Un desplazamiento simbólico hacia el cuerpo en transformación

Kosupure Cosplay . Fátima Pecci en Selvanegra Galería desde el viernes 24 de noviembre de 2017 hasta el jueves 15 de febrero de 2018.

Genma, padre de Ranma, según narra el comic, después de caer en los estanques encantados de Jusenkyo toma la forma de un Oso Panda ahogado en ese sitio 2000 años atrás. 500 años después, el mismo Ranma (protagonista de Ranma 1/2) cae en "El Lago de la Muchacha Pelirroja Ahogada" convirtiéndose en un cuerpo doble, hombre/mujer, que cambia de sexo a partir de su contacto con el agua fría/el agua caliente.



Fátima Pecci Carou tomó Ranma 1/2 y más especificamente a Ranma, el/la protagonista de la serie, para hacer una desplazamiento simbólico hacia el cuerpo en transformación de la mujer, su asunción definitiva de roles que le habían sido vedados y su correspondiente desequilibrio para el teto clásico masculino (que conservó (como un policía) y custodió (como un carcelero) su poder anacrónico (como un gorila) su hegemonía política, económica, social y deportiva). A través de esta figura finalmente representada como personajes de animé femeninos, la mujer deviene tanatopoderosa, dueña de la espada y más intelectual, ideológica, actitudinal y espiritual que muscularmente, dueña del poder, gestora de consignas y con músculos en desarrollo.



Entre la teoría de los 5 sexos de Anne Fausto Sterling que suma a la dupla macho-hembra a herms, merms y ferms (hermafrodita, hermafrodita hombre y hermafrodita mujer) y la idea de tercer género, estado intermedio entre hombres y mujeres en el que se es ambos o no se es ninguno, definido también por la habilidad de cambiar de género y por ser una categoría independiente de lo masculino y lo femenino tenemos a Ranma, más cercano a esta última pero deslizándose a uno y otro lado del horizonte de eventos en sus pasajes interminables de mujer a hombre y de hombre a mujer. Ranma por un lado es la x de lxs; * de l*s, un sexo que se no-define, pero también es el rango microtonal infinito (un sexo en pasaje constante) que atraviesa, no los 5 sexos, sino todo sexo posible, el pasaje constante de un sexo a otro.



Aunque en definitiva Fátima Pecci Carou apunta, menos a la hibridación que a poner de relieve a la supermujer del SXXI proyectada a partir de un activismo feminista másivo sin precedentes y a nível mundial. Al pasaje del Superhombre del camello al león y del león al niño, Fátima, en su proceso narrativo/simbólico pictórico plantea este eje: de la trabajadora prostibularía a la mujer desencantada con el sistema del arte devenida guerrera (que idealmente le cortaría la cabeza (o las pelotas) al pelotudo del director del Museo de Bellas Artes) y finalmente a las gimnastas o la levitación grupal femenina como espacio de liberación.

La muestra abre con un dato autobiográfico gigantografiado: su acta de divorcio que nos remite otra vez directamente al conflicto de Ranma con sus desdoblamientos de sexo ante el casamiento arreglado con Akane por sus padres. Ante el comentario de un consuegro a otro “Ellos son una pareja perfecta!” , Akane replica a su hermana “él es una pareja por si solo!”. No hay casamiento posible, ni para Fátima ni para Ranma microtonal.

Texto y Curador Marcelo Galindo



Hasta el 15 de febrero de 2017 en Selvanegra Galería (Gurruchaga 301 - CABA)

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