Daguerre como mesías...

Onda Roja de Constitución a Longchamps. Juan Andrés Videla en Empatía - Galería de Arte desde el viernes 9 de marzo de 2007 hasta el viernes 20 de abril de 2007.

En una proyección durante la exposición montada en la Galería EMPATÍA se nos muestra el proceso de creación. Como el artista ha ido gestando, poco a poco, hasta llegar a la que será la obra terminada.
Juan Andrés Videla, egresado de la Escuela Nacional de Artes Pridiliano Pueyrredón, es el creador de las mismas. Este artista luego de vivir varios años en el exterior se encuentra nuevamente residiendo en la Argentina.
Cuando muchos ya daban por muerto al arte, o creían que una técnica como la pintura ya no tenía nada más por decir percibimos la presencia de Videla que nos demuestra lo contrario.
Al observar las obras nos encontramos ante la diyuntiva de si estamos frente a una imagen fotográfica o una pintura. Es que la calidad pictórica nos deja sin habla.

“Un Dios vengativo ha acogido los deseos de esta multitud. Daguerre fue su mesías. Y entonces dijeron: “ya que la fotografía nos da todas las garantías deseables de la exactitud, el arte es la fotografía”” (Boudelaire; El público moderno y la fotografía; 1859)
Con esta frase se encargaría Boudelaire de condenar a la industria fotográfica, como el mismo la denominó, diciendo que “era el refugio de todos los pintores fracasados, demasiados mal dotados o de casi perezosos”. No había visto hasta el momento las creaciones de Videla.
Traemos a colasión la comparativa de la imagen fotográfica ya que al estar ante las obras de este artista es inevitable pensar que estamos en presencia de un instante captado por una cámara. Es una imagen fuera de foco, imagen que evoca recuerdos, momentos de calma y tensión; tan sólo un instante de calma que podría transformarse en cuestión de segundos.
El génesis de las pinturas de Videla se haya en fotografías tomadas por el artista desde su automóvil durante los momentos en los cuales los semáforos permanecían en rojo. Podemos afirmar que de allí en más las mismas se convertirán en bocetos.
ONDA ROJA ENTRE CONSTITUCIÓN Y LONGCHAMPS está formada por obras en distintos soportes como el óleo sobre tela, sobre placa o bien sobre cartón. Son obras trabajadas tanto en grandes formatos como pequeños.
Algo llama poderosamente la atención: es la ausencia de la figura humana. Esto genera que al posicionarnos frente a la obra sea uno lo único humano en la inmensidad del paisaje. Y quizás, por este motivo, la melancolía que provoca el artista en sus pinturas sea aún mayor.

No faltará quien diga, tomando la antigua teórica kantiana y siguiendo los pasos de Boudelaire, donde es que se haya el “genio” del artista ya que la fotografía de la cual parte es un simple reflejo de la realidad captada de forma mecánica… Esto es aclarado por Joan Fontcuberta en su libro “El beso de Judas. Fotografía y Verdad” cuando este autor nos dice: “Realizar una fotografía requiere adoptar (…) decisiones y dotarlas de un contenido expresivo, o sea, construir una retórica. (…) la elección entre una y diversas posibilidades (…) encuadrar, (…) enfocar (…), seleccionar el momento del disparo”
Si dos personas se ubican en un mismo sitio con un mismo ángulo fotográfico aún así la imagen obtenida será necesariamente distinta porque las elecciones de que fotografiar serán distintas.
Y, nuevamente, lo impactante del artista es como juega con la imagen.

La galería Empatía se encuentra situada en la calle Carlos Peligrini 1255. Cuyo director es el Arquitecto Marcial Sarrías. Es un espacio relativamente nuevo que en el mes de febrero impacto en el mundo del arte con una muestra curada por el artista Diego Perrota..

La muestra fue curada por la Señora María Teresa Constantín quien nos ha demostrado su interés en la búsqueda de artista que sobresalgan del resto y generen impacto por la calidad de sus obras. Debemos observar que la Sra. Constantín ha podido, dentro de las dimensiones de la Galería que no es amplia, ubicar las pinturas de modo tal que puedan ser todas apreciadas casi en su totalidad. También la presentación del catálogo es llamativa: no es muy común que en las muestras realizadas en galerías se presente un catálogo de una magnitud que podría compararse a la de otras muestras en lugares de exhibición.

Finalmente podemos afirmar que en el arte nada es definitivo, que si hay una vuelta y que en materia de arte nunca está todo dicho. A pesar del tiempo que transcurra será innato, en el arte y el artista, la capacidad de sorprendernos día a día.

La muestra permanecerá abierta hasta el 13 de abril.

Natalia Verón

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