salta)

La mirada errante. Ana Benedetti en MAC (Salta) desde el viernes 1 de diciembre de 2017 hasta el jueves 15 de febrero de 2018.

Históricamente, el paisaje es el género de la pintura que más se asocia a la idea de control. Es el espacio plástico donde lo racional se apodera de lo orgánico. Lo que pone límites -la cultura- se ocupa de encerrar en un marco bien delimitado aquello que es inherentemente sin bordes -la Naturaleza. Ese control, esa pulsión por dominar nuestro entorno, nos determina en tanto sujetos occidentales. Así vemos, así habitamos; "como es afuera, es adentro" o, por lo menos, eso queremos creer desesperados. Los paisajes de la historia del arte son, por lo tanto, indicios de maneras de entender la naturaleza: como un horizonte libre y salvaje, para los paisajistas ngleses del siglo XVIII; o armonioso y elegante, en términos de los franceses que habitaban jardines rococó; pero también puede ser esos terrenos ganados a los impíos, listos para su explotación comercial, en los ojos de los artistas pioneros que llegaron a nuestras costas para ver todo por primera vez; o esos horizontes vastos, huellas de
un terreno amplio y disponible para instalarse y colonizar, tal como lo vieron los gauchos del principios del siglo XIX. Lo sublime, lo romántico, son paisajes que nos desbordan, como las emociones. En constante cambio, vapor y trenes, a la vera del impulso de la Revolución Industrial, la mirada desde la velocidad es un traza de fantasmas que no permanecen. Con el paso del tiempo, esos paisajes que venían a contar historias colectivas se fueron atomizando, se fueron particularizando, como sucedió con todas las ideologías. Las grandes verdades encontraron refugio en las pequeñas certezas.



Pequeñas pero bien propias. Quienes antes delineaban horizontes amparados en nociones colectivas, hablando la palabra de una época, hoy se animan a pronunciar letras subjetivas e individuales.
Por lo tanto, podríamos inferir hoy que todo paisaje es al mismo tiempo un autorretrato.
Como un recorrido por diversas maneras de atender y entender la representación de paisaje en tanto
impronta, en tanto huella de una experiencia y en un recorrido que va de la sensación al entorno y viceversa. Esta es la manera en que sugiero se lean las obras de Ana Benedetti exhibidas por primera vez todas juntas en el Museo de Arte Contemporáneo. Cada una de las imágenes son al mismo tiempo paisajes evocados y huellas de ella misma en un interior que no puede ser descrito con palabras dado que éstas siempre van a ser escasas, incompletas. Y sin embargo, a las palabras les pedimos precisión -se los aseguro yo, que estoy del otro lado tratando de encontrar las que se ajusten más a esto que quiero transmitirles-. En cambio, las imágenes con su enorme poder evocativo, puede ser difusas, les permitimos ser imprecisas porque sabemos que no por eso pierden en el camino toda su capacidad de transmitir, de señalar, de hacer decir.

Mariana Rodríguez Iglesias (Curadora)



Hasta el 25 de febrero de 2017 en MAC (Salta) (Zuviría 90 - Salta) @educamacsalta

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