Stupía narra a través de su grafismo imagético el alcance de su mirada topográfica

Llega a ser una necesidad casi visceral la que cada persona tiene de narrar, de contar algo, sea un hecho real o una historia inventada. De forma consciente o no narramos y fabulamos nuestra realidad a cada instante, a cada parpadeo. Sin embargo, esa narración puede ser transmitida a través de palabras, que tienen el poder de encantar a sus oyentes -al mejor estilo de los aedos, tradicionales poetas-narradores de la Grecia antigua- o, en otros casos, a través de imágenes -al mejor estilo del lenguaje gráfico puro de Eduardo Stupía en su muestra “Panorámicas”.



Tal como el própio título de la muestra indica, “Panorámicas”, lo que Stupía nos narra a través de su grafismo imagético es el alcance de su mirada topográfica, de sus percepciones del espacio, de la temporalidad y de la dicotomía entre la existencia y la ausencia contenidas en cada obra, bajo sus gestos y sistema atonal. Las tres series que componen los núcleos de la muestra -Madrid 1, Madrid 2 y Montevideo- nos “cantan” graficamente ficciones de grandes dimensiones, compuestas en blanco y negro, bajo distintas técnicas y soportes, pero que no ilustran reproducciones miméticas de la realidad que uno puede llegar a esperar.

El plan básico de los 13 grabados que componen Madrid 1 es presentado con la repetición en cadena de la matriz. Cada uno de esos grabados contiene el mismo guión gráfico modelo. Cada uno está dispuesto en el espacio expositivo seguido del otro, con el mismo formato horizontal y conformando un juego casi ininterrumpido de automatismo de repetición cuyo principio está en la insistencia de la cadena de significantes – en el caso, el plan básico. Sin embargo, al intervenir el centro de cada grabado y formando, así, un monotipo con una nueva y única posibilidad ficcional, el artista rompe con la idea inicial de la esencia panorámica del conjunto de esas obras. Con eso, Stupía ofrece a cada uno de los 13 planes básicos, grabados bajo el automatismo de repetición, un universo particular gobernado por planes individuales, autónomos y fragmentados. Pero, a su vez, ningún de esos 13 planos ocupa una posición jerárquica en relación con los otros planes, ningún plan recibe una mayor importancia que el otro – todos son, bajo la mirada del artista, panoramicamente iguales.

Madrid II es compuesto por otros 13 grabados que traen una densidad de paisajes minuciosos, de nucleos en pleno movimientos cuyas realidades interiores se comprimen y extienden. Cada una de esas obras contiene infinitos planes mínimos, turbulencias e instantaneidades propias que comparten simultáneamente el espacio del soporte del papel y que empiezan a encajarse adelante de la mirada del observador a medida que se distancia del enmarañado selvático. Los gestos ligeros y fugazes impresos en negro revelan los abismos de la superfície blanca –acá el color de la nada. Cada plan mínimo tiene su importancia en relación al microcosmo que forma al rededor de si mismo, pero a su vez, es una pieza crucial del macrocosmo de cada plan básico.

Montevideo, compuesto por 8 piezas, había sido el envío del artista a la Bienal de Montevideo en 2014 en forma de murales. Una vez más, planes mínimos conteniendo abismos (por la presencia del blanco) y cumbres (por la presencia del negro) en un espacio amplio para sus reproducciones son ideales para la representación de un espacio fabulado por el artista y en un tiempo que es determinado por la presencia del expectador frente a la topografía que tiene adelante de si. Con esos tres núcleos, Stupía no busca retratar panoramicamente una realidad que registra con sus sentidos. Él busca un arte panorámico como medio para fabular su versión de realidad. Suerte nuestra que “tenemos el arte para no morir a cauda de la verdad”, como defendió Friedrich Nietzsche en un
aforismo.



La muestra se puede visitar hasta el Domingo 29 de Octubre de 2017 en Colección Fortabat (Olga Cossettini 141 - CABA) @Col_Fortabat

Las fotografías de la muestra Panorámicas fueron gentilmente cedidas por la Colección Fortabat.


por Renata Martins, 24 de Octubre de 2017
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