La maldita primavera de Adriana Lestido y Juan Travnik en Rolf Art

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La maldita primavera, propone un diálogo inédito entre estos dos reconocidos artistas argentinos. Tanto Adriana Lestido como Juan Travnik fotografiaron a jóvenes adolescentes durante los 80’ y 90’. En el caso de Adriana, principalmente en su serie Madres adolescentes, aquellas del Hospital Infanto Juvenil, como también en su obra Madres e hijas y en su reconocida serie Mujeres Presas. A su vez, durante dicho período, Juan Travnik realizó una serie de retratos en estudio, Adolescencia, uno de sus primeros ensayos.

Esta muestra que reúne por primera vez a estos dos fotógrafos que abordaron la misma temática, en un mismo momento, pero desde lugares muy diferentes propone un cruce entre ambos. Siendo reconocible la propia individualidad, sus trabajos se encuentran de manera profunda y sutil a la vez. Este diálogo fotográfico, de más de sesenta imágenes, nos sumerge en la adolescencia, bella y difícil etapa de transición y cambio, que fue retratada por ambos artistas, donde las características propias de esa edad surgen con intensidad en el encuentro de estas dos miradas.



La maldita primavera

Pasa ligera la maldita primavera… dice parte del estribillo de una canción que lamenta entre otras cosas, los años idos, los amores perdidos. No tan veloz se perciben esos tiempos para quienes los transitan; es que la adolescencia suele estar acompañada de las angustias y zozobras naturales a un período que señala el final de la infancia, la aparición de la pubertad y el conflictivo inicio de la edad adulta, época de crecientes incertidumbres.

En estos trabajos de autor, la temática no ha sido desarrollada de manera puntual sino que ha sido producida a través de la realización de distintas series. Como observador neutral, no es necesario texto alguno para señalar una vez más lo que sucede con las producciones de Adriana Lestido y Juan Travnik; ambos se alejan de las situaciones construidas artificialmente registradas como realidad fotográfica y exploran la cámara como una extensión de sus modos de mirar, basándose más bien en una orientación analítica hacia lo que observan. Ellos han moldeado, a pesar de sus diferencias discursivas, bagajes críticos y visuales que comparten la modalidad de revertir de alguna manera el punto de vista del espectador, haciendo que el observador se convierta en observado. No son excepción estas particulares visiones sobre la adolescencia, en ellas las imágenes interpelan, interrogan, no dejan margen a la posibilidad de indiferencia, propuestas frontales en las que nos sentimos inducidos a confrontar el tema y dar lugar a la reflexión.

En Lestido no es novedad un lenguaje persuasivo y dramático con el que a la vez exhibe un materialismo profundamente seductor. Dramáticas pero espectaculares en su contundencia, algunas de sus imágenes proyectan una fascinación sombría mientras que otras se expresan como definidoras del deseo de reafirmación, tan común en esa etapa de alejamiento de la infancia. Como personajes ellos parecen plantarse, exudando la necesidad de validar sus identidades, un bello registro de la auto adulación como ficción de control y poderío y otra lograda representación de un algo que aparentemente no podría ser aprehendido o fotografiado. Tal vez Lestido alcance estas instancias
por su modo discreto de perseguirlas, interactuando en la escena de manera silenciosa, volverse lo que mira tal su deseo, en lo posible imperceptible. Un trabajo de señalamiento para encontrar el tono, la voz, en la búsqueda de fusionarse con lo que sucede en la escena o los personajes que elije, algunos de atribulada belleza.

Travnik muestra un conjunto de variados y exquisitos retratos en los que se ven muchas de las particularidades de la maldita primavera. En sintonía con su visión personal y reconocida habilidad para captar matices y complejidades, los personajes se exhiben personalísimos, intensos y particulares. Un púber que exhibe su torso con pudor evidente, alguna sonrisa esbozada, muchas pecas en alguien que enfrenta el lente de reojo, o el protagonismo que cobra en los ojos de una joven el cuidado trazo del delineador son sólo algunos de los detalles que hacen que elementos
mínimos se vuelvan de una importancia a veces desconcertante en cuidadas tomas que evidencian su aguda sensibilidad visual. No es casual su interés por el dibujo y la pintura; minuciosas y frontales, siempre límpidas y efectivas, sus contundentes imágenes se han vuelto identificadoras de una poética de la veracidad.

