Pretexto, Motivo u ocasión

Nora fisch nos recibe como un abrazo. Es la primera exposición que la galería realiza desde su traslado, hace menos de un mes, desde el barrio de recoleta hacia lo que parece ser el próximo enclave artístico de la ciudad de Buenos Aires: Villa Crespo.

La entrada ya es al plato fuerte: una muestra colectiva, de artistas contemporáneos, más específicamente pintores. Pintura, Pura pintura es el santo y seña.

La pastosidad de las gruesas pinceladas de Juan Becú amortigua nuestra percepción del ruido exterior. Nos hace olvidar por un rato el trajín de los talleres mecánicos sobre la avenida Córdoba.
Estamos pisándole los talones al mes de Diciembre y el calor porteño ya exuda sangre negra de su asfalto.

Dentro de la galería el color ejerce su hegemonía. Nos aísla del bullicio. Lo cubre todo a pesar de estar en la dosis exacta. Hay colores en formato grande y chico. Colores enmarcados, apoyados sobre el piso, dentro de sweaters,contrastando en las paredes níveas. Hay colores chillones y pasteles, concentrados o diluidos.

El pigmento se amolda sobre cada uno de los lienzos. Crea formas geométricas entramándose sobre el plano, deformaciones y hendiduras, apliques, alguna que otra nota kitch. Manchas irregulares o suaves estelas. Los matices se difuminan en las manos de Silvia Gurfein.

¿Es que al fin la pintura contemporánea se ha liberado de su rígida trayectoria, quitándose el corset clasista y desempolvándose el estigma de su alcurnia?

Pretexto, motivo u ocasión, la muestra relata la metamorfosis de un género que, preso durante años de sus propias responsabilidades experimenta actualmente cierta rebeldía picaresca y adolescente.
La pintura entonces se encabrita rompiendo los mandatos, entre la caricia y el golpe, entre lo nítido y lo difuso.
Los espectadores forzamos la vista, intentado dilucidar como continuará la trama por detrás del vidrio opaco. Pero es imposible. La pintura nos guía y nosotros, extasiados,o abatidos, nos dejamos llevar sin oponemos resistencia.

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