diversidad: diversión & verdad
| Autor de la reseña | alejo campos |
| Muestra | El color en toda su diversidad - La couleur dans tout ses etats |
| Espacio | CC Borges |
| Artista(s) | Silvia Gurfein | Karina Peisajovich | Graciela Hasper | entre otros |
| Técnica(s) | Otras |
| Inauguración | 28-10-2009 19:00 |
| Cierre | 18-12-2009 19:00 |
Hace unos años me sentí shockeado por un cuadro de Delaunay colgado al fondo de una rampa, en una muestra de modernos exhibida en el MNBA. Al rato vi más cosas: algunos de esos momentos-monumentos analíticos de Picasso, por caso -pero a mi me impactó aquel Delaunay. La muestra del Borges combina (junto a varias autorías) 2 o 3 autoridades: la del color, la del curador, la de la cierta diversidad. Me siento shockeado por la interpelación a la diversidad -como me interpeló aquel Delaunay. ¿Diversidad?: el design promocional revela una combinación arcoiris que no presume ninguna de las pinturas mostradas. ¿Será secundaria la asociación paratáctica a la agenda contemporánea de las diversidades? (porqué se perdió el título El color en todos sus estados?). Mejor vamos a la pintura: la autoridad del color: ¿antinarrativa?: ni siqiera, para sensibilidades como las de F. Burgos que re-flexionan el cuadro. La autoridad de lo abstracto: iconoclastia, empujar la percepción hacia la apercepción, como se ve en la doble "escala" de los cuadros-objeto y cuadros-maqueta de Verónica Di Toro (la fina gradación de una [im]posible imagen verdadera, o el "vero ícono" de una pintura rebelada contra la "imagen"). Sobre la autoridad de la diversión, no puedo agregar nada más sutil que lo que escribiera L. Estol reseñando a la misma Di Toro: color & candies!.
Volviendo con tacto al impacto que me produjera una obra colorista ¿menor? al final de una rampa: dudo que la impresión que causan muchas obras mayores que se muestran aquí esté asociada a la diversidad: me resisto a verlas tratarse con tolerancia democrática. Que casualmente hayan compartido el espacio del Borges con una feria de la India donde se desplegaban sedas y alfombras de kashmir, me trae del fondo de la mente una frase de Adorno sobre nuestro compromiso siempre postergado para develar el "contenido de verdad" de los tapices antiguos. Tapices modernos, abstractos porque no se quiere figurar, donde se acepta figurar con recelo porque la figura se impone: cuando quizá ya no se confía (con Judd o con quien sea) que un cuadro "es lo que se ve", pero donde se tienen ganas de confiar en lo que se ve al tiempo que se convive con los colores de la desconfianza (ética de las obras que me impide subirlas en imágenes reducidas -las subió Ramona; yo sólo linkeé el par que indaga la posible agenda o fuga política de la curaduría).












