Estados de excepción

Estados de excepción. Artistas varios en Flascso ArteArtual desde el martes 14 de enero de 2014 hasta el martes 25 de febrero de 2014.

Estados de excepción

FLACSO ARTEACTUAL

La Pradera E7 - 174 y Av. Diego de Almagro. Quito. Ecuador.

Del 14 de enero al 6 de febrero de 2014.

Creo que el arte tiene que ser un estilo de vida y acción y hay que negarlo como una actividad específica, especializada, exterior a la persona y a su vida cotidiana. Los creadores y creadoras con conciencia de lo social y humano tienen la responsabilidad y la obligación de insertarse en forma activa y militante en la lucha concreta y cotidiana de lo colectivo, creando en función de las urgencias de esa lucha, pero sobre todo propiciando nuevas articulaciones lingüísticas y contenidos para el arte. El artista es un miembro más de la comunidad y como tal su función no es –no debería ser- estar encerrado, sino salir a la calle y tender puentes entre unos y otros, proclamar en voz alta –en imágenes- los valores inherentes al pacto democrático, como artista y como ciudadano/a.
A este planteamiento creo que responde el interés y la intención de la exposición Estados de excepción que Pablo Ramírez y Anabella Acevedo han curado para la sala quiteña, con la ayuda, en la selección ecuatoriana, de Paulina León.
El proyecto curatorial parte de un intenso y extenso trabajo de investigación, debates y encuentros con artistas guatemaltecos, a los que se ha sumado el colectivo ecuatoriano Sumak Ruray y que abunda no sólo en lo rural sino en el concepto mismo de obra de arte tal como la podemos entender comúnmente, lo rural no como algo geográfico sino como una opción o estado de encuentro con las comunidades y culturas propias de cada zona y alejados de lo que podríamos considerar el “circuito” del arte contemporáneo, tal vez dinamitando ese mismo concepto o cuestionándolo al menos. No voy a entrar en la peligrosa pregunta de qué es arte, pero sí que algunas de las obras expuestas nos hacen reflexionar sobre qué es “contemporáneo”, sobre todo cuando resulta, ya, un concepto que parece necesario abandonar.
Como explica el propio curador, en Ciudad de la Imaginación, el colectivo en el que trabaja, crearon un proyecto que está encauzado en acciones que atienden al contexto de su país, extrapolándolo hacia comunidades afines cultural e históricamente hablando y desde esta realidad sociopolítica es desde donde reflexionan en el territorio arte.
Como digo, la selección de creadores/as y obras responden a esta intención, desde Guatemala, y ahí se han integrado las del colectivo ecuatoriano, seleccionado por Paulina León.
En cierto modo, alguna –o algunas- vez en nuestra vida todos/as nos hemos encontrado en un “estado de excepción”, y no me refiero sólo a la situación actual de crisis, en una situación límite donde hemos tenido que recurrir a lo más propio para subsistir, para explicarnos o justificarnos a nosotros mismos, y de esto creo que hablan estas obras, al menos algunas de ellas y a eso responde la intención curatorial. Obras que plantean, además, una crítica mordaz a un sistema preestablecido y ajeno a la realidad, como Extensiones (2013), de Nora Pérez, que crea un par de zapatos de 27 centímetros de altura, los que le faltan a la artista para alcanzar la estatura idónea para ser modelo en Guatemala.
En definitiva, una exposición que nos invita no a ver, no sólo a contemplar obras, sino a reflexionar sobre el concepto de contemporáneo, de cultura y del arte mismo.

Juan-Ramón Barbancho.

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