Nada hay oculto que no se haga manifiesto

Antonio Berni. Revelaciones sobre papel. 1922-1981. Antonio Berni en Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) desde el miércoles 26 de octubre de 2016 hasta el domingo 16 de abril de 2017.
"Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y salga a la luz." Lucas 8:17

Celebrando sus sesenta años, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba) ofrece junto a la descollante “Pablo Picasso. Más allá de la semejanza” una muestra de trabajos nunca antes exhibidos de Antonio Berni: “Revelaciones sobre papel”. Esta consta de 222 obras que comprenden desde períodos iniciales del artista rosarino hasta sus trabajos postreros. La totalidad de esta producción está contenida en un corpus de alrededor de cuatrocientas obras que se hallaron de manera fortuita en una mudanza de una familia cercana a Berni al cual el historiador del arte Marcelo Pacheco, a la sazón curador de la muestra, pudo identificar y fechar tras un riguroso estudio que demandó mas de un año de trabajo. En ellas se dan a conocer una gran variedad de técnicas, en las que podemos observar collages, óleos, acuarelas, fibras, lápices, témperas y tintas; todas ellas en soporte papel, como bien reza el nombre de la muestra.



El amplio catálogo está dividido temáticamente y los distintos campos se destacan por su diversidad, aunque es nítida la homogeneidad ideológica y la unidad de estilo que aúnan en su dramática pluralidad. Entre ellos encontramos retratos, desnudos femeninos de la época de su primera estadía en París, bocetos para los murales de Galerías Pacífico y los murales comunistas de Orbetello, paisajes rurales y suburbanos, escenas de Ramona Montiel, ilustraciones del Decamerón de Bocaccio, las sorprendentes “escenas lunares” y un notable programa de motivos religiosos que Berni, marxista manifiesto, realizó en sus últimos años.
Las inquietudes sociales que se vislumbran en toda la muestra se hacen explícitas en una sección tematizada sobre las guerras, las revoluciones y las dictaduras del siglo XX, de una crudeza tratada con un virtuoso realismo, que no deja ningún resquicio para la duda. Allí desfilan las inconfundibles iconografías de la Guerra Civil Española, la 2da Guerra Mundial, Vietnam, el Mayo Francés, México insurgente y desde luego, los fatídicos golpes de estado latinoamericanos. También se exhiben una curiosa serie de mansiones marplatenses pintadas durante la década del 50, cuando la ciudad vive el vertiginoso tránsito que la lleva de ser el exclusivo balneario de la alta sociedad a convertirse en la populosa capital de las vacaciones sindicales peronistas.



Tomando materiales visuales de todo tipo, que incluían fotografías, registros periodísticos de diarios y revistas de la época Berni logró compaginar una crónica que atestigua la multifacética amplitud de sus intereses, que pueden abarcar texturas temporales tan disímiles como la ilustración que hiciera para el libro “La moneda de hierro” de Jorge Luis Borges en 1976 o bien fotos del Apolo 15 tomadas por la Nasa, intervenidas con un desenfado muy alejado de los mandatos estéticos que se condicen con un artista internacionalmente consagrado.



Si alguna certeza podemos obtener de estos reveladores papeles es la de la profunda unidad que los anima, mas allá del academicismo, las clasificaciones limitadoras de la vanguardia y el halo sacramental de sus grandes reconocimientos. En una singular continuidad podemos alternar la precisa y sutil técnica del dibujo erótico, en el que Berni se especializó y perfeccionó durante sus estancias en París, con devastadoras imágenes sobre la represión y el accionar delictivo del estado que fueron producidas contemporáneamente a la dictadura del 76. Son altamente significativas también las menciones a las dictaduras de Bolivia, Uruguay y Chile, así como dos atroces creaciones que remiten con inequívoco sentido a los vuelos de la muerte. Eros y Thanatos nos interpelan desde el fondo mismo de nuestra alma y de nuestra americana historia.
Como bien dice su curador, Marcelo Pacheco: “En Berni, las imágenes artísticas son la fuerza de lo real tratando de vencer, interrogar, contestar, a la trampa del supuesto saber de una realidad “verdadera”.” Porque además del motivo cristiano y la cita al sincretismo religioso, igualmente son válidos en esta confrontación de “realidades” las citas a las revistas populares de tirada masiva (Gente, Siete Días) así como la rigidez formal de los retratos de nuestra burguesía vernácula. Tanto el melodrama grotesco de Ramona Montiel como la validación de sus tempranas obras de estilo inclasificable, en la incierta cornisa del surrealismo.



Un famoso pasaje del Evangelio, al que Berni combinaba en estética armonía con Marx, sentencia: “Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz.”
Celebremos, pues, estos papeles ocultos que salen a la luz y llenan nuestra mirada de belleza y dolor. Las cosas perdidas reaparecen, las obras veladas son redescubiertas y ciertamente nos acercan un poco más a la sinceridad de los hechos, como a una sutil alegoría de estos tiempos sin memoria.

Agustín Ozcoidi - Marzo de 2017



La muestra se puede visitar hasta el 16 de abril de 2017






Museo de Arte Moderno

en Avenida San 350 - CABA
@modernoba


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