FOTO DE TAPA: Anima de Carolina Magnin en Caraffa (Córdoba)


Anima de Carolina Magnin en Caraffa
Hasta el 16 de mayo en Caraffa (Córdoba)



La lúcida opacidad de la memoria
¿Qué llevó a Walter Benjamin a interesarse por los ruinosos pasajes parisinos del siglo XIX mientras el nazismo avanzaba sobre Europa? Las cosas recién desaparecidas exhalan un brillo particular, y en ese último esplendor pueden decir más sobre el presente que la obviedad de lo que nos rodea. En el mundo dominado por la imagen digital, Carolina Magnin encontró en las diapositivas, ya caídas en desuso, un tesoro singular. Muchas personas podemos aún recordar aquellas reuniones en familia, la mágica oscuridad, el esperado ritual de ese cine casero donde alternaban fotos familiares y vistas de ciudades europeas traídas como souvenir de algún viaje.

La obra de la artista comienza en el gesto de rescate y conservación de esas viejas cajas que a menudo la modernización destina al desecho. Comenzó hace años con los álbumes de su familia, y hoy reúne un acervo múltiple, porque su pasión coleccionista no redunda en el recuerdo personal sino en la intuición de un sustrato valioso de memoria colectiva.
¿Cómo devela la artista esa memoria acumulada y silenciosa? Escanea su pura materialidad. Si toda fotografía es una huella lumínica de aquello que estuvo frente a la cámara, el ojo táctil del escáner vuelve visibles las marcas mínimas que el tiempo ha depositado en la superficie de la diapositiva: rastros dactilares, polvo, leves rayaduras, decoloraciones… Las imágenes de Carolina Magnin emergen así como un vasto y misterioso depósito del inconsciente de una época. A menudo su obra es lo abstracto: la evocación no pasa tanto por los motivos como por las texturas que trasuntan un clima y una subjetividad.

La memoria es valiosa porque acecha el olvido. Transparencia y opacidad dialogan en las fotografías de la artista revelando los fantasmas que dan espesor a nuestra identidad.

Texto: Valeria González


Mi metodología de trabajo es a partir de material de archivo. Me baso en la apropiación y descontextualización de imágenes.
En la obra Ánima me apropio de archivos personales para evocar aspectos ficticios y constructivos de la memoria.
Recolecto imágenes diapositivas provenientes tanto de álbumes de mi familia como de diferentes personas; las escaneo y hago visible las huellas, las ajaduras, las marcas del paso del tiempo. La visualidad como imagen del pasado esta presente ya no solo por ser el registro de otra época sino por la erosión y el contacto humano que la fueron modificando; generando una imagen única , variable y consecuentemente ficcional. La idea del recuerdo como una construcción y la extrañeza existente en la supuesta realidad, son
bases constitutivas de la obra.
Las imágenes están impresas sobre vidrio , teniendo este montaje una relación
conceptual directa tanto con la condición de fragilidad de los recuerdos y la memoria como con la transparencia del archivo original.
Carolina Magnin
http://www.carolinamagnin.com/










Museo Emilio Caraffa (Córdoba)
Av. Hipólito Irigoyen 651
comunicacion@museocaraffa.org.ar
0351-433 3412 | 433 3414

por Valeria González y Carolina Magnin, 9 de Abril de 2013
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