Patricia Rizzo
Septiembre 2017



Inauguración Miércoles 11 de Octubre de 2017 a las 19 hs
en Rolf Art ( Esmeralda 1353 - CABA) @ROLF_ART


Adriana Lestido b.1955, Buenos Aires. Fue la primera fotógrafa argentina en recibir la prestigiosa beca Guggenheim. Su trabajo es reconocido a nivel nacional e internacional, ha ganado premios y subsidios, como el Premio Hasselblad de Suecia (1991), el Mother Jones de Estados Unidos (1997), el Konex (2002), y el Premio a la Trayectoria, por la Asociación Argentina de Críticos de Arte (2009), entre otros. En 2010 recibió la medalla del Bicentenario y fue nombrada Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Desde 1995 desarrolla una intensa actividad docente coordinando talleres y clínicas sobre el uso de la fotografía como medio de expresión. Es autora de cinco libros: Mujeres presas, Colección Fotógrafos Argentinos, Buenos Aires (2001, 2da edición 2008); Madres e hijas, La Azotea Editorial, Buenos Aires (2003), publicado con el apoyo de John Simon Guggenheim Memorial Foundation; Interior, editado por Capital Intelectual, Madrid (2010); La Obra, editado por el Capital Intelectual, Madrid (2011) y Lo Que Se Ve (antología), editado por Capital Intelectual, Madrid (2012). Su trabajo ha sido exhibido en exposiciones individuales y grupales en iversos países tales como Argentina, Uruguay, Brasil, México, República Dominicana, Guatemala, Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Suecia, Escocia, Dinamarca, Bélgica, China y Japón. Hoy en día, su trabajo forma parte de colecciones nacionales e internacionales tanto públicas como privadas como el Museo Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Buenos Aires, Argentina), Museo de Arte Contemporáneo Castagnino + MACRO (Rosario, Argentina), Museo de Bellas Artes (Caracas, Venezuela), Museum of Fine Arts (Houston, EEUU), Fondation Cartier pour l’art contemporain y Bibliothèque Nationale (Paris, Francia), Hasselblad Center (Göteborg, Suecia), entre otros. Vive y trabaja entre Buenos Aires y Mar de las Pampas.

Juan Travnik b.1950, Buenos Aires. Juan Travnik nació en Buenos Aires en 1950. Comenzó sus estudios de fotografía en 1966. Desarrolla su obra personal desde 1970. Se desempeñó como fotoperiodista y desde 1978 como fotógrafo publicitario. Ha desplegado a lo largo de los años una amplia labor docente. Dicta un taller de Estética y expresión fotográfica, de dos años de duración, por el que han pasado muchos de los fotógrafos argentinos. Dictó también work shops y conferencias en Argentina, Venezuela, Brasil, Uruguay, Chile, España, Perú, México y EEUU. Es miembro fundador del Consejo Argentino de Fotografía. Desde 2012 dirige el Area de Fotografía en La Universidad de San Martín, en lo que actualmente es el Instituto de Artes Mauricio Kagel. Creó una diplomatura que funcionó desde 2012 hasta 2015 y desde 2016 dirige la Licenciatura en Fotografía del Instituto.
Carrera de grado con específica orientación hacia la fotografía autoral. A partir de 1998 dirige La FotoGalería del Teatro San Martín y en 2001 crea y conduce el EspacioFotográfico del Teatro de la Ribera, ambos en Buenos Aires. A partir de 1999 es miembro de la Fundación Luz Austral, organizadora de los Encuentros Abiertos - Festival de la Luz. Participó en numerosos encuentros y festivales internacionales. Es también ensayista y curador independiente. En 2014 fue nombrado Miembro de Número de la Academia Nacional de Bellas Artes.


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