Entrevista a Leandro Allochis, ganador del Premio Platt

El artista Leandro Allochis fue el ganador de la 3ª edición del Premio Platt, con el díptico fotográfico Rituales. Su obra, junto a 48 trabajos finalistas, fue expuesta durante el mes de agosto, en la galería Isidro Miranda. La serie completa de fotografías que conforman Rituales podrá visitarse hasta el 30 de septiembre en Casa Rosada.

La obra de Leandro Allochis surge desde sus intereses por la fotografía, el diseño y la iconografía. En sus imágenes son recurrentes los uniformes sociales, los símbolos cotidianos, la construcción de género y cuerpo. Como artista, busca acercarse a su contexto y actualidad desde una postura crítica e irónica.

ramona habló con Leandro. Nos contó del premio, la obra y su proceso artístico.

Leandro Allochis: Como fotógrafo conceptual, me interesó involucrar a los integrantes de mi pueblo natal (Perito Moreno, Santa Cruz) en una experiencia artística contemporánea sobre identidad colectiva y masculinidad. El resultado fue la Serie Rituales, la cual debate sobre la permanencia de actividades y tradiciones del imaginario social, para el acceso y validación de la masculinidad.

Las tomas documentan situaciones rituales, donde la iconografía masculina del mundo rural, militar, deportivo y educativo develan las jerarquías y mutaciones del poder, propias de los perdurables ejercicios sociales de selección, inclusión y exclusión de personas. Estos arquetipos que en el pasado regían la hegemonía de cómo debía ser o verse un hombre, se ponen en discusión, con sus posibles mutaciones y fisuras. El fútbol como ámbito fundante de la construcción de la masculinidad tradicional, aparece también como dispositivo de control de la vida colectiva y un ambiguo escenario de relaciones entre género, poder y subordinación.

r.: ¿Cómo lograste la participación de los habitantes Perito Moreno en Rituales?

L.A.: La idea de incluir a gente de mi pueblo natal en mis fotografías me seducía desde hace bastante tiempo, sobre todo porque ese pueblo contenía y contiene un paisaje de formación interno, una geografía social que aparece de forma recurrente en mis obras.

Lograr la participación fue un proceso donde no solo se convoco a las personas como modelos anónimos y superficiales al contenido del proyecto, sino que me interesaba lograr cierto compromiso con los planteos conceptuales de la obra; al organizar la convocatoria las reacciones fueron diversas ya que resultaba difícil poder jerarquizar una acción artística contemporánea en el ámbito cotidiano de un pueblo, donde casi todos los eventos son tradicionales, predecibles, domésticos. Haber realizado un planteo sobre un proyecto no tangible requirió por parte de las personas que aceptaron acompañarme, además por un interés por lo nuevo, un acto de confianza en mi propuesta.

r.: ¿Existió un proceso previo de discusión, sensibilización o documentación en torno a la creación artística con las personas que participaron de las fotografías?

L.A.: Si, hubieron reuniones previas donde los participantes se interiorizaron sobre los propósitos discusivo de la obra y sus alcances conceptuales. Si bien para la mayoría era una experiencia novedosa, pudieron sentirse cercanos al planteo de los rituales de iniciación, aportando anécdotas y experiencias personales.

Especialmente los jugadores del equipo de fútbol que fue fotografiado, comprendieron que ese mundo de actividades relacionadas con la masculinidad social que ellos llevaban adelante como algo natural, propio de su género, iba a hacer planteado, desgajado y expuesto desde una nueva perspectiva.

r.: ¿Cómo fue recibida la obra en Buenos Aires y en Perito Moreno? ¿Fueron distintas las reacciones?

L.A.: Teniendo en cuenta que la serie recién termino de editarse a mediados de este año, las fotografías aun no han sido expuestas en Perito Moreno -esta muestra se realizada en el verano del 2009, como cierre de esta acción participativa-. He mostrado ciertas fotografías a algunos participantes del equipo de fútbol, las reacciones han sido bastante particulares ya que pareciera que la obra terminada ha cristalizado su presencia en ellas. Observe una distancia de los participantes al verse reflejados en la obra final. Creo que la esperada reacción de “yo estoy ahí” fue superada por la de comprender a la obra como un ente autónomo, con cuerpo propio con una apropiación surgida de la realidad pero que posee un valor discursivo y conceptual que supera lo anecdótico.

En Buenos Aires la obra ha sido recibida por el público y los críticos. Por lo que pude observar en las inauguraciones y por las diferentes devoluciones, Rituales fue percibida como una construción novedosa de la imagen, una obra fresca y una narrativa compleja desde lo visual pero accesible desde la universalidad del tema planteado Muchas personas del público se han sentido identificadas con los planteos de la obra o han podido conectarlos con experiencias o mundos tan diversos como pueden ser la antropología, la literatura o el mundo de los sueños.

r.: ¿Existen otros temas, de tu historia en Perito Moreno, que te interesen o sean relevantes en tu obra?

L.A.: Muchas de mis obras realizan planteos sobre las tradiciones sociales, los estereotipos, las herencias culturales y los mandatos. Teniendo en cuenta que los pueblos pequeños parecieran ser una lupa donde estas tradiciones perduran de manera más intensa, es de esperar que mi biografía social, y por ende mi obra también, esté impregnada de estos temas. Por ejemplo en la serie Esposas hay una clara alusión del mandato social que recae sobre la mujer, y su urgencia de convertirse en esposa, madre, ama de casa, etc. También el tema de la sociedad de consumo y de la compra compulsiva de objetos para construir un universo doméstico impecable, repleto de cosas que amortigüen ciertos vacíos o ciertas fluctuaciones, es un tema surgido de mis años vividos en el pueblo. Especialmente la Patagonia pareciera empujar a sus habitantes a llenar esos vacíos que además de geográficos, se instalan en lo cotidiano y en la sensación de soledad y alejamiento “del mundo que esta allá afuera”. Este planteo puede verse reflejado en la serie “Dulce Hogar”.

r.: Basado en todas tus obras y tus intereses personales ¿Cómo concibes el proceso de creación de una obra de arte?

L.A.: El proceso de construcción de una obra, para mi es un camino complejo que requiere de una investigación previa y de una maduración de todos los elementos que la compondrán. Siento que “componer una obra” es propio del arte conceptual, ya que la obra no “se encuentra”, sino que es el resultado de un proceso, inicialmente intelectual. Este proceso es un largo camino (en mi caso de 6 a 12 meses) que incluye estudio de referentes visuales, investigaciones teóricas, pruebas, búsqueda de gamas, locaciones, accesorios, luces, etc.

Mi obra posee múltiples dimensiones: el discurso, la composición, el tratamiento de la imagen, el estilo narrativo, etc. Todo esto debe “aparecer” en ciertos lugares de la obra creando un andamiaje básico, sobre el cual a la hora de las tomas pueden surgir -como sucede- ciertos azares, libertades e improvisaciones.

Pero ya está presente en la génesis de este tipo de obras conceptuales, la necesidad de un proyecto previo, de cierta programación, no presente por una rigurosidad caprichosa, sino como un lienzo necesario para exponer esas “puntas de ovillo”, esos planteos de temas, esas invitaciones al debate…

r.: De las obras participantes del Premio Platt ¿Cuál ha te despertado mayor interés? ¿Por qué?

L.A.: Mi obra preferida de la selección del Premio Platt 2008 es Tibu de Manuel Archain. Me pareció novedosa y técnicamente impecable. Con una gama y una composición muy accesible a la vez que compleja y rica.

por Tatee, 2 de Septiembre de 2008
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