Manifiesto Julian Rosefeldt en Proa

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Desde el 26 de agosto al 5 de noviembre del 2017, Fundación Proa, en colaboración con el Goethe Institut, presenta MANIFESTO de Julian Rosefeldt, una instalación audiovisual de 13 videos interpretados magistralmente por Cate Blanchett en diferentes roles que cruzan lo performático y lo teatral. Cada instalación está concebida como un film donde Cate Blanchett relata en ese universo las palabras más sobresalientes de los artistas del siglo XX.

Las 13 pantallas presentan fragmentos seleccionados por Julian Rosefeldt, construyendo un relato propio: un collage de 50 textos históricos de cada uno de los manifiestos de artistas (Malevich, Claes Oldenburg, Sol Lewitt, Lucio Fontana), poetas (Breton, Tzara, Marinetti) cineastas (Jim Jarmusch), coreógrafos (Yvonne Rainer) y arquitectos, así como el Manifiesto Comunista de Marx y Engels.

¿Puede pensarse la actualidad y el presente como una época privada de manifiestos? ¿qué sucedió con la creencia artística de que los manifiestos todavía eran capaces de situar un objeto artístico y de articular una discusión política dentro de su campo discursivo cuestionando el presente?.

MANIFESTO despliega en las cuatro salas de exhibición de Fundación Proa los interrogantes totalizantes que marcan nuestra cultura, preguntándose por la validez actual de estas declaraciones y el rol del arte en la actualidad.

En Manifesto, Julian Rosefeldt no trabaja sólo con los contenidos y las intenciones, tan urgentes e irresistibles que deben ser volcadas en un manifiesto. Le interesa también la retórica específica de los manifiestos y su carácter de llamado a la acción. Y esto lo lleva a formular la pregunta: ¿Qué hacemos al decir algo? Al nivel argumentativo, un manifiesto proclama y postula algo. Pero por sobre todo, sirve
concretamente para dar forma a la realidad. En un manifiesto, la relación entre el habla y la acción puede ser analizada tanto en su contenido como desde la teoría de los actos del habla.

Como una combinación de texto funcional y artístico, los manifiestos pueden ubicarse “en algún lugar entre literatura y no-literatura, poética y poema, texto e imagen, palabra y acción.” Las intervenciones cargadas de humor de Tristan Tzara torcieron las convenciones lingüísticas y así también la lógica de su comprensión del lenguaje.
“Tomen un diario. Tomen tijeras. Elijan un artículo de ese diario con una extensión que contemple la
que intentan darle a su poema. Recorten el artículo. Recorten luego con cuidado cada palabra de ese
artículo y pónganlas en una bolsa. Agítenla levemente. Saquen un recorte tras otro. Cópienlos a conciencia en el orden en que salieron de la bolsa. El poema se asemejará a ustedes. Y así serán escritores infinitamente originales con una sensibilidad carismática, aun cuando no sea comprendida por la gente” – esa es la recomendación de Tzara para disolver las estructuras conocidas y dejar que emerjan nuevas.

Pero los manifiestos no son simplemente una suerte de información o indicación actoral. El carácter
afirmativo de su lengua y su estilo apodíctico, imperativo, su tono declamatorio, el uso del tiempo
futuro, de superlativos y de hipérboles, pero también las frecuentes enumeraciones, las series
memorables y los pensamientos polarizados intentan generar un efecto apelativo. El estilo
distintivo del manifiesto apunta a crear un impacto emocional. Rosefeldt devela, además de textos casi
imposibles de recitar, manifiestos de cualidades verdaderamente teatrales.

Los trece collages textuales que Julian Rosefeldt compuso con una gran cantidad de manifiestos
también subvierten las expectativas. Sobre todo a través de su yuxtaposición con las imágenes
fílmicas. Aquí no son jóvenes enojados montados en barricadas o que proclaman sus demandas ante
asambleas secretas. Al contrario: son mayormente mujeres, con frecuencia no las más jóvenes, que
formulan los textos o bien como monólogos internos solo para sí mismas o ante un público que
espera cualquier cosa menos un discurso que llame a la revolución

MANIFESTO fue presentada en 2016 en Staatsgalerie Stuttgart; Park Avenue Armory, New York; Ruhrtriennale 2016, Duisburg; Art Gallery of New South Wales, Sydney y Museum für Gegenwart, Berlin. En 2017 en: Capital of Culture, Aarhus; Ecole des Beaux Arts de Paris y Villa Stuck, Munich





Inauguración Sábado 26 de Agosto hasta el 5 de Noviembre de 2017 en Fundación Proa (Av. Pedro de Mendoza 1929 - CABA) @FundacionPROA


Julian Rosefeldt (Munich, 1965) vive y trabaja en Berlín. Su obra es un cruce complejo de ensayo fílmico y representación performática. Sus films e instalaciones audiovisuales asocian la reflexión filosófica, la política y la crítica a la imagen. En el año 2004 participa de la Bienal de San Pablo representando a Alemania. Sus obras integran importantes colecciones públicas y privadas entre las que se encuentran el MoMA de Nueva York; la Neue Nationalgalerie de Berlín; el ACMI– Australian Centre for the Moving Image de Melbourne; el MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León) y la Saatchi Collection de Londres entre otras. Expone internacionalmente desde 1997. Entre sus más exposiciones individuales más recientes se destacan: Villa Struck de Munich (2017), Park Avenue de Nueva York (2016), Hamburger Bahnhof – Museum für Gegenwart de Berlin (2016) y ACMI – Australian Centre for the Moving Image, Melbourne (2015) entre otras. En el año 2009 fue profesor invitado por la facultad de Media Art de la Universidad Bauhaus de Weimar. Actualmente es miembro de la Academia Bávara de Bellas Artes y es profesor de Digital Time-Based Media en la Academia de Bellas Artes de Munich.


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