Víctor Rebuffo Impresiones de un hombre moderno

Impresiones de un hombre moderno. Vícor Rebuffo en Muntref (Caseros) desde el lunes 29 de junio de 2015 hasta el domingo 18 de octubre de 2015.
Exhibición de xilografías en una de las salas del Muntref Artes Visuales

Escenas cotidianas, situaciones crueles y dolorosas, figuras de marginados, son algunos de los motivos que recorren la obra de Víctor Rebuffo desde sus inicios hasta sus últimos trabajos. Artista comprometido con el realismo social, heredero de los Artistas del Pueblo y contemporáneo a figuras como Antonio Berni y Lino Enea Spilimbergo, Rebuffo recoge las miserias y la injusticia, las manifestaciones y las costumbres, y las transforma en los temas de sus obras.

La selección da cuenta de su mirada hacia el entorno –desde aquello que está allí hasta aquello que se esconde– y expone al hombre como centro de sus preocupaciones. Tres núcleos componen la exposición y caracterizan los escenarios por los cuales Rebuffo circula y vive, y en los cuales denuncia de una realidad amarga y cambiante, cuya modernidad arrasa como un torbellino.

El recorrido resalta sus búsquedas de renovación estilísticas y técnicas (incorporación de color, cambios en la figuración, utilización de elementos ajenos al grabado), así como la centralidad de las preocupaciones alrededor del ser humano. Pero sobre todo, la importancia de Rebuffo como sujeto y artista en un mundo moderno.

Belén Catalano y Jonathan Feldman

En el marco de la muestra, el equipo de educación del Museo realiza diariamente con grupos escolares e instituciones educativas los talleres de producción artística centrados en la técnica del grabado.



Víctor Rebuffo nació en Turín, Italia en 1903 y a los 3 años de vida se mudó a Buenos Aires, donde vivió hasta su muerte en 1983. De familia humilde, Rebuffo comenzó sus primeros grabados de forma autodidacta y en 1926 egresó de la Academia Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”, con una especialidad en dibujo. Hacia finales de la década de 1920 toma una posición política anarquista y se agrupa con artistas como Lino Spilimbergo, Demetrio Urruchúa y Pompeyo Audivert. Sus participaciones en revistas políticas como “Contra. La revista de los francotiradores” o “Nervio” durante la década del ‘30 lo ubican dentro de estéticas ligadas a las manifestaciones y protestas sociales, la y el hambre y pobreza, y una preocupación por innovaciones técnicas que lo llevarían a posicionarse como una promesa artística a futuro. Entre 1948 y 1951 se muda a Tucumán, convocado por su amigo Lino Spilimbergo, y se une al proyecto pedagógico de la Academia de Bellas Artes de la Universidad de Tucumán, para luego retornar a Buenos Aires a dirigir la Escuela de Artes Gráficas Nº 121 en La Boca. Durante el gobierno de Juan Domingo Perón produce su obra gráfica monumental “Contraluz”, en la cual presenta 130 xilografías originales en cinco historias desligadas de la palabra escrita, pero debido a su posición anti-peronista no puede publicarla por miedo a la persecución. Recién en 1978, a pedido de su colega Albino Fernández. Su primera exposición individual fue en 1933 en la galería “Signo” de Buenos Aires, y de allí en más realizó numerosas exhibiciones en galerías y museos nacionales e internacionales. Entre los premios que recibió se encuentran: el Premio Nacional de Grabado del Salón Nacional en 1934 y el Premio Adquisición de Grabado en 1942, además del Gran Premio de Honor del Salón Nacional en 1955 por su obra “La cosechadora de yerbabuena”.



Muntref (Caseros)

Valentín Gomez 4838 - Caseros

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