Alejandra Mizrahi, Damián Linossi y Kevin Sanchez en el CC Casa de Pepino, Córdoba

Autor de la reseñaEugenia González Mussano, 4 de Febrero de 2017
MuestraPrograma anual de Artes Visuales 2016
EspacioCC Casa de Pepino
Artista(s)Alejandra Mizrahi | Damián Linnosi | Kevin Sanchez
Técnica(s)Otras
Inauguración08-12-2016 19:00
Cierre24-02-2017 19:00

El Centro Cultural Casa de Pepino aloja las tres últimas muestra del programa anual de arte contemporáneo coordinado por un equipo curatorial (conformado por quien escribe y el artista y gestor Lucas Despósito). Esta casona se presenta como un centro histórico y cultural que resguarda la historia del antiguo paraje del abrojal, dentro del actual nodo turístico gastronómico del barrio Güemes, en Córdoba Capital. En este contexto las artes visuales de la ciudad se hicieron presentes en varias de sus salas. El programa se articuló en tres ciclos que intentaron problematizar ciertos aspectos de la cultura contemporánea local-global.

Comencemos con SUBA LA ESCALERA, este ciclo se asentó en revisar la relación estético-ética de los procesos de pensamiento y producción: La superación del ser humano, las creencias místico religiosas y discutir la representación de la mujer fueron algunos de los aspectos que lxs artistas trabajaron.
En el caso de la actual muestra COVERS, Alejandra Mizrahi trabaja poniendo su mirada en modelos de organización y poniendo en ejercicio la idea de lo común. Desde su propia situación de artista nómada presentó el resultado de varios desplazamientos, geográficos y simbólicos. Su trabajo muestra un corrimiento, por un lado, de los objetos históricos de la casa hacia las salas de exhibición tomando sus moldes en papel y, por el otro, la realización de piezas textiles en conjunto con comunidades de tejedoras y randeras de zonas rurales del norte del país. Los tejidos se instalaron sobre estructuras de madera que copian los modelos exhibitivos de los textiles en ferias artesanales, articulando un amplio diálogo con el contexto en el que se inscribe el centro cultural. COVERS es una nueva versión o quizá simplemente un homenaje a las compositoras muchas veces anónimas. Alejandra utiliza la repetición como forma de transmisión, de aprendizaje, pero sobre todo como forma de contacto con lo otro. Bajo el ejercicio de dominación de la técnica se esconden no solo saberes ancestrales, sino el mismo hacer como un espacio para el ejercicio de la libertad individual.

Siguiendo el recorrido por los ciclos, en FUERA DE CAMPO se expuso la indagación del problema de la imagen. Las imágenes producidas por aparatos, sean computadoras o cámaras de fotos, proponen, no sin conflicto, una duplicación del mundo mediada por la técnica. Ésta indagación expandió sus límites hasta abarcar el espacio y el cuerpo en trabajos de sitio específico.
Particularmente en AVOIR UNE TUILE, la muestra que se puede ver ahora, Damián Linossi nos demuestra que los objetos y los materiales son sistemas.Bajo su apariencia aislada se esconden infinidad de interrelaciones, bajo la apariencia de las cosas comunes permanece algo latente que existe sin manifestarse. De esta substancia se agarra Damián para develar que los cuerpos son susceptibles a sufrir cambios a través de las supuestamente inocuas imágenes y formas corrientes; que el comportamiento social se relaciona con las sensaciones interiores; que la protección de las tejas se puede convertir fácilmente en miedo tras minutos de incertidumbre.
En este trabajo nos propone perder la comodidad, nos somete a un clima verde extraño, a tomar un desvío: caminar sobre tejas, las tejas de su propia casa y agacharnos para pasar por la puerta. Nos señala que las tejas que nos cubren y canalizan el agua, la nieve y el granizo llevan la forma del cuerpo sometido, la forma de las piernas de los trabajadores con las que fueron moldeadas.

Por último en el ciclo ANTES QUE SEA ARTE nos preguntamos ¿Cuántas posibilidades tenemos de que las cosas no sean capturadas por su clasificación? En este espacio las propuestas se movieron de la idea de muestra tradicional, dando lugar a trabajos transdisciplinares y experimentales.
Actualmente en VERNISSAGE, la propuesta de Kevin Sánchez, vemos a un artista que actúa como un mago irreverente a su propia disciplina, que revela los artificios de la ilusión e ironiza sobre su propia condición de artista. Para entrar en su juego hay que estar atentxs: todo está dado a la sospecha y tiene la posibilidad de ser pensado como arte. Los paratextos y las actividades periféricas como el vernissage, se convierten en actores principales de la escena, haciendo él mismo de mozo durante la inauguración. Concretamente Kevin trabajó sobre la señalética de los ciclos convirtiéndolas en pinturas camufladas en la casa de Pepino, clausuró su sala de exhibición y creó un ciclo ficticio (Jardín de Palabras) con un artista ficticio (Federico Fabriano), convirtiéndonos en cómplices de su jugada.
Las convenciones sobre el arte y las propias dinámicas expositivas de la casa y del programa de arte en particular, fueron puestas en el microscopio para hacer pequeños deslizamientos de sus lugares establecidos. ¿Cuál es el lugar del artista como trabajador? ¿Quiénes son enunciados como artistas? ¿Cómo se construyen los lugares de legitimación? ¿Cuál es el lugar de la pintura hoy? Estas son algunas de las preguntas que Kevin desliza en VERNISSAGE.



La muestra se puede visitar hasta el viernes 24 de febrero de 2017

Centro Cultural Casa de Pepino
Fructuoso Rivera 287, Córdoba

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