Nicolas Oyuela en Galería Formosa, texto de la muestra por Hernán Salamanco

En los reinos de lo real.

Una tarde de invierno donde los arboles todavía no sueltan sus hojas, donde el tren sigue su marcha -ahora silenciosa- y donde los niños juegan cerca.
Una tarde noche donde el club de la ribera cosecha un nuevo título. Sus calles se tiñen de cantos y de algarabía. La misma que compartieran Diomede, Tiglio y Victorica.
Esa bruma del riachuelo y ese paisaje de ensueño, como de sedación, por momentos se confunde con un estado físico. El cuerpo presente y atento para recibir poesía.



"A veces cuando vuelvo de noche hacia mi casa bajo la fronda negra de alta y hojosa masa en que trazan su túnel el plátano y la tipa, creo ver, por la niebla color humo de pipa, alejarse a un señor de tricornio y casaca. También a la hora matinal de la vaca que va por esas calles, con su agreste cencerro seguida por un chico desganado y un perro. Y a la hora en que pasa la manada de pavos o pasa el pajarero. Creo que en esos flavos resplandores que tiemblan entre ramas y aires se esconde un espectral virrey de Buenos Aires. Fantasma bonachón que goza con la rara frescura de los patios que Figari pintara y que suele acercarse a los bajos balcones que ordeno Basaldua con damas y malvones."*1



"¿Cuánto tiempo nos irá a durar aquel aguaribay de la esquina, aquel inmenso torrente que cae en silencio?¿cuánto tiempo nos irán a durar estos espinillos que se retuercen en las barrancas para arrancar a su madera el olor de las flores? Los cortaran sin piedad un buen día, como los eucaliptos que acabamos de ver, reducidos a montones de leña. Ya no podremos conversar con ellos al pasar.
El río...no lo podrán cambiar por más que hagan –le aseguro-. No lo podrán cortar en lonjas, no lo podrán lotear.
No podrán quitarle su color dulce de leche chirle. Cuando la marea baje, no podrán disimular su barro ondulado y su tosca. Siempre le crecerán juncos. Siempre le pescarán bagres. Siempre se pondrá rosado, violeta y celeste cuando le dé la gana. El color dulce de leche está bien para que lo use de diario un río que se parece más a la pampa que al mar" *2



A veces solo hace falta detenerse. Oler. Mirar y volver a mirar. Lo que hace un minuto no estaba allí, aparece. Solo hay que parar y observar. Dedicar tiempo a la poesía y a dejarse embriagar por el color. Algo físico. Algo en el cuerpo, mas allá de las palabras y de las teorías.
Creo que a Manucho y a Victoria les hubiera gustado estar aquí hoy viendo a Nicolás Oyuela dar el salto al vacío más importante de su vida. El que lo transporta a su interior y del que probablemente nunca más vuelva.

Hernán Salamanco
27 de junio de 2017
Buenos Aires.

*1 Manuel Mujica Lainez. Canto a Buenos Aires. Fragmento sobre el barrio de Belgrano.
*2 Sonia Berjman. La victoria de los jardines. El paisaje en Victoria Ocampo.





Sábado 1 de Julio de 2017 a las 19hs, inauguración con serie de nuevas pinturas


FORMOSA galería
Delgado 1235
CABA

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