Inauguración en Braga Menéndez

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Sala 1: Elba Bairon

Continúa presentando una serie de cabezas-objetos. Se trata de una serie porque algunas de estas piezas son repetidas y otras únicas. La expresividad imprescindible la dan las luces, fisonomía de sombras, ni interna ni externa, pasada, o, en cualquier caso una fisonomía indeterminada. Un agente inmanejable, la luz es el máximo de determinación posible.
Conejos con un ojo delineado, expresivo, gráfico, dibujado, bello. Es la concesión amable a la retorización de la forma rota, al intento escénico de registro de una formulación reconocible, algo así como ”la actitud conejal de la forma” el recuerdo de una posible representación de algo, no tergiversada, no olvidada, desatendida, de nuevo, como en sueños. Emana una teatralidad reprimida. “Son muy esenciales. Tienen aire. Son compactas pero a la vez hay algo expansivo.” Dijo una joven artista vecina de taller de Elba. Preciosa delicia. Con guantes de látex quirúrgico, Elba Bairon es un mago.


Sala 2: Fernando Falcón y Roberto Novoa (gentileza de DPM Gallery- Guayaquil, Ecuador, dentro del marco “Anillos de cooperación regional de galerías de arte)

Fernando Falcón
A primera vista son paisajes llenos de colores, niños y animales; pero incluso desde esa mirada inicial se percibe que la inocencia que aparentan, no es más que una cómplice estrategia. En sus Excursiones, Fernando Falconí se apropia de portadas de textos estudiantiles de Ciencias Naturales, Estudios Sociales y Cívica, que imponen una utopía congelada pretendiendo compactar en un conjunto de elementos toda la idiosincrasia de un país. Falconí encuentra en estas representaciones idealizadas su propio escenario de decepciones políticas y personales, entonces, deconstruye la imagen de la Patria volteando sus desengaños románticos hacia el mismo mundo de fantasía que esos perversos imaginarios de su infancia lo hicieron crear. Esta serie es una expedición muy personal por los dispositivos públicos que construyen la identidad y los valores que se impregnan en la memoria colectiva ecuatoriana, legitimando un sentido de Nación. Fernando Falconí, deja que sus pinturas hinquen esos estereotipos de lo propio y lo nacional, mientras él se divierte inventando historias desmoralizantes de amor, coloreando de fucsia las uñas a un tigre salvaje o imaginándose en camisas rosa y pantalones blancos.


Roberto Noboa
A través de los años la obra de Noboa se ha caracterizado por llevar una agenda a contrapelo de las manifestaciones artísticas más comunes del medio. La primera impresión que nos da es de una frescura visual tan desconcertante como atractiva, que pone al espectador en la ineludible exigencia de intentar arrancar sus últimos propósitos.
Es en la dificultad de esta empresa –hermetismo que sin embargo no nos conduce a desechar sus imágenes como un juego insulso- en que radica el magnetismo de sus obras. Son imágenes que descolocan la razón, que cortocircuitan la interpretación directa y unidireccional al generar una falta de certezas en cuanto a tema, causalidad y trama.
El lado crítico de Noboa no emplea narrativas lógicas, sino más bien sugerentes en su artificialidad, recurriendo al pastiche de lo propio, a la ironía y a la parodia. Un objetivo se muestra cierto: el enfrentar al espectador con un inquietante mundo que no le sea familiar. En su mezcla de códigos juega hábilmente con los pliegues de la realidad, sitio de conjunción entre lo observado conscientemente y lo experimentado inconscientemente, creando los que pueden ser vistos como paisajes psicológicos


Sala 3: Martín Di Paola

“AAAAAAAA”
Presenta una serie de pinturas realizadas en pintura sintética sobre madera donde conviven, en un mundo de energía gestual, extraños personajes y estructuras geometrizadas en interacción psicodélica. Las distintas formas que adquieren su concreción en el espacio perceptivo desde donde parte, se encuentran sublimadas y metabolizadas en obras que se imponen visualmente como “sueños que alucinan su percepción”, ante un vacío, que en realidad es la contracara de lo agregado, saturado de la cultura densa. Estos objetos creados, primitivos de la mente, se definen nítidos y autónomos en un espacio de ojos cerrados. Su solidez es irreal pero nos permite creer y hacer el viaje: ese tránsito por el espacio de lo visual.
La propuesta intenta moverse entre los extremos sensoriales de la figuración; el objeto y el espacio. Este objeto a veces está detenido, otras se desplaza emerge, está y permanece. Estos cuerpos que solo son en sí mismos tal vez solo están revelando el vacío como una posibilidad. La búsqueda utópica es seguir transitando por ciertos espacios como objetos solitarios que en un rito creativo exorcizan la realidad; estos artefactos en su dimensión ambigua nos reubican en un mundo de valores espaciales donde los conflictos ya no nos pertenecen. Las imágenes vibran entre colores saturados, iridiscentes y transparentes.


Del 19 de agosto al 27 de septiembre del 2008
Lunes a sábados de 11 a 20hs
Braga Menéndez Arte Contemporáneo
Humboldt 1574
Buenos Aires
4775 5577
info@galeriabm.com
www.galeriabm.com

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