El arte contemporáneo de Mar del Plata, una poética de la resistencia

El 2015 se fue dejando una figura de artista gestor como principal eje productor de la escena del arte visual contemporáneo de la ciudad de Mar del Plata, un intento de superación de cierta inestabilidad que se percibe en los espacios independientes, el afianzamiento de programas de formación, la ausencia estatal que apoye las producciones locales y un déficit en la comunicación del circuito artístico.


Mar del Plata, una de las ciudades turísticas por excelencia de la República Argentina que recibe al año cerca de 4 millones de visitantes provenientes de todo el país, viene marcando desde hace algunos años una tendencia de sostenido crecimiento dentro del circuito de las artes visuales contemporáneas. El 2015 fue un año intenso, con una diversidad de muestras, con espacios alternativos muy activos en sus propuestas y una serie de características que indican una evolución del circuito local que genera expectativas positivas para los próximos años.

El presente trabajo tiene la intención de explorar algunos ejes que considero centrales para analizar la situación actual del arte contemporáneo de Mar del Plata con la intención de hacer visibles algunas prácticas y experiencias en torno de los espacios gestionados por los propios artistas, los programas de formación profesional y los desafíos, falencias y perspectivas que el circuito artístico debe enfrentar para su proyección futura.



Los artistas gestores y los espacios alternativos destinados al arte contemporáneo en Mar del Plata

Describir la situación actual de los espacios de arte contemporáneo de Mar del Plata es transitar la historia de un proceso comunitario, cíclico y acumulativo.
La falta de lugares institucionales para la formación y exhibición de nuevas estéticas contemporáneas derivó en prácticas autónomas de construcción de espacios que irrumpían con fuerza en un determinado momento en la escena local marcando la agenda artística, pero que después de un tiempo no podían sostenerse y eran sustituidos por otros que tomaban el relevo como refugios para las nuevas expresiones artísticas. Dentro de las principales características de esta dinámica podemos señalar la emergencia en la cual se desarrollaban las propuestas que buscaban cubrir vacíos institucionales y la falta de sustentabilidad de los distintos proyectos artísticos que generalmente abandonaban el circuito después de unos años.

Uno de los espacios pioneros de la escena actual del arte contemporáneo marplatense se remonta al año 1999 con la fundación del Fondo Internacional de Arte contemporáneo, un sitio gestionado por los artistas Daniel Besoytaorube y Mario Gemin con el apoyo de Fundación Antorchas que funcionaba en un anexo de la casa de Besoytaorube. Un par de años después en el 2001 surge MOTP la primera galería de arte contemporáneo de la ciudad creada por Amadeo Azar, Ariel Etchegoyen y Gerardo Echevarría.

Durante el 2005 se produce un quiebre en cuanto a la desaparición de estos espacios y una especie de relevo a partir del 2009 con el surgimiento de varios sitios alternativos de exhibición autogestionados que se mantuvieron vigentes por varios años, entre ellos podemos mencionar a Mundo Dios, MIJO, La Harinera, Baltar Contemporáneo, Punta Iceberg o Marca de Agua. También dentro de este período es importante destacar uno de los eventos más relevantes de la escena local como fue el SAC (semana del Arte Contemporáneo) un festival también gestionado por artistas que incluía diversas expresiones alrededor de las artes visuales como conferencias, muestras y talleres, el evento perduró durante tres ediciones con la coordinación de José María Casas y Susan Consorte.

