El carácter lúdico en el arte y en la vida

Ajedrez. Josefina Di Candia en Museo Benito Quinquela Martín desde el sábado 7 de mayo de 2011 hasta el domingo 5 de junio de 2011.

Contemplar la serie de Josefina Di Candia “Ajedrez” nos remite a lo lúdico. Primero al juego que se establece entre espectador y obra, juego interpretativo y cognitivo, que deriva en múltiples significaciones. Segundo, al Ajedrez en sí mismo, un juego de a dos, que requiere de una profunda concentración y de una agilidad mental y estrategia especiales. La táctica es fundamental para el triunfo.

Nos reciben, como texto introductorio, dos fragmentos de Jorge Luis Borges, bajo el título de la serie, que se refieren tanto a las piezas, como al origen en sí del juego en Oriente y su perdurabilidad en el tiempo. También se menciona a los jugadores....y se extrapola el juego al gran juego que es la vida, donde todos somos piezas movidas por Dios, dentro del tablero que es la existencia humana. Metáfora que contemplamos sobre todo en los lienzos de la serie “Retratos”, luego incluídos dentro de un tablero bidimensional de grandes dimensiones. Aquí nos encontramos con una tercera variable interpretativa para la obra: ajedrez como juego, arte como juego, vida como juego.

El Rey y la Reina, piezas principales, así como alfiles, peones y caballos, son la iconografía escogida con la que juega la artista, en un recorrido colorido y figurativo de fuerte impacto por momentos, y por otros a la manera de boceto o ensayo.

No falta la referencia al collage, en una serie que incluye recortes de diario con el juego para ser realizado. Los fondos aquí son abstractos, logrando así resaltar lo extrapictórico insertado en la obra. Nuevamente juego entre lo real y el ámbito bidimensional.

Otros cuadros remiten a las estrategias y a las relaciones jerárquicas entre las fichas. Si tomamos la metáfora previa, nos remite nuevamente al juego de la vida, con sus jerarquías constituídas e inamovibles, así como las tácticas que se ponen en práctica a la hora de las relaciones interpersonales en distintos niveles y situaciones cotidianas.

También vemos el derrumbe, el jaque mate. Figuras vencidas, caídas en el tablero. Final del juego.

La vida es un juego en que a veces ganamos y a veces perdemos. Pero vale la pena jugarla, siempre hay nuevas oportunidades para comenzar de nuevo. Sea cual sea nuestra posición en el “tablero universal”, ya sea dada o conseguida, jugamos, queramos o no. Es uno de los principales desafíos que se nos presentan día a día.

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