Apuntes de superficie

Los Apuntes de superficie. Diana Dreyfus en Van Riel desde el jueves 4 de agosto de 2016 hasta el domingo 28 de agosto de 2016.

Basándonos en las palabras de César Aira en su corto ensayo “Sobre el arte contemporáneo” afirmando que “La mediación de las imágenes impone una distancia, y la distancia crea un espacio, en el que las palabras pueden resonar y multiplicar su expresión más allá de lo utilitario”, podemos escuchar la resonancia y la multiplicación de las palabras que buscan traer al plano del lenguaje la experiencia visual con los Apuntes de superfícies de Diana Dreyfus en su actual muestra individual en la galería porteña Van Riel*.



El espacio de conexión fomentado por la artista entre el espectador y su obra, logra producir una etérea y delicada atmósfera en el ambiente expositivo. Eso ocurre una vez que, al pasar por cada obra de Dreyfus, el visitante tiene en su simple caminar la causa de un sutil efecto espacial captado tanto por su visión como por su audición: cada hoja de papel seda, delicadamente colgada en las paredes sobre el soporte rígido y estable de un papel canson, moviéndose placentera y tímidamentemente en una especie de primoroso y poético baile de la levedad del ser y estar en el mundo. A través de ese camino entre diminutos sonidos, el visitante es conducido, paradójicamente, a un territorio gráfico selvático, capaz de hacerlo perderse en una mezcla orgánica de trazos, líneas, cuerpos, gestos que se intercalan, yuxtaponen y complementan entre sí. Sin embargo, la ligereza gestual de la artista es sostenida por la potencia de sus materias primordiales - la tinta y el pigmento - que salta a la mirada del espectador en su más puro estado material sobre el plano del delicado papel seda. Sin embargo, ese mismo elemento matérico encuentra sobre dicho papel el soporte ideal para poder diluirse en agua y ocupar la fragil superfície que le corresponde. Esa superficie, además, incorpora en si misma los pliegues, las arrugas y los ténues matices oriundos de ese eficaz contacto entre tinta/pigmento, agua y papel seda en la topografía gráfica dirigida por la artista.

Grandes hojas de papel seda son los testigos de la máxima gestualidad, del límite corporal de Diana Dreyfus al componer, a través de ejercicios en etapas, sus Apuntes de superficies. Dicho logro se dio justamente gracias al respeto que tuvo al tiempo de asentamiento en su ars operandi y lo que cada superficie le exigía. Acá sus pinceladas obedecen al tiempo de cada hoja, que se encuentran suspendidas en la tiranía imediata del ahora.

De forma sintética, la artista crea un espacio ontológico que mezcla en las superficies gráficas la potencia y la fragilidad de una fuerza pujante capaz de originar, a partir de un determinado ambiente acuoso conscientemente manipulado por la artista, figuras, cuerpos y modos de existencias posibles que la mirada de cada visitante es capaz de percibir, interpretar y crear para si, en una espécie de narrativa mitológica del origen del mundo. Y una vez que “Como mito de origen es bastante dudoso, y de todos modos ya no estamos en el origen; quizás estamos en el final. Salvo que en nuestro oficio el final, o la finalidad, consiste en llegar al origen.”, en una nueva cita a César Aira, el origen y el final se intersectan en un movimiento de eterno retorno, en un movimiento continuo típico de un anillo de Moebius.



Dicha imagen de continuidad ininterrumpida entre el origen y el final retratados gráficamente por Diana Dreyfus puede ser claramente vista en su serie de Leporellos, cuadernos desplegables que se asemejan a un acordeón y que no tienen un cierto inicio o final. El visitante puede emprender y/o finalizar su expedición por los Apuntes de superficie a través de ese cuadernos por donde mejor le parezca, ya que, a cada nueva superficie, tiene adelante de si el motivo del origen de una nueva ficción gráfica interpretada y multiplicada según su visión.



La muestra se puede visitar hasta el viernes 28 de agosto de 2016

*Galería Van Riel
Juncal 790 - PB.

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