La singularidad de ausencia de continuidad por parte de los espacios y proyectos de arte contemporáneo, que se evidencia en el período que se describe, tiene sin embargo una cualidad resiliente de reinvención y relevo constante que acrecienta el perfil de artista como gestor, figura que aparece como respuesta a la falta de espacios para poner en circulación nuevos lenguajes visuales. El artista gestor asume a su cargo tareas de curación de obras, promoción de las actividades que emprende, desarrollo de una agenda artística, búsqueda de financiamiento, oferta de formación profesional y la venta de obras de arte, es decir un número de acciones que exceden el simple proceso creativo.
En la actual escena de arte contemporáneo encontramos un nuevo recambio de espacios, con el surgimiento de nuevas generaciones de artistas gestores que se asocian a referentes del circuito local, ahora transformados en mentores con el aporte de su experiencia, para dar comienzo a otro ciclo progresivo de crecimiento para las expresiones locales dentro del arte contemporáneo actual.
Algunos de los espacios que nacieron en los últimos dos años fueron Hotel Realidad un colectivo de artistas encabezados por Juan José Souto que desarrollan un circuito expositivo por espacios públicos y privados no convencionales, Casa Intermitente, un propuesta de Marcos Calvari donde desarrolla una serie de muestras en formatos experimentales mediante la apropiación de espacios sin uso como el caso de un antiguo aserradero a punto de ser demolido, Cocktail Galería Mutante a cargo de Facundo Miranda y Mariana Ben que logran establecer en un bar un centro para muestras y acciones de arte, también podríamos mencionar a Vuestra Merced una iniciativa liderada por Yamandú Rodríguez junto a Adriana Sassali quienes abren un espacio de arte en un domicilio particular.
Le Putit Galerie coordinada por Nahuel Agüero, Pedro Argel y Oscar Mauro Cruz también es un espacio autogestionado que funcionó en un pequeño local de una galería comercial combinando una estética de muestras con artistas jóvenes y distintos eventos relacionados con disciplinas emergentes como el tatuaje, el diseño de indumentaria de autor y los fanzine. El Fondo Nacional de las Artes otorgó a Le Putit una beca para la categoría de Proyectos Grupales posibilitando su regreso en nueva sede en poco tiempo.
Otro caso para señalar es Galería Yoshimi de Emiliano Montani que acopla un área para muestras dentro de una tienda con venta de objetos de diseño, libros de editoriales locales y obras de arte en pequeño formato. Cactus a cargo de Kika García Lorente es un espacio de autogestión que también incluye una tienda de diseño donde se llevan a cabo talleres, ferias, festivales y cursos artísticos que incluye entre sus propuestas una sala de exposiciones. Y por supuesto, también continúa más vigente que nunca Mundo Dios, sitio pionero que germinó gran parte de los espacios actuales. Coordinado por Juan José Souto y Daniel Basso, lidera el panorama alternativo con un espacio dedicado a propuestas experimentales en las salas de su sede ubicada en el Puerto de Mar del Plata.

Todos estos espacios no limitan su actividad solamente a muestras de obras de arte, en realidad expanden su función para incluir fiestas temáticas con djs, ferias, recitado de poesías, clínicas de arte, recitales, muestras de cine y una variedad de propuestas que hacen pensar en lugares en donde el formato tradicional de galería de arte es desbordado por alternativas que se retroalimentan para incluir o legitimizar en sus ámbitos prácticas que antes pertenecían en las periferias. Esta expansión o desborde caracteriza notablemente lo fuertemente contemporáneo de los espacios alternativos donde los artistas se empoderan de distintas herramientas para crear escenarios comunitarios autogestionados con prácticas lúdicas, de producción, experimentación y aprendizaje.




La situación de los programas de formación en arte contemporáneo

¿En qué estado se encuentran las residencias y programas de formación en el quehacer del arte contemporáneo local? En los últimos años se evidenció un fortalecimiento de algunos programas de formación locales que cuentan en muchos casos con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes y ofrecen entre sus propuestas clínicas, tutorías y talleres de análisis de obra que posibilitan potenciar los aspectos teóricos, formales y productivos de los artistas de la ciudad. La importancia radica en la continuidad y sustentabilidad de las propuestas, en la formación de nuevos artistas contemporáneos y por supuesto en la expansión a futuro que generan los distintos programas.

