La Retrospectiva de Stephen Shore en Berlín

Retrospectiva de Stephen Shore. Stephen Shore en C/O Berlin Fundation desde el sábado 6 de febrero de 2016 hasta el domingo 22 de mayo de 2016.

"Me interesa un tipo de fotografía que sea comparable a apuntes visuales. Quise poder registrar algo, pero sin tener que hacer una fotografía compleja“– así define Stephen Shore (New York, 1947), uno de los fotógrafos más consagrados de la actualidad, su modus operandi el cual puede ser apreciado en la retrospectiva organizada por C/O Berlín hasta el próximo 22 de mayo en la capital alemana.


"South of Klamath Falls, U.S. 97" - Oregon, 1973. De la serie “Uncommon Places“


La forma en que Shore explora la combinación de distintas tomas de un sujeto en su más sencillo y despojado entorno, y de paisajes – tanto de un mundo interior y cotidiano como así también de un mundo exterior que incluye la idílica naturaleza montañosa estadounidense y la composición urbana de la Big Apple (La Gran Manzana)- pone en evidencia la compleja simplicidad de su mirada a través de la escasez intencional de elementos visuales. Esencialmente ordinarios, tales elementos contienen en si mismos una potencia narrativa, un contenido ficcional en abierto que permite al observador, a través de su mirada, scannear cada detalle del plano de la imagen. Ese ejercicio de deambulación por la imagen, como analiza el filósofo checo Vilém Flusser (1920-1991), es un camino complejo que la mirada del observador pasa a seguir: un camino formado y delimitado, en parte, por la propia estructura de la imagen con sus elementos internos y, por otro lado, por las intenciones del observador quien, llena “los huecos ficcionales posibles con argumentos que le correspondan”.



STEPHEN SHORE | AMERICAN SURFACES


En ese sentido, cada imagen fomenta complejos de símbolos connotativos que, a su vez, permiten el surgimiento de interpretaciones e intenciones variadas, dependiendo de cada observador. Ese tipo de libertad visual y ficcional se puede encuentran ya en los primeros trabajos de Shore de la década de 1960. Entre 1965 y 1967 el fotógrafo pudo convivir con Andy Warhol en su Factory y tuvo ahí una formación inconvencional y autodidacta que le permitió empezar a desarrollar su concepto de arte basado en un trabajo conscientemente documental y de reflexión artística – por primera vez exhibidos al público en esa muestra de la C/O Berlín.

Dichos años de formación y ejercicios lo llevaron a tener a sus 24 años una muestra individual en él MoMA de New York. Sin embargo, un viaje al territorio texano Amarillo le permitió acceder a un punto de inflexión en su mirada al descubrir un otro mundo lejos de New York. Las imágenes captadas por Shore en American Surfaces“, una especie de diario visual, no retractaban ningún panorama espectacular, ni lugares memorables ni momentos claves de la historia estadounidense, sino imágenes provocativas y supuestamente neutrales, sin emociones y con un estilo aparentemente anónimo – imitando conscientemente la característica de la estética de un fotógrafo amateur, la cual Shore clasificó de snapshotness. Esa forma estética sin propósito explícito alguno o con un característico „anti-estilo“ fotográfico marcó sus trabajos posteriores en los cuales a través de sus tomas del cotidiano y de la banalidad de la simplicidad, retractan anti-sujetos, personajes que componen una ficción visual inconclusa y cuya trama tiene que ser tejida por su observador. A su vez, ese observador busca reconocer y establecer relaciones temporales y espaciales con los elementos fotográficos que componen el plano retratado adelante de si con elementos ya vistos anteriormente. Tales reconocimientos y relaciones de imágenes, que son y/o ya fueran miradas, permiten a ese observador la reconstrucción de un espacio de significados múltiples, o lo que Vilém Flusser llamó „mundo de la magia“. Un mundo donde todo se vuelve a repetirse y que pertenece a un contexto de significados que varían en conformidad con cada observador – quien percibe, reconoce y internaliza los elementos de la imagen según sus propias intenciones y experiencias particulares.
No obstante, toda la muestra de Shore permite al observador deambular libremente por las composiciones de sus fotos, permitiéndole el acceso a ese mundo de la magia, a un mundo de variadas posibilidades de significado que dependen solamente de la mirada en scanner de lo observador. La muestra cierra con la proyección actualizada del Instagram del fotógrafo que, una vez más, lleva al visitante al mundo de sus cotidianos y aparentemente simples snapshotness: sus apuntes visuales intencionalmente descontruidos en su complejidad.



Stephen Shore (nacido en 1947 en New York City) es un fotógrafo estadounidense conocido por sus inexpresivas imágenes, escenas banales y objetos sobre los Estados Unidos. Fue pionero en el uso de la fotografía en color.Su carrera profesional empezó a la edad de catorce años cuando presentó sus fotografías a Edward Steichen, por entonces encargado de fotografía del Museum of Modern Art de New York (MoMa). Steichen que supo reconocer el talento de Shore adquirió tres de sus trabajos. Cuando tenía diecisiete años conoció a Andy Warhol y empezó a frecuentar su estudio, la Factoría, para fotografiar a Warhol y el entorno creativo que le rodeaba. En 1971, con 24 años, Shore fue el segundo fotógrafo en vida que expuso su obra en el Museo Metropolitano de Arte de New York.

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