Camote de José Luis Landet en Walden

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En esta exposición, José Luis Landet presenta la obra realizada por Carlos Gómez (Argentina, 1945-
2014) a partir de su relación con Camote, un personaje que fue de primera importancia para concretar su exilio en América Latina. De regreso a Buenos Aires, Gómez se entera de que la muerte de Camote fue a raíz de haberle salvado la vida, y se encuentra con su archivo fotográfico.
La fotografía fue central en la relación entre Gómez y Camote, el primero introdujo al segundo a la práctica y, como homenaje póstumo, Gómez articula una narrativa —casi una novela negra
policial— con decenas de imágenes intervenidas, para que la historia de su amigo no entre en el
total olvido y anonimato.

También, aunque no están relacionadas con Camote, otras piezas del proyecto pueden remitir a él, como los recortes de fragmentos de cuerpos masculinos modelados por el fisicoculturismo son un ejemplo de conexión con su homosexualidad. Este tipo de imágenes aparecían en publicaciones que, desde los años cincuenta, estaban pensadas para ser consumidas por hombres homosexuales como una alternativa a la pornografía. No obstante, los cuerpos intervenidos en las distintas obras de Gómez buscan representar algo distinto, son un cuerpo masivo sin rostro o identidad, que parece subsumir a una multitud, administrado y controlado por aparatos burocráticos. Este cuerpo, en volumen y presencia, resuena con el culto al héroe, la cultura de los monumentos y la
estatuaria celebratoria. Estos elementos institucionales son los que provocaron el desencanto de
Gómez hacia el Comunismo, entendido como una práctica administrada y centralizada en un
personaje, partido u otra organización política.

Contra esta especie de desánimo, la producción de Gómez deja clara su insistencia en el Marxismo
como un espacio latente de posibilidades. Las distintas piezas que realizó, en las que yuxtapone
pinturas encontradas con fotografías de eventos, marchas o manifestaciones políticas
intervenidas, señalan la postura. Las obras, montadas en estructuras de madera sobre la pared
(casi como si fueran pendones, pancartas, agitprop), recurren a las pinturas realizadas por
aficionados y que presentan, por lo general, plácidos paisajes, como un escenario de posibilidad en
el que parece trascendido cualquier conflicto. Las imágenes utópicas establecen un vínculo directo
con las fotografías de eventos o manifestaciones en las que la masa también toma la forma de un
paisaje. El dispositivo que sostiene y enmarca las obras tiene la expresión de la producción de
Gómez, más orientada a los oficios, la labor manual y las soluciones espontáneas. Su forma de
trabajo, que se separa de la Academia y del conocimiento especializado sobre la producción
artística, ha sido utilizada a lo largo de toda la exposición, articulando estructuras arquitectónicas
que integran a las piezas de Gómez como parte de su andamiaje. La solución de las estructuras —
que se han vuelto comunes en los proyectos de Landet sobre Gómez—cuenta con una apariencia
ambivalente: entre elemento estructural y recurso de apuntalamiento para evitar un derrumbe,
algo que parece resonar con la postura política del mismo Gómez.

Daniel Garza-Usabiaga (Curador)

Inauguración Sábado 20 Mayo de 2017 a las 17 hs
Hasta el 28 de Julio



WALDEN
Av. Almirante Brown 808
Buenos Aires
T + 54 911 54 77 38 85
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