La Beca Mundo Dios coordinada por Juan José Souto y Daniel Basso con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes se conformó como una potente herramienta para la formación e intercambio de experiencias entre artistas de la ciudad. La dinámica de la Beca consistía en tutorías a cargo Souto y Basso con la participación de distintos especialistas como Enersto Ballesteros, Juliana Iriart, Elvira Amor, Marcela Baltar, Yamandú Rodríguez, Adriana Sassali, Mariana Pellejero y Mariano Ulloa. Al finalizar cada edición de la beca se presentaban muestras individuales y colectivas creando una buena posibilidad de conocer la producción de los artistas y además multiplicaba la presencia de nuevas formas de expresión en el circuito local. En septiembre de 2015 Mundo Dios celebró sus seis años de trabajo continúo con la exposición "Las manos en el Fuego" en el Centro Cultural Rojas de Buenos Aires, presentando la producción de los artistas que participaron en las dos ediciones de la Beca.

Hace tres años también se sumó GRAPA (Grupo de Análisis y Producción de Arte) a la oferta de formación artística en la ciudad. Coordinado por Claudio Roveda Y Josefina Fossatti responsables de El Querido / Arte Contemporáneo, GRAPA consiguió el apoyo del Fondo Nacional de las Artes obteniendo una beca destinada a proyectos grupales que permite contar con tutorías de especialistas en Artes Visuales como Mariana Rodríguez Iglesias, Daniel Fitte y María Lightowler. Al igual que Mundo Dios, GRAPA también cierra sus ciclos con muestras grupales que se conforman como tesis finales de producción de obra.

Durante el 2015 El Fondo Nacional de las Artes en conjunto con el Centro Cultural Néstor Kirchner designó a Mar del Plata como una de las sedes para el Taller de análisis de obra y seguimiento de proyectos en artes visuales que se desarrolló en el Museo MAR de Arte contemporáneo con la coordinación de Daniel Besoytaorube y la participación de 15 artistas que fueron seleccionados para la realización de un ciclo de clínicas y análisis de obras que incluía la invitación de especialistas como Pablo Ziccarello, Santiago García Navarro, Nicolas Robbio, Matías Duville y Agustín Marangoni.

Dentro de los programas de perfeccionamiento también podemos incluir a Salto Luz , un espacio coordinado por Walter Barrios desde hace varios años que incluye una clínica anual de análisis de obra en Fotografía contemporánea y Lenguajes Audiovisuales con tutorías a cargo del mismo Walter Barrios y fotógrafos destacadísimos como Marcos López, Ignacio Iasparra, Ataúlfo Pérez Aznar y Alberto Goldenstein.


Algunos desafíos presentes para el arte actual en Mar del Plata

La falta de cobertura del arte contemporáneo en medios de comunicación masivo fue uno de los temas abordados por el periodista especializado en la temática Agustín Marangoni en una de las charlas que brindó en el Museo Mar. La difusión hacia un público más amplio sigue constituyendo un eje central en la problemática del sector a nivel local. Si bien comienzan a surgir portales y medios informativos que hacen un seguimiento de la oferta cultural en la ciudad, el alcance aún es limitado y no consigue instalarse en un sector más amplio del público que tal vez no frecuenta muestras de arte contemporáneo.
En muchas ocasiones el contacto entre un evento de arte contemporáneo y el espectador se ubica más en la contingencia de la casualidad que en la planificación con previa información generando una especie de desconocimiento acerca del acontecimiento que está presenciando. Íntimamente relacionado con esta problemática se encuadra la escasa presencia de proyectos de formación en arte contemporáneo destinados al público en general para brindarles herramientas de abordaje y para potenciarlos en la apreciación de las manifestaciones artísticas actuales.

La ciudad de Mar del Plata carece de registros documentales de acceso abierto sobre las distintas expresiones artísticas. Esta falta de relevamiento regular de tipo documental, tanto de carácter visual como textual no permite contar con datos para realizar estudios de corte teórico para investigaciones, para generar un mapa estadístico que permita observar de manera integral la evolución del arte contemporáneo en la ciudad, documentar distintos procesos de creación o conocer indicadores sobre tendencias y consumos relacionados con arte contemporáneo. Generalmente las fuentes de información para el acceso a distintos registros documentales son de carácter privado, fuentes de información personales, datos que se puedan rastrear en la web o publicaciones en redes sociales. La dispersión, las características informales de los insumos informativos y la dificultad en su acceso no permite contar con herramientas que puedan determinar un registro más preciso del estado de situación del ecosistema conformado por el arte contemporáneo local.

Otra de las cuestiones pendientes en el escenario presente es la articulación de políticas culturales locales destinadas a potenciar las expresiones de arte contemporáneo con una serie de recursos que permitan mejorar su infraestructura, promocionar la actividad del coleccionismo y adquisición de arte, difundir las actividades del circuito independiente y capacitar tanto a los artistas como al público que participa de las muestras. Un aspecto que sería interesante potenciar es la formulación de políticas culturales por parte de los espacios independientes, es decir tomar la iniciativa para crear instrumentos que puedan regular, promocionar y potenciar sus actividades con el propósito de interpelar al Estado en una política participativa activa que permita el involucramiento de diferentes espacios y agentes dentro del circuito artístico locales. Sostener una agenda artística en conjunto durante el año, participar en eventos o proyectos colectivos o incluso la difusión conjunta de actividades artísticas sería un buen punto de partida.

Finalmente es necesario destacar la ausencia de un actor fundamental cuya presencia no es condición sine qua non para la existencia del arte contemporáneo, pero su participación es importante para sostener un sistema saludable a largo plazo. Hablamos por supuesto de un mercado del arte local, que en el caso de Mar del Plata, es una materia aún pendiente. indudablemente es necesario incentivar las prácticas de coleccionismo y adquisición de arte con un paquete de medidas que incluyan una vinculación del sector privado con las expresiones artísticas actuales, sanciones de leyes de mecenazgo y diferentes acciones o eventos que coadyuven a establecer una dinámica que permita crear las bases necesarias de un mercado del arte local.


Conclusiones

El poder de la gestión independiente de los artistas sostuvo gran parte de la agenda artística de los últimos años de la ciudad aportando espacios para hacer visible nuevos lenguajes y expresiones estéticas, con mucho esfuerzo y superando la volatilidad producto de la emergencia en la cual surgían estos sitios, el arte marplatense fue cobrando un camino ascendente con distintos ciclos de expansión.
En el presente una parte importante de referentes del arte actual de Mar del Plata son parte activa del circuito local, este dato es importante porque refuerza un valor de referencia para aquellos que inician su caminos en las actividades artísticas y por supuesto también posibilitan mantener una calidad en las representaciones de las distintas muestras que pueden verse en la ciudad. De a poco Mar del Plata comienza a ganar visibilidad en la esfera nacional, durante principios de 2015 fue parte de una de las sedes de la Bienal Internacional del Fin del Mundo donde participaron varios artistas marplatenses en una de sus secciones.

Como pudimos vislumbrar, el arte contemporáneo en Mar del Plata no es una historia épica, definitivamente no lo es. Pero en sus entrañas esconde una poética de la resistencia, del trabajo constante con postas a lo largo del camino, una acción comunitaria en la cual algunos aventureros iluminaron la escena hasta que el fuego se consumió en su interior, fue breve pero intenso, una vez que la luz marcó el horizonte solo era necesario seguir avanzando. El arte contemporáneo actual marplatense dejó de ser una sombra para transitar, por hechos concretos que pudieron evidenciarse a lo largo de los últimos años, una proyección de crecimiento que es necesario seguir analizando.



Espacios mencionados
Casa Intermitente

Cocktail Galeria Mutante

Cactus

Hotel Realidad

El Querido arte contemporáneo

Le putit Galerie

Salto Luz

Mundo Dios


Vuestra Merced

Yoshimi


por Ariel Barrios, 26 de Febrero de 2016
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