Verdadero es lo que siento y… pienso

¿Cuántas versiones de la realidad puede haber? Tantas como seres humanos existamos ¿Mi versión de la realidad se ve virtual frente a la del otro y viceversa? ¿REAL y VIRTUAL coexisten en un mismo plano de representación de la VERDAD?
¿Es legítimo plantear REAL/VIRTUAL como par dicotómico? ¿Existe una posibilidad de pensar lo REAL como par polar de lo VIRTUAL? Seguramente. Así enfrentados, parecieran embanderarse en los estandartes de lo REAL como lo verdadero, y lo VIRTUAL como lo ficticio. Pero en este caso, ¿esto es así? No necesariamente, depende, creo que es más un juego que estimula a los sentidos desde la puerta entrada. Porque sí, siempre depende del punto de vista del observador y de su experiencia en ese ver, hacer, sentir, pensar y expresar. Y en tren de pareceres, pensares, opiniones y experiencias acá estas dos palabritas separadas por una barra, sugieren una especie de presentación de pares, de sinónimos para definir un mismo concepto. Ésta es, en parte, la propuesta que el MNBA nos brinda en la exhibición que ofrece a quien quiera participar de ella.
Sectores de la inmensa sala destinada a las muestras temporarias, sutilmente bien diferenciados -como en una feria de principios del siglo XX-, las invenciones y maravillas se suceden unas a otras casi superponiéndose entre sí. La subjetividad permanece en un estado continuo de magia, asombro y sorpresa, a medida que seguimos un ingenioso y bien trazado derrotero que se propone laberíntico a nuestra percepción.
Se trata de un selecto conjunto de 70 0bras del arte óptico y cinético argentino, producido entre fines de los 50 y comienzos de los 70. Piezas que juegan con variaciones de formas, penumbra, reflejos y tecnología. La vista, el oído y el movimiento nuestro, de la obra, o provocado por nosotros en ella, se combinan simultáneamente provocándonos un placer inesperado.
La otra parte de la propuesta, se apoya en el trazado de una línea histórica que nos permite ubicar el arte cinético argentino en una posición vanguardista con vocación internacionalista, a la vez que nos permite comprender la adecuación a los nuevos modos de percepción que acompañaron el devenir social, político y económico de una época.
Víctor Vasarely, Julio Le Parc, Rogelio Polesello, Luis Tomasello, Gyula Kosice, Eduardo Mac Entyre, Ary Brizzi, Gregorio Vardanegra y más.

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