ver sin creer, creyendo

Felices los que creen sin haber visto. Miguel Rothschild en Ruth Benzacar desde el miércoles 21 de marzo de 2012 hasta el viernes 27 de abril de 2012.

Aunque dando rodeos disímiles, los 2 pisos de Benzacar aluden quizá como nunca a lo divino y lo mundano: rasgando los hábitos, atomizando las tramas de creencia de 2 ámbitos principales -religión y moda. No reconozco de qué iglesias son los vitrales que perfora Rothschild ni con cuáles revistas de moda teje Liernur las maquettes de sus cuadros, pero esas perforaciones circulares y esos cuadraditos entretejidos disuelven de manera parecida los pliegues de certidumbre de moda & religión. Hay extensiones: en MR alfileres y tanzas, juegos confesionales y pajitas; en VL unos cuadros exquisitos. En ambos casos, pasajes de escala: el papel picado tiene otro tamaño que el que representan las fotos de vitrales; los cuadraditos de revistas tramadas entre sí, dan una miríada de “cuadros” minúsculos –que el deseo del pincel define y agranda. Esos redondeles y cuadrados comparten, aunque no lo sepan, una intensidad proyectiva, destruyendo y construyendo vitrales y cuadros.
Piso alto y bajo: “reglas de actualización del mundo y reglas de realización del mundo”, según el Deleuze que releva el pliegue leibniziano. El piso atrae, a los cuadros sobre latas y al descarte de las fotos. Podría pensarse en operaciones proyectivas: apedrear ventanales divinos y diseñar una paleta de colores, ambas distanciadas, hechas con ironía – o sea, hechas en imagen: “el dolor o el color, proyectados sobre el plano vibratorio de la materia”.
Vibran los azules y cadmios de los vitrales y los rosas y marrones de los cuadros, ¿anuncian algo esas vibraciones? Esta mañana Benedicto, el PapaPrada, hablaba en la Plaza de la Revolución cubana: el furioso anticlerical Sade diría que Oriente es la única esperanza que nos queda -a menos que haya visto la moda arquitectónica occidental atacando Beijing en las Olimpíadas. Alguna estética hace el esfuerzo de separar el arte de 2 poderosos atractores miméticos: el culto y la moda. Quizá podemos ver aquí 2 opciones de “terapia laboral” para escapar de la espada y la pared (o cruz & pasarela): proyectar los objetos ritualizados (ventanas y cuadros sacros) hacia y desde papelitos. La sandalia escarlata que muestra VL al final de su atractiva pierna, digna de modelar la moda, me hace pensar en qué perversión del sombrero Saturno usará MR: http://www.elmundo.es/yodona/2009/06/17/actualidad/1245246740.html
http://alejocampos.blogspot.com

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