El procedimiento silencio

El procedimiento silencio. entre otros, Virginia Negri, Federico Cantini, Clara Esborraz, Ernestina Fabbri en Fundación Osde (Rosario) desde el martes 26 de abril de 2016 hasta el domingo 26 de junio de 2016.

Parábola
Una mujer congrega a un grupo de personas en torno de una barcaza y les ofrece: “del otro lado del río existe una tierra entrañable en donde podemos recuperar nuestros amores perdidos; si ustedes están dispuestos a cruzar deben entender que el viaje se encuentra repleto de obstáculos que son más bien peligros de muerte, para combatirlos sólo vale lo que cada uno sabe hacer. ¿Vamos?”.
Los posibles tripulantes se miraron con reticencia hasta que decidieron responder “sí”, que estaban dispuestos a correr los riesgos que fueran necesarios para volver a encontrarse con aquello que alguna vez habían perdido.
Así, de la noche a la mañana, partieron.
Las luchas durante el trayecto resultaron realmente terribles. El trance más arduo de sortear fue el episodio de las sirenas: un silencio oscuro cubrió la embarcación. Varios casi enloquecen. Dos o tres casi perecen. Al fin, todos, sanos y salvos, aunque exhaustos, llegaron a la tierra prometida. Sin embargo de inmediato advirtieron que la mujer había faltado a la verdad: en ese lugar nadie recuperaba nada.



Horizonte
Clarisa Appendino proyectó una muestra sobre lo que no se puede ver. Sobre lo que no se puede decir. Sobre lo invisible y lo esencial. Como si quisiera refutar el viejo verso de Saint-Exupéry. Entonces proyectó una muestra sobre lo que se oculta, con la firme intuición de que en lo oculto algo se desborda, un resto que sobra, un resto esencial (o: existe algo que se sustrae a cualquier ocultación; eso que en el ocultar se desoculta es precisamente lo esencial). El procedimiento silencio revela lo invisible, lo innombrable, o sea, lo esencial.
Con esa idea fija la curadora convocó a veintitrés artistas: Aguirre, Bianchi, Boz, Brandazza, Bueno, Cantini, Casile, Chouhy, Crosetti, Esborraz, Fabbri, Farina, Gardiol, Gloriani, Grimblat, Hernández, Herrera, Laquidara, Miranda, Negri, Pereyra, Ricci, Spessot; y ellos dijeron sí: estamos dispuestos a trabajar para revelar lo invisible y lo innombrable (una versión no confirmada indica que los hechos se desarrollaron de modo inverso). Y además se preguntaron: ¿Será cierto que para poder contemplar lo esencial debemos cerrar los ojos? ¿Será cierto que para nombrarlo debemos callar? ¿Puede el silencio referirse a lo esencial? ¿Puede el silencio nombrar?
La muestra es sobre el silencio.
El silencio no se deja ver ni nombrar.
Nadie consigue decir el silencio.
Pero ¿de qué está hecho?
¿De silencio? ¿De palabras mudas?
¿Cuál es su opuesto? ¿La voz? ¿Un grito?
¿O el mismo silencio?
Lo opuesto del silencio es el silencio.
¿Y el procedimiento?
El procedimiento habla cuando se oculta. El procedimiento calla cuando habla la materialidad, cualquiera sea: noble o vulgar; espiritual o física; cartón, papel, porcelana, madera, tela, tinta, oleo, yeso, deseos, amor, sueños, pérdidas.
El procedimiento se llama a silencio cuando habla la mano. La mano insiste: la mano corta memorias, pinta afectos, dibuja infiernos, esculpe tiempos, inventa mapas, borda espacios, borra cielos, talla abismos, trama refugios, traza esperas, escribe heridas, ¿la mano filma?
(Aristóteles afirma que somos animales racionales gracias a nuestras manos).
La mano vuelve a insistir. La mano nunca se cansa. La mano nunca calla, aunque trabaje callada. La mano clama. La mano ama.
¿Qué ama la mano?
La mano ama trabajar. La mano ama pensar. La mano no puede olvidar
¿Qué no puede olvidar la mano?
La mano es incapaz de olvidar el silencio arcaico del primer grito. Por eso El procedimiento silencio grita. Y su grito es implacable (e imperceptible). Un grito hecho de silencio. Del silencio de la voz. De la voz al recuerdo. Del recuerdo al procedimiento; a la infancia del procedimiento. O quizás sea al revés. Todo puede ser al revés. Cada una de las obras que componen la muestra, por ejemplo, podrían cambiar de lugar sin alterar el producto final, o alterándolo de tal manera que finalmente se reconozca que son piezas únicas pero intercambiables, cada una parte de una parte, parte de parte de parte, singulares, ensambladas en un todo imposible.

El procedimiento silencio está hecho de un rumor lejano que linda con el grito. El rumor asegura que todos tenemos un antiguo amor del que hablar cuando ya nada hay para decir. Todos tenemos un antiguo amor que recuperar. En el horizonte. Eso nos une. Es lo esencial. El trabajo del amor. Lo demás es silencio.

La muestra se podrá visitar hasta el 26 de junio de 2016

Espacio de Arte Fundación OSDE
Oroño 973 (4° y 5° Piso)
Rosario

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