Nostálgico e infinito

Un extraño efecto en el cielo. Sebastián Gordín en Museo Moderno desde el miércoles 5 de febrero de 2014 hasta el domingo 25 de mayo de 2014.

Al ingresar en la sala se posa sobre nuestra cabeza “Constelación”, como preludio, quizás del universo de Sebastián Gordin donde el detalle del micro mundo presentado y la elección de iluminación toman protagonismo… comenzando el recorrido se mezcla la pintura, algo fría y oscura, escenas y retratos intrigantes con una pizca de humor, con objetos tridimensionales como construcciones, donde por ejemplo: una valija es devenida en ciudad, una alfajor es una lámpara, una muestra se vuelve miniatura, el personaje de una historia se apodera de la misma, o se funden escenas de un basquetbolista con escenas de un pescador.

Más luego la intensidad de las luces se atenúan anticipándonos un panorama algo más trágico: un pingüino-ornitorrinco gigante cargando a un hombre, ambos heridos con el interrogante de quien mato a quien, tragedia acompañada por pequeñas acuarelas que también hacen alusión a escenas de ciencia ficción y una escena Vavonia, donde petrificados en una caja de cristal dos niños intentan escapar de lo que intuimos un incendio, aquí se produce un contraste perfecto entre la calidez de la madera en contraposición al cristal y la expresión de los protagonistas que a la vez muestran ternura.

Dentrando en una nueva galaxia, como torres que emergen del suelo se comienza a vislumbrar la serie “Aguanieves” donde los destellos de las obras nos invaden, e hipnotizan finos hilos de líquido dorado que van moviéndose verticalmente y una luz precisamente dispuesta genera la magia al punto tal de la perdida de noción del tiempo-espacio, quizás por remitirnos melancolía, una lluvia nostálgica, soledades de bosques, de casas, de escondites… lugares donde en lo más profundo nos sentimos emparentados. En contraste a estas cajas de cristal se presenta la serie Gordinoscopio, donde cajas de madera dispuestas sobre caballetes, mediante una mirilla nos invitan a ver qué sucede dentro. Un interior de una piscina, de una sala de reuniones o del Gran Rex que Gordin crea meticulosamente generando micro climas de una tranquilidad absoluta, donde el espectador intenta continuar el recorrido de la Retrospectiva pero inevitablemente regresa una vez más a mirar, a espiar por esas mirillas como a la espera de algún hecho.

Y otros dos sitios, en otra sala del museo, nos encontramos detrás de unas cortinas, nuevamente cajas de cristal, conteniendo lugares, sin personajes más que los objetos que llevan dentro, escenas oníricas de una época pasada, o tranquilas y desoladas, otras podrían ser figuraciones de hoy, de ahora, de alguna casa. Y en el subsuelo nos encontramos en vitrinas como de algún coleccionista de historias, representadas de una manera artesanal, en madera digna de un carpintero magistral, una serie de libros, revistas de misterio, acompañadas de algunas pequeñas acuarelas de terror.

"Un extraño efecto en el cielo" congrega la mayoría de las obras del artista, entre pinturas, esculturas, maquetas de íconos de la arquitectura del siglo XX o de iconos de su imaginario, objetos e instalaciones. Como un constructor de pequeña escala, como un artesano al que el universo infantil, atraviesa en sus obras, alternando con dosis de humor, tragedia, nostalgia, melancolía y teatralidad. Como un escritor contando pequeñas crónicas inconclusas abiertas a un final del espectador.

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Libros lentos sobre arte argentino. Editores: Santiago Villanueva y Nicolás Cuello.
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