Línea di-vertida, escena sombría.

Autor de la reseñaalejo campos
MuestraSu´ombría 2
EspacioLDF - Espacio de arte
Artista(s)Alejo Campos
Técnica(s)Técnicas mixtas
Inauguración24-04-2009 19:00
Cierre15-05-2009 21:00

Dibujos con doble línea de eventos dobles: sexo y choques; bastidores donde la tela en retazos sustituye o imita pinceladas (¡la pintura es un problema!); juguetes no-infantiles; una colección de cosas domésticas menores, fáciles de perder, encriptadas en la semejanza de imagen: agonistas simpático-miméticos: o sea proyectos: sombras-unos-de-otros.
Tramas, lazos, imágenes desdobladas: “el trauma tiene un desenlace que es el fantasma”. Dibujos-calcos: copiados de la memoria publicitaria (TV mal sintonizada): cada uno copia de sí mismo, ceden en su deseo. La banda más o menos ancha del dibujo doble, como en la pincelada pareja o el retazo de tela. La pistola de calor deforma y une las bandas de plástico; el alcohol, la línea doble de tinta; el nudo, los lazos de tela. Lo que en la asociación es libre, en la sociedad es coerción: sociedades superficiales, discurso nudoso: los bastidores con lacitos “sujetos", son también libros-banderas en jirones. C. Deneuve decía en un documental: “los hombres trabajan en el taller de corte, las mujeres en el de costura”: ¿aparición conjunta del con-yugo del Amor Romántico y el Gobierno Representativo? (el Estado cobra por unir-parejas-en matrimonio y por usar los fetiches mortales que son los autos).

Nudo: síntoma menor. Misma figura corrida apenas, a penas corrida: línea paranoide persigue su paralela, co-agitatio: pasión-afecto. No líneas espirituales impuestas a una materia, sino campo ocasional de eventos de acoso-resistencia entre materia dura o blanda, más el efecto del tiempo o el calor. Como en el amor: delirios de influencia (P. Suárez buscaba en la resina la falta de connotación artística con que cargaba el bronce; ahora que él es bronce, usar polietileno + calor).

Postpornografía: lo sexuado latente en lo sintético-abstracto, goz(n)e, la matriz oculta que aun no se ve en las cosas “útiles” o técnicas (atrás y más adelante quedan, por ejemplo, los muebles o los planos de arquitectura). Proyectos de ”especie que combina lazos estrechos con propensión al conflicto”:
restos de dardo y diana en abrasivo duelo /escena que no escapa / del teatro proyector del día,/ convértigo reflejo mutuo / nel ardiente misterio de la unión: gemelidad ilusa de dos árboles dis tintos/ingratos con la pantalla de otros árboles. (A.C.)

(También, Desmoronada-Parker reloaded, y charlas sobre lazos de amor: www.ldfgaleria.blogspot.com).

Adenda o agenda prospectiva: Heidegger: “si se interpreta el carácter de imagen del mundo como la representabilidad de lo ente, no queda más remedio, para captar plenamente la esencia moderna de la representabilidad, que rastrear a partir de esa palabra y concepto tan desgastados -«representar»- la fuerza originaria de su nombre: poner ante sí y traer hacia sí. Gracias a esto, lo ente llega a la estabilidad como objeto”.

Los objetos consiguen estabilidad encerrándose en imágenes (que hacen que se parezcan unos a otros de una manera opaca). Hay una extensa queja contemporánea sobre el exceso de (las) imágenes, como sobre la representación [política]. En ambos casos se trata de una evasión del cuerpo, sea lo que éste sea. Esa evasión, por imágenes o representación, está disponible principalmente para las élites (publicidad y Parlamentos). Y lo interesante para mí es como esa evasión está internalizada en lo que se ve –pero ella misma no se ve. Pública y privadamente, no vemos la actuación del cuerpo en la imagen-representación. En ciertos objetos triviales -automóviles, envases domésticos- imprimimos una tan ostensible como invisibilizada carga corporal, nuestra. La imagen es el blister inevitable en el que envolvemos las cosas.

Imagen-representación son dispositivos de mediación y control corporal; realizar algunas tareas manuales no tiene en el arte contemporáneo un valor en sí, pero a mi se me hace necesario.
Haber dejado un poco atrás pero tener por delante los muebles o los planos arquitectónicos, se refiere a la expectativa de analizar esos campos de mediación biográficamente afines –así como quizás hay una relación entre esa gesticulación manual que me perturba cuando me veo filmado, y moldear manos de polietileno sobre las mías (como las tejas de las misiones jesuíticas se moldeaban sobre el muslo, no precisamente de los jesuitas).

“Todas las expresiones originan arrugas” (Deleuze-Barroco). Bien miradas, las arrugas son líneas dobles: tienen dos bordes paralelos, por eso aparece una sombra. Que el arte se vincule a la expresión tiene, claro, el componente clasista que lo retiene como imagen. Una arruga divide el cuadro -¡hace difícil el cuadro!- en dos campos (en el cine no solo es aperceptible el cuadro individual, sino la sombra negra que separa a dos sucesivos